viernes, 12 de diciembre de 2014

Nuestra visita a Lavras Novas, Brasil...

Lavras Novas es un pueblo en el Estado de Minas Gerais, cercano a Ouro Preto...

Nuestro amigo Lulú, a poco de concluida una de aquellas lluvias tropicales de las que ya supe, nos invitó a conocer este lugar en su citroen.
  
Las precipitaciones abundantes dejaron como parte del paisaje varias ramificaciones o hilos de agua, eran angostísimos ríos ocasionales que descendían por las rocosas colinas anaranjadas, aún varias horas después de concluida la lluvia...  Y para nuestro deleite musical, íbamos escuchando en el auto, entre otros, al cantautor y guitarrista brasileño Joao Bosco (incluido más abajo en esta publicación), ¡inmejorable condición!... Lo demás, te lo cuento a través las siguientes imágenes que capté:


Javier Farías Aguila


Último día de octubre de 2014.

"The Beatles"...Lulú, Pepe y Javier (fotografía tomada por Simone).

Camino hacia Lavras Novas.


Museo al aire libre de "meteoritos"
en el camino a Lavras Novas.



Lavras Novas...


Joroba y pelaje corto...


Por la calle principal, no sólo ven pasar los autos
sino también el día...



Imagen captada por Simone Ferreira.

Simone y Lulú.

Calle principal de Lavras Novas
Adoquines indomables, con sus ángulos salvajes...

La herencia cultural africana en la sangre, 
y también en la cabeza...

Ellas, por ningún motivo posaban para mi fotografía, 
ni yo quise perturbarles su descanso, pero, 
una vez que advirtieron mi propósito discreto
de retratarlas, desaparecieron raudas 
por aquella puerta... Fue un instante, 
como de quien captura la bella imagen 
de un picaflor en vuelo.







Los colores aquí provienen del cielo... 
no cabe duda.

Javier Farías. 
Estas particulares decoraciones y sus colores 
caracterizan las entradas de varias viviendas
en Lavras



Pepe Salazar.


La calle principal de Lavras Novas acaba en esto: 
Una vista panorámica más del vasto 
territorio brasileño aún a salvo de las grandes 
ciudades del futuro, las que seguramente 
habrán de ser fundadas aquí también
para albergar una población cada vez 
más numerosa...




La rugosa roca desgastada por el viento y la lluvia
en el sentido imprevisible de sus pliegues...

Un capricho natural, que ha tomado la forma 
sin forma a partir de la incandescencia... 
hace millones no?


Los accesos creativos... 
Sin más patrones que la imaginación
de un niño.

Y el "temor a Dios" no puede estar ausente 
en la historia de estos pueblos... 
Las iglesias, en la experiencia 
común latinoamericana
suelen ser los edificios más antiguos.
Un resabio perdurable de la dominación
colonialista.

Una nube incendiándose... a poco de culminar 
la claridad. Y un camino hacia el infinito, pero 
sobre la tierra... 

Herramientas del obrero, crucificadas...

Franjas de agua... Los breves riachuelos
ramificados que improvisan su curso descendiendo
por los cerros al cabo de la lluvia...


El agua descendiendo hasta el camino...


Joao Bosco:

viernes, 5 de diciembre de 2014

Gigantes abatidos.

La muerte es parte de la vida y no al revés                  -concluyes. Sin embargo, ésta, persiste para que otros vivan.


JFA


Gigantes abatidos, Sao Paulo SP, Brasil (Foto: J.F.A.):









La identidad de no tener identidad.

La identidad de no tener identidad podría ser no más que nuestra edad: somos menores de edad en términos de desarrollo cultural... Aún somos un fruto verde, y acaso también por diversas causas genéticas o geográficas. Me refiero a mi país. 
Desde un principio los parámetros europeos, incólumes, llegaban para no derivar jamás en lo propio, y peor aún, para negar de nuestro rasgo que la madre fue mapuche tantas veces…

El siglo veinte nace con la vista dirigida hacia París. Los poetas, los presidentes, los muchos propios devorados por la corriente, anhelaban haber nacido allí, y querían hablar y escribir en aquella lengua para presumir que no era, por ningún motivo, un país de "indios" este Chile avergonzado del que provenían.

Neruda, ha reflexionado al respecto, diciendo que su Nobel y el de Gabriela, de alguna manera contribuyen a forjar nuestra identidad, como reconocimiento a una expresión que no reniega de su polvo, de su greda, elevando los orígenes y su naturaleza latinoamericana también:

Habla tú, hermano, de tu hermano...


Javier Farìas Aguila



Valdivia, tan alemana, tan holandesa, y sin embargo tan mapuche en el silencio y en la pala...
(fotografia: J.F.A.)

lunes, 1 de diciembre de 2014

Las "27 horas de amor" de un programa de la televisión.

La televisión abierta, que algunos juzgamos tan mal hecha, la verdad es que tendríamos que decir que está "muy bien hecha", pero de acuerdo a sus impúdicos propósitos inmediatos... 
El supremo regente de sus recursos intelectuales, de sus tácticas, lo sabemos pero se nos olvida, es un criterio absolutamente comercial, no obstante la responsabilidad social, ignorada, que le compete por su naturaleza en cuanto a medio de comunicación tan invasivo. 

En torno de nada más que la generación inescrupulosa de dividendos económicos terminan girando sus propósitos de "entretener", y cada vez "mejor", a un público cada vez más necio, como consecuencia de hallarse bajo el efecto de la divulgación persistente de una simpleza generadora de rating, éste que sabemos tan fácil de alcanzar por demás, con el ingenio menoscabado... La televisión establece patrones de conducta, lo arrastra casi todo por la fuerza bruta y descomunal de sus alcances, bajo este principio y final mercantilista. 


De allí que no cabe la reflexión profunda en la programación de ningún canal de la televisión abierta en Chile, salvo los espacios ridículos (de pequeños y breves, en comparación con la preponderancia), o casi siempre a partir de horarios absurdos, es decir, sin mayor público... Contadas son las excepciones en definitiva.

La programación de la televisión abierta casi siempre utiliza, además, el bálsamo de la "fiesta eterna" (aquello de que todo el mundo está feliz), muy lejos, por cierto, de cualquier cavilación, y tantas veces, como ha sido el caso para promocionar la Teletón de este año, con la banda sonora o el concepto del bombo interminable de la música electrónica o reggaetonera del momento, asociada y aplicada como elemento único de frescura y de convocatoria. En esto último mi decepción, más que por el estilo musical que fuere... 

El concepto tonificado de lo vital, es otra de las doctrinas deformantes emanadas de la televisión, que estima lo superficial como sinónimo de optimismo además. Las guitarras de madera, por ejemplo, y que nos atañe, como único acompañamiento natural de un canto emocionado, o de la poesía, a menos que ésta sea humorística, le huelen a "vejez" (la vejez como sabiduría para nosotros), a "deterioro físico", y al "temible acto de pensar" que los medios masivos por ningún motivo quieren difundir... Lo intelectual, lo espiritual, la discusión del alma, la reflexión a fondo, el desarrollo, o sea, todo lo que estimule el pensamiento crítico y que pudieran alterar la buena salud de la norma institucionalizada, como expresión de su fuero,  la televisión lo relega, lo desplaza, o lo rechaza de plano...


De allí que no logro comprender, o más bien me resulta tan incoherente, por decir lo menos, este intento persistente de profundizar, crear conciencia y emociones tan inmediatas como efímeras o expres, a partir de un drama humano televisado, con los recursos más triviales, chabacanos, superfluos (¡el grito, el grito!, ¡ce ache iiii!, y esas arengas tan tontas y comunes como "de qué estamos hechos los chilenos"..., "viva Chile mierda"..., entre otras frases tan mecanizadas y tan de ocasión como tan vacías, etcétera, etcétera... y en fin), usadas patéticamente, sin creatividad y sin variaciones, por "los animadores", en este programa de televisión llamado Teletón...

Y estos son los elementos propios, en la triste circunstancia actual, de este medio de comunicación, que en otras condiciones pudiera sernos tan útil para estimular la cultura y la educación y la solidaridad de todo un pueblo, y de manera más duradera y verdadera que en tan sólo "27 horas de amor"...


Javier Farías Aguila


"Don Francisco" encarna la televisión sin responsabilidad
social. Y su única preocupación respecto del medio
tiene que ver con sus ingresos personales. 




miércoles, 26 de noviembre de 2014

Libro de Claudio Narea, guitarrista de Los Prisioneros.

Deteniéndome un poco en esto de lo básico que resulta hablar de cierto tipo de artistas y música pop, por lo poco y nada que haya de interesante, investigable y profundizable más allá del fenómeno comercial que lo abarca casi todo, ocupándose incluso de elaborar hasta una historia falsa, ideal y estratégica respecto de la oscura o luminosa "humanidad" difundible de vuestros ídolos, me viene a la memoria un personaje radial y televisivo llamado Alfredo Lewin, un comunicador chileno, propio de estos medios y de esta cultura pop, quien se luce con buena retórica en referencia a los pormenores de la vida de tal o cual estrella de rock, desplegando una cantidad increíble de detalles y fechas y anécdotas y nombres, al punto que, a ratos, uno se confunde al escucharlo y casi como que le adjudicamos en ese desenvolvimiento tan lleno de información, una calificación de "apasionado"... Pero cada cosa en su lugar no? ¿"Pasión" por aquella información que nos permite enterarnos del vómito desgarrante de una madrugada cualquiera de "nuestra estrella de rock" luego de un suculento cocktel de aquellos bajo el cual ha creado su magnun opus?... Verdaderamente, no puede ser "pasión" la palabra correcta. Pero, en fin...

A propósito de lo anterior o a propósito de lo que viene o a propósito de nada importante, motiva mi presente nota el libro que escribió uno de los integrantes del grupo de rock chileno más conocido: Claudio Narea, del grupo Los Prisioneros. Hace unos años me entretuve mucho, debo decirlo, leyendo su primera edición. Hoy, la segunda versión del mismo libro consta de otro título (probablemente, debido a estrategias de marketing de la editorial), y consta de algunos contenidos nuevos, según promete su publicidad... El asunto, o lo más trascendente para mi, es que aquella lectura de la primera publicación me resultó entretenida, morbo mediante; con un relato maquillado hasta con suspenso en la bien estructurada secuencia de los hechos (me imagino que, para lograr tales resultados, Claudio Narea se valió de alguna colaboración profesional en materia de narración), donde, de manera no distinta a la versión actual, tan publicitada por los conflictos alimentados con declaraciones a la prensa que vienen y van por parte de los involucrados, "el malvado" e "inescrupuloso manipulador" de siempre, es el compositor y vocalista de Los Prisioneros, Jorge Gonzalez...



Pues bien, como producto carente de "inspiración literaria" (no por ello menos válido en el ámbito que se presenta), evidentemente que este libro, para mi, no merece ser destacado bajo el subtítulo de "impresiones literarias", como las que suelo hacer o exponer a través de este blog, respecto de buena parte de mis lecturas apasionadas. Este libro se corresponde con otro tipo de comentarios o manifestación de impresiones (cualquiera sea, menos literaria en estricto rigor), uno de los cuales descubrí y extraje del diario La Tercera en internet, y que me permito reproducir a continuación, por su pertinencia, precisión y humorismo, a partir de su lenguaje, tan común y actual de cultura pop, urbana y colectiva, socialmente muy aceptado:


Mauricio Tobar dijo:

Sorry por no caxar mucho pero entonces recapitulando, un fleto te quitó la mina y andaba detrás d tu hermana ?? si es así bien penca narea y jorge todas las micros viejo !!

J.F.A.










lunes, 24 de noviembre de 2014

La Universidad de Chile, finalmente, es un mercado...

El diseño arquitectónico de la casa central de nuestra Universidad de Chile alcanza apenas para Mercado en Porto Alegre (Brasil), pero, si de mercado se trata, la similitud es más que elocuente, pues los quesos, el tocino, la banana y el pescado, se venden tan naturalmente como la formación académica en Chile. 


J.F.A.


Todas las fotografías tomadas por Javier Farías Aguila excepto aquellas de la U. de Chile:

Mercado de la ciudad de Porto Alegre. Brasil.



























Interior del Mercado de Porto Alegre.













Interior del Mercado de Porto Alegre.













Interior del Mercado de Porto Alegre.













Interior del Mercado de Porto Alegre.













Interior del Mercado de Porto Alegre.













Interior del Mercado de Porto Alegre.













Mercado de la ciudad de Porto Alegre. Brasil.













Casa central de la Universidad de Chile en la ciudad de Santiago. 












Interior de la casa central de la Universidad de Chile.

viernes, 21 de noviembre de 2014

AMOR DE MIS AMORES, en versión de un ave en la madrugada de Sao Paulo...


Probablemente, el compositor argentino Angel Cabral -de quien se dice ser el autor de la canción que originalmente se titula "Que nadie sepa mi sufrir" (1936), más conocida como "Amor de mis amores" (verso con el que comienza su estribillo tan popular)- haya escuchado, para inspirarse, el mismo canto de esta ave en el que yo reparé precisamente por su similitud con la linea melódica de tal estribillo. Se trata de un ave cuyo nombre y apariencia desconozco por tan sólo  haberla oído a cierta distancia y en la oscuridad de la madrugada urbana, aunque me aventuro a creer que se trata del Sabià Laranjeira, una especie de zorzal, muy común en Sao Paulo, lugar donde escuché y registré su canto para esta comparación.


Javier Farías Aguila




Angel Cabral











Audio canto del ave:



"Que nadie sepa mi sufrir", por Alberto Castillo:




miércoles, 5 de noviembre de 2014

El viaje, la exploración, para no morir antes de morir...

La vida sobrepasa las estructuras y hay nuevos códigos para el alma. De todas partes salta la semilla, todas las ideas son exóticas, esperamos cada día cambios inmensos, vivimos con entusiasmo la mutación del orden humano: la primavera es insurreccional.
Pablo Neruda
Del libro "Para nacer he nacido"


El llamado interno, como el curso de un río, la fuerza del caudal indoblegable hacia la frontera entre el desprecio del que no arriesga nada y la admiración del aprendiz...

Se habla tan comunmente de objetivos, de pagar costos, pero esto sobrepasa toda, por demás, mi pobre noción al respecto. 

Emigrar a tal nivel implica desprenderse de aquella que no fue sino una camisa loquera que se quedó con las convenciones, la sonrisa protocolar, la hipocresía, el dolor inútil, la infelicidad, de estar bien con Dios, etcétera, etcétera, etcétera...

¿Le debemos realmente fidelidad al origen y sus resabios presentes y futuros, como un precepto "moral", mayor que la sonrisa de un caballo?... No existe tal parámetro... El valor aquí fue justamente forjar la propia altura y la propia base sin parámetros evidentes, sin caminos trazados. Es una exploración en la oscuridad para merecer la luz.


Sin embargo, conservaste tu nombre y tu apellido, porque había que confirmarlos en su esencia urgente e ignorada en la particularidad; allí el asunto, allí el deber para dar con lo que somos a fin de crecer sobre la muerte ineludible de los medios, del recurso, mas no del alma.


Me quedo entonces con tu renuncia, que me parece un desprendimiento hasta de ti mismo en la comodidad y la quietud de las convenciones ya probadas; y que fue para vivir, para fundar originalidad, propia del arte verdadero, y no para buscar la muerte antes de hallar la incandescencia... y por eso yo estimo celebrarte vivo en tales condiciones, porque ahora sí, ahora, no cabe duda, estamos frente al verdadero: todo te ha costado que podamos estar frente al verdadero... Ese que no pudo ser sino al cabo de la historia que fue, y que sigue siendo.


Creo, para mi fortuna, y más allá de cualquier impresión o manifestación emocional del momento (y sabiendo que poco importa lo que yo crea), que pude huir de simple espectador, para admirarte, comprenderte, después para quererte, y casi sin darme cuenta, antes que todo lo demás, para aprender de ti...




Javier Farias Aguila
Porto Alegre
Brasil.



Vera Chaves Barcellos y Patricio Farias, museo de la Fundacion Ibere Camargo.
(Fotografia tomada por Javier Farias)

Av Laureiro Da Silva, vista desde el Hotel Master Expres Perimetral, Porto Alegre.
(Tomada por Javier Farias)








































sábado, 1 de noviembre de 2014

Patricio Farías (Arte conceptual)

Mi estadía en Porto Alegre, Brasil, está sumamente relacionada a un intercambio humano, más que artístico, tal vez las dos cosas como inseparables, una antes que la otra, o las dos a un tiempo, en fin; en realidad, ha estado todo en relación a lo que me conmueve y me nutre o me interesa, en el órden o desorden que sea y como sea, con el artista Patricio Farías... Quien, por otra parte, junto a la artista plástica, Vera Chaves Barcellos, su compañera, hoy, luego de almorzar juntos, me mostraron algunos de los lugares hermosos de esta ciudad. Creo que tengo mucho que aprender de ambos. Me dispongo al aprendizaje... Ya compartiré fotos propias de este momento -muy valioso para mi- junto a ellos. Obrigado.

Javier Farías Aguila
Desde  PORTO ALEGRE, Brasil.


Patricio Farias, artista visual.
(fotografia de wp.clicrbs.com.br)

EL ARTE CONCEPTUAL DE PATRICIO FARÍAS, PORTO ALEGRE, BRASIL.
(Fotografías de: www.bolsadearte.com.br)





miércoles, 15 de octubre de 2014

Esta locura transitoria...

La mayor trascendencia de nuestra existencia, es justamente su intrascendencia, es decir, la muerte... 

La vida no es más que una conexión física y limitada con tan sólo una parte de la realidad, te lo han dicho los documentales de televisión, las revistas o aquellos "libros de divulgación" que te prodigan una idea a salvo de magulladuras y discusiones tras aquella exploración de culos al sofá un domingo cualquiera por la tarde, con el refresco a mano, y el control, siempre el control, y lo peor, tu posterior convencimiento...  

La sombra de la muerte no es tal. Y lo que habrá de ser no importa más que para un ejercicio de conjeturas al cabo de la satisfacción, cuando el ocio es una condición exquisita para sentirnos algo así como un Dios

La importancia de tu cuerpo no ha sido más que la fuerza bruta para abrirte paso en un recuerdo que más tarde se desvanecerá, "un nudo que se deshace si es de arena"... 
Entonces, ¿a qué viene aquello de la supervivencia?: Tendrá sentido en el discernimiento, si por el sinsentido de un tiempo transcurrido, descubriéramos que el dióxido aquel, y la misma mierda tal vez, por eventos insospechados, acudieran a la formación o destrucción acaso de las estrellas, para continuar con la cuestión aquella del hambre, de los sentidos, desde este lado o más allá del agujero, y desplegando nuevamente la razón más poderosa del que por consecuencia vuelva a ser lo sido: ¡Fornicar!... Para continuar en un para qué, sino para lo que por un sesgo te digo, te dicen, te dirán, que fue. 


Javier Farías Aguila



Entrada al camino a Quintay, Valparaiso.

lunes, 22 de septiembre de 2014

Presentaciones en Brasil.

El 27 de octubre próximo volamos a Brasil junto al músico Pepe Salazar, intérprete en guitarra y flauta traversa, con quien hemos conformado un dúo que nos ha demandado un trabajo muy interesante por estos días, entre arreglos y ensayos... 

Dos conciertos en la Universidad Federal de la ciudad de Ouro Preto, los días 29 y 30 de octubre, y el día 7 de noviembre, en la ciudad de Sao Paulo, en el Espacio Cultural Latinoamericano ECLA. Eso, por el momento... Hay otros sitios y fechas por confirmar para ambos, en tanto prosigo yo, como solista, con un vuelo a la ciudad de Porto Alegre el 1 de noviembre, donde participaré en la inauguración de una exposición de Arte Visual.

Javier Farías Aguila

El afiche para ECLA:





Pepe Salazar y Javier Farías. Ensayo en "Sala Victor Jara", Pudahuel. Sept. 2014.

sábado, 20 de septiembre de 2014

¿CÓMO PUEDO MEJORAR? (Canción) Versión en ritmo de cueca.

(Texto y música: Javier Farías Aguila)

¿Cómo puedo mejorar
si todo nutre nuestro mal?
Hoy estoy así pensando
que es inútil pelear más.
Me determina el destino,
el costo de lo elemental.
(Somos peces tan ajenos
aquí en nuestro propio mar).

Reconozco bien mis culpas
y una que es fundamental,
fue no ser más aparente,
fue mostrarme así tal cual…
Y la falsedad del mundo
cobra vida en cada cual.
Cada cual llena su espacio
con la misma suciedad.

Vivo aquella etapa dura
en que proyectas sin avanzar más,
más de lo que sigue siempre
tan igual.
Y la vida se construye
paso a paso, si te deja andar…
Mira mejor no hagas caso,
yo estoy mal.

Sólo soy un hombre pobre
de talentos para estar
entre los que tienen tanto
y el poder han de ostentar.
Y mi canto entre los hombres
¿qué pudiera provocar?
un perdido grito en medio
de la bulla en la ciudad…

Vivo dentro de esta humanidad
rendida frente a la explosión
del consumo delirante,
sin control.
Y la vida se construye
paso a paso, si te deja andar...
Mira mejor no hagas caso,
yo estoy mal.


Fotografía tomada en Valparaíso. 2014.




















Versión grabada en la Sala Victor Jara de los estudios de grabación de "Cultura Jóvenes e Infancia" de Pudahuel:




domingo, 14 de septiembre de 2014

SIEMPRE REGRESO A ESTAR CONTIGO. (Canción)

(Texto y música: Javier Farías Aguila)

Tan fácil que me alegrarías
con la caricia,
con palabras,
con tu reposo en mi almohada.

Conmigo tú compartirías
tu risa al viento,
tus tormentos,
un despropósito fresco.

Dale
un destino interminable a nuestro sol,
que yo te sigo, sí...

Siempre regreso a estar contigo
donde hoy no llegas,
donde fuimos,
donde me niego al olvido.

La historia siempre se repite,
no hay nada nuevo,
pero es nuestro
lo consumido y tal vez muerto...

Dale
un destino interminable a nuestro sol,
que yo te sigo, sí,
que yo te sigo allí,
para sorprenderte nuevamente en mi
hallando lo que perdí.



























El anarquismo asequible...

De pronto, el anarquismo, en su expresión más asequible o menos fundada (al punto acaso de desbordarse hasta de su propia definición histórica y lingüística para volverse más bien un cliché), es una manera de oponerse a todo, absolutamente a todo establecimiento de un poder "oficial", sea cual fuere, lo que nos lleva a concluir que si el anarquismo con sus propósitos conquista el poder, veremos muy pronto la germinación contestataria en su contra por otros elementos anarquistas, es decir, el derrotero pierde su importancia principal en tanto ésta es asumida, más bien, por la forma de caminar... Y sabemos que sin bitácora el avance es muy incierto.


Javier Farías Aguila