miércoles, 9 de julio de 2014

Puntos de venta para nuestro disco QUÉ FUE TODO ESTO..., en Santiago de Chile.


Queridos lectores del Blog, les informo los lugares de venta disponibles para nuestro disco QUÉ FUE TODO ESTO..., en Santiago de Chile.





























DISCOMANÍA es una de las tiendas existentes más importante y con más historia en el rubro de la venta de discos. Fue fundada hace más de 50 años por el recordado locutor, comunicador, y creador del Sello Alerce, Ricardo García.
La historia prosiguió con la adquisición de la tienda por parte de quienes además se encargan de atenderla, Eliana y Pepe, que la mantienen vigente en un contexto de verdadero compromiso y colaboración con la música nacional y latinoamericana fundamentalmente, y creo que, con la misma mística y sacrificio de aquellos años en que era el punto de adquisición, por excelencia, de la música proscrita por la dictadura militar.
Aquí podrás adquirir también nuestro disco.
DICOMANÍA, calle 21 de mayo 583, local 894, muy cerca de Plaza de Armas (Santiago centro).











































































































MÚSICA CHILENA es el nombre de las dos tiendas que fueron abiertas por la Sociedad Chilena del Derecho de Autor, SCD, a fin de brindar un espacio importante de venta para las producciones discográficas de sus afiliados nacionales. Y aquí también podrás encontrar nuestro disco, tanto en su casa matriz como en la sucursal.
MÚSICA CHILENA, Avda. Bernarda Morín 440. Y la sucursal de Providencia 1411. (ambas en la comuna de Providencia).


































LIBRERIA DE LOM EDICIONES, está ubicada al interior de la Biblioteca Nacional, en su parte posterior (entrada por la calle Moneda); es un local muy lindo e inspirador, dado que se halla inserto bajo la arquitectura centenaria y tan cuidada de este histórico edificio.
Por gentileza del Gerente General de la Editorial LOM, Paulo Slachevsky, nuestro disco también podrás adquirirlo aquí.




























































LIBRERÍA EDITORIAL UNIVERSITARIA, a un costado de la casa central de la Universidad de Chile, es la otra tienda donde puedes adquirir nuestro disco. 





















Javier Farías Aguila







martes, 8 de julio de 2014

El hombre sencillo.


Hombre sencillo, que resume su ignorancia
en dos o tres nociones para ser mejor
que el atiborrado en cien...

Javier Farías Aguila





miércoles, 25 de junio de 2014

"Por la razón o la fuerza" invocó el hincha chileno...

No deja de ser, aunque humorístico, revelador de "lo adquirido", aquello del hincha que invocara frente a los periodistas nuestro tan controvertido lema patrio "por la razón o la fuerza", para justificar su ingreso sin tiket al estadio Maracaná, entre 87 chilenos más, todos los cuales, sabemos, fueron detenidos en Brasil al cabo de conformar una turba que arrasó con todo para tal propósito, en una actitud furtiva, absurda por lo ruidosa y masiva. Y ahí el otro chiste de la estupidez.

"Por la razón o la fuerza", de lo que se deduce algo así como: o comprendes mi punto de vista o te lo explico a palos ¿no?... El fin republicano, el del estado de derecho actual, más aún de origen bastardo bajo la dictadura militar, justifica lo arbitrario, lo lapidario, lo concluyente, con la más absoluta disposición agresiva y arrogante -de entrada- y que, por lo mismo, no hace sino sugerirnos una necedad, desbordando groseramente los límites de un equilibrio al que por otra parte dice propender en democracia, invitándonos a la discusión resuelta de antemano... No caben aquí gestos de conciliación alguna. El asunto es aplastar, anticipadamente, con este lema de presentación, cualquier respuesta en contra de "lo establecido", y por la fuerza.


Al final, probablemente este lema, y por lo asumido que está bajo la robusta doctrina supraoficial, es un fiel retrato de lo que hemos sido hasta ahora como chilenos, no sólo en el ámbito de la relación con nuestros vecinos latinoamericanos, sino también en la institucionalidad de nuestra convivencia interna, por decenios... ¿Qué acaso el sistema económico imperante y constitucionalizado no ha sido impuesto bajo el mismo principio "patrio"?. 

Pero esto es más amplio aún (¿más todavía?), y uno de sus flancos nos lleva a concluir cierto narcisismo que seguramente padecemos, junto con su respectivo barranco por cierto, en la frustración de las altas, pero tan altas expectativas que tenemos frente al espejo... imposibles por inconsistentes (tal es el caso de la euforia desmesurada respecto de la selección en el mundial de fútbol), para sentenciarnos, en definitiva, en la fluctuación o bipolaridad colectiva, total y dinámica, en su fugaz condición emocional de turno, pendiendo en este caso de goles a favor o en contra... 

De acuerdo a lo observado en la experiencia histórica chilena, por preponderancia, la razón más bien ha estado demás, no nos engañemos. Ni el hincha aquel pretendió jamás hacer uso de ella, ni menos de plantearla -tan tonto no era-, sabia que tratar de hacerse entender era imposible (porque más encima "los güeones" hablaban todos portugués...), y recordó, oportunamente, o más bien oportunistamente, para su pasión intensa por "la roja", que le quedaba ese bendito y patriótico por la fuerza... ¡C H I!...


Javier Farías Aguila.







sábado, 21 de junio de 2014

Llorando con la belleza del Fin del mundo...























Podrías acabar emocionado leyendo este hermoso poema... terminé leyéndolo con los ojos llorosos... Es lo que provoca la que "llega quemándose desde muy adentro"... 

Siendo una más de las tantas reproducciones que hallaremos de este poema, me permito hacerlo aquí también, porque es uno de mis preferidos.


Javier Farías Aguila



Fin del mundo 

El día del fin del mundo
será limpio y ordenado
como el cuaderno del mejor alumno.
El borracho del pueblo
dormirá en una zanja,
el tren expreso pasará
sin detenerse en la estación,
y la banda del Regimiento
ensayará infinitamente
la marcha que toca hace veinte años en la plaza.
Sólo que algunos niños
dejarán sus volantines enredados
en los alambres telefónicos,
para volver llorando a sus casas
sin saber qué decir a sus madres
y yo grabaré mis iniciales
en la corteza de un tilo
pensando que eso no sirve para nada.

Los evangélicos saldrán a las esquinas
a cantar sus himnos de costumbre.
La anciana loca paseará con su quitasol.
Y yo diré: “El mundo no puede terminar
porque las palomas y los gorriones
siguen peleando por la avena en el patio”.
















martes, 17 de junio de 2014

El engaño de que los sueños se pueden alcanzar...

A través de los nuevos futbolistas destacados, de origen humilde, y que llegan a obtener millonarios sueldos que no alcanzamos a dimensionar en cuanto a sus posibilidades (y bien por ellos, pero sólo por ellos), nos venden aquello de que "los sueños se pueden alcanzar"... Más bien de que ese sueño se puede alcanzar, lo que, por cierto, es una mentira para sustentar que dependemos de un esfuerzo absolutamente propio, bendecido y premiado por una voluntad divina acaso. Y que ese es el valor de la vida. 

Es como que nos dijeran respecto del que ha ganado la lotería, que es un ejemplo por su persistencia... Con todo esto se masifica un engaño cruel para tantos niños que sueñan y sueñan en medio de su circunstancia de pobreza material y espiritual, para despertar frustrados al comprender, al final de la historia, que detrás de cualquier esfuerzo por descomunal que sea, también hay un azar, y lo más importante, condiciones precisas y múltiples, para alcanzar cualquier meta, y que le son negadas en un sistema de absoluta mezquindad e indiferencia por el sufrimiento ajeno.

Hay, verdaderamente, un sueño que sí se puede alcanzar por parte de cualquier esfuerzo o compromiso personal, y es mucho más posible de establecer, con voluntad humana más que divina y no por simple azar, cual ha sido el de la igualdad de condiciones sociales, para comenzar a vislumbrar la meta posible de cada cual con sus respectivos talentos, antes de llegar a ser los viejos que quisieron ser lo que nunca supieron verdaderamente un imposible. 



Javier Farías Aguila



















martes, 10 de junio de 2014

Nuevo proyecto, nuevas canciones...

Estoy planificando un par de cosas, una de ellas tiene que ver con un próximo proyecto discográfico, lo que ha implicado nuevas composiciones, la revisión y corrección de otras antiguas, cuyos textos no me satisfacen a pesar de hallarse completamente acabadas en lo musical, curioso ¿no? Así es como se gestaron tantas veces, ha sido lo predominante en esta historia. 
El asunto es que, después de nuestro disco, con los versos musicalizados del poeta Armando Uribe Arce, no puedo presentarme con algo menor, ni menos por ansiedades de ningún tipo. De allí que me sigo nutriendo tanto como puedo en lo literario, lo que al mismo tiempo me otorga los elementos para la inspiración, tan libre como provista, para lo cual me tomo los meses necesarios              -intentando, por cierto, no llegar así a la tercera edad- ¿y qué más da si fuere necesario?, no seré por serlo, seré por argumentos, seré por consistencia, cual es mi ambición...

Como adelanto, aquí dejo dos textos de un par de canciones mías (para ustedes), que me apresto a grabar profesionalmente en estas semanas, para lo cual estoy en gestiones a fin de fijar horas de estudio de grabación... Al cabo de cuyo proceso serán exhibidas, aún no estando listo el disco que las contendrá. Se trata de Deshabitado y Siempre regreso a estar contigo. 


Deshabitado. (Autor: J.F.A.)

Me vine cantando ¿para qué
si me tendré que ir 
llorando?

Después de haber sido el centro
de tu corazón, lo voy
rodeando.

Deshabitado...
Un día estuve allí
y ahora me toca desde acá.
Sin más...

Oh

La ironía susurrándome fidelidad
te canto.

Y es tan imposible de evitarlo
como así la propia
muerte.

Dos semanas hubo de bastar
en superar los tantos
años.

Oh

Deshabitado...
Un día estuve allí
y ahora me toca desde acá.
Sin más.
Sin más.
Sin más.
Sin tí.


Siempre regreso a estar contigo. (Autor: J.F.A.)

Tan fácil que me alegrarías 
con la caricia,
con palabras,
con tu reposo en mi almohada.

Conmigo tú compartirías
tu risa al viento,
tus tormentos,
un despropósito fresco.

Dale
un destino interminable a nuestro sol,
que yo te sigo, sí...

Siempre regreso a estar contigo
donde hoy no llegas,
donde fuimos,
donde me niego al olvido.

La historia siempre se repite,
no hay nada nuevo,
pero es nuestro,
lo consumido y tal vez muerto...

Dale
un destino interminable a nuestro sol,
que yo te sigo, sí,
que yo te sigo allí,
para sorprenderme nuevamente en ti
hallando lo que perdí.



Javier Farías Aguila






Estas fotografías son gentileza
del proyecto de televisión Lo Hermida TV, de nuestro querido y admirable amigo Mauricio "Gato" Gavilán. Tomadas por Orlando "El Tiuke" en mayo de 2013.




lunes, 26 de mayo de 2014

Frontera. Luis Durand. (Impresiones literarias).

Según Armando Uribe Arce, en sus Memorias para Cecilia, la novela Frontera, del escritor chileno Luis Durand (1895-1954), es un libro "notable". A partir de su impresión consideré por lo tanto mi deber leerlo, y para ello me valí, poco tiempo después de conocer su estimación, de una situación fortuita en que dicho libro llegara a mis manos como un regalo insospechado por parte de una amiga, quien, en un trabajo de clasificación de material donado para la biblioteca de ciegos en la que trabaja, se encontrara con una buena cantidad de libros que no servían allí por no hallarse bajo el sistema braille, entre los cuales hubo de ofrecerme éste. Recordé el título y el nombre de su autor, y recibí este libro como el más oportuno de los regalos. Y por cierto que -no por "seguirle el amén" a nuestro poeta- pude corroborar y concordar con su impresión inmediatamente al cabo de leerlo.


Frontera exhibe también una preocupación social, narrando algunos episodios del abuso sobre el pueblo mapuche, como por ejemplo aquellos actos "legales" con notario público y todo, prestos a certificar el traspaso de grandes extensiones de tierras a cambio de aguardiente...

J.F.A.

De aquel libro, Frontera, destaco y apunto entonces lo siguiente:



*Extracto, pág. 40:


Desde el río subió entre un retazo de monte el rumor del viento cuyo aletazo mojado bramó como una bestia temerosa.



*Destaco la siguiente descripción de la pág. 53, por su elocuencia, su prestancia lírica, cuales son, por demás, las características predominantes del relato en su totalidad: 

Peras de piel verde-claro, que adentro contenían una copa perfumada, y fresca de azúcar vegetal; duraznos de todas clases: blancos, amarillos, pelados con la piel lustrosa y coloradita como las mejillas de una muchacha de la montaña; priscos que al abrirse mostraban una melcocha olorosa; ciruelas que reventaban entre los labios en un chorro de almíbar. Y de los alrrededores, sandías verde-oscuras que al abrirse tenían una llamarada adentro; melones de seda de Denco; naranjas en las cuales se escondía el sol refujiado entre el verde follaje, como asustado de su propio color.




*Destaco el siguiente extracto, pág. 89:

Las lomas se sucedían una detrás de otra y entre ellas verdegueaba, rizado como un oleaje de esmeralda líquida, el trigo.



*Destaco, de la pag. 85, el comienzo del capítulo V (extracto que finalmente no pude reproducir aquí por no contar con el tiempo necesario).


(Selección: Javier Farías Aguila)



Luis Durand






jueves, 22 de mayo de 2014

Dalí...

A pesar del rechazo que nos provoca Salvador Dalí en su condescendencia histórica con el dictador Franco     -en una especie de licencia especial que se permitiera a sí mismo, o que justificara entre sus códigos surrealistas sin límites, rupturistas hasta en lo valórico, lo moral, lo ético, etcétera- el "inescrupuloso genio" aún nos tiene y nos tendrá hablando de él en virtud de su maestría. Aunque en términos escasamente devocionales más allá de su obra... Dalí, mezcla de contradicciones extremas (impredeciblemente negativas en la inútil y persistente esperanza o expectativa de buena parte de su público que no puede ni pudo concebir la incoherencia con tanta belleza emanada de allí mismo), de oportunismo narcisista, de adoración a la frivolidad, mezcla de una sensibilidad oscura, de un amor profano con la publicidad a destajo y de una postura ridiculizante de lo sentimental... Sin embargo -a no ser desde la perspectiva de la tragedia española plasmada con tanta sangre en la historia- no era el monstruo mismo, sino su exaltador asentimentalizado...




Los méritos, la belleza de su pintura sobrepasan toda su deformación manifiesta en términos humanos, y casi en la tentación, para algunos, de querer en ella pasar por alto a su creador, debido a estos bulliciosos y desafortunados pasos a lo largo de su vida tras la tela. Pero, la pintura de Dalí, también es Dalí...










Tomo en cuenta algo interesante, que se destaca además por cierta habilidad literaria del pintor, y que es un extracto que reproduzco del apasionante y documentado libro Vida, pasión y muerte de Federico García Lorca, del autor Ian Gibson.  Libro del que se concluye precisamente, además, una de las contradicciones más impactantes de Dalí, en la circunstancia de su vínculo con el poeta granadino, asesinado entre las sentencias de muerte hasta por arrastre, ordenadas sin contemplaciones por el eterno dictador español, al que, como ya dijimos, Salvador Dalí  -no obstante aún, la desgracia acaecida a su entrañable amigo Federico- brindara su pleitesía pública hasta el final.


Javier Farías Aguila


De:
"San Sebastián", de Salvador Dalí. 
Dedicado a F. G. Lorca.



Ironía

Heráclito, en un fragmento recogido por Temistio, nos dice que a la naturaleza le gusta esconderse. Alberto Savinio cree que este esconderse ella misma es un fenómeno de autopudor. Se trata -nos cuenta- de una razón ética, ya que este pudor nace de la relación de la naturaleza con el hombre. Y descubre en eso la razón primera que engendra la ironía.

Enriquet, pescador de Cadaqués, me decía en su lenguaje esas mismas cosas aquel dái que, al mirar un cuadro mío que representaba el mar, observó: es igual. Pero mejor en el cuadro, porque en el las olas se pueden contar.
También en esa preferencia podría empezar la ironía, si Enriquet fuera capaz de pasar de la física a la metafísica.
Ironía -lo hemos dicho- es desnudez; es el gimnasta que se esconde tras el dolor de san Sebastián. Y es también este dolor, porque se puede contar.


Paciencia.


Hay una paciencia en el remar de Enriquet que es una sabia manera de inacción; pero existe también la paciencia que es una manera de pasión, la paciencia humilde en el madurar los cuadros de Vermeer de Delf, que es la misma paciencia que la del madurar los árboles frutales.

Hay otra manera aún: una manera entre la inacción y la pasión; entre el remar de Enriquet y el pintar de Van der Meer, que es una manera de elegancia. Me refiero a la paciencia en el exquisito agonizar de san Sebastián.

Agrega Ian Gibson, respecto de los textos anteriores:

Dalí quería expresar en "San Sebastián" su estética de la Santa Objetividad: el deber del arte contemporáneo de evitar toda sentimentalidad y de expresar el espíritu "aséptico" de la época. La búsqueda de la luz y de la claridad, búsqueda que caracteriza este momento de Dalí, y que Lorca ya había elogiado en su oda al pintor, es también tema frecuente en las cartas de Salvador al poeta.

(Selección: Javier Farías Aguila)


Lorca, Dalí.





















































domingo, 18 de mayo de 2014

El perro y el hombre.


No existe sacramento para esta unión donde se han de cuidar uno al otro.
Pero sí para aquella donde se han de cuidar uno del otro...

Javier Farìas Aguila


Imagen captada en Valparaiso  por J.F.A.

viernes, 16 de mayo de 2014

Biografía de Federico García Lorca, de Ian Gibson (Impresiones literarias)

Del libro:
Vida, Pasión y Muerte de Federico García Lorca 1898-1936
Autor: Ian Gibson



Es un relato conmovedor, de literatura pragmática (carente de protagonismo por parte de su autor), mediante el cual podemos descubrir y asombrarnos -seguramente de la mejor manera que fue posible, en virtud de la rigurosa recopilación de antecedentes confrontados- con lo que fue la vida apasionada del poeta. Más de 700 páginas resultan de esta investigación tan documentada, y cuya lectura se vuelve cada vez más cautivante.  

Para tan macizo trabajo, Ian Gibson, su autor, se valió del respaldo de la familia de Federico García Lorca y su Fundación, de modo que tuvo pleno acceso a los documentos, cartas y manuscritos necesarios.

En la descripción de aquellas circunstancias políticas y sociales que propiciaron la guerra civil española, en la caída del gobierno republicano, el Frente Popular, con ese golpe de Estado tan sangriento y criminal encabezado por Franco (que sabemos además, haber sido uno de los arquetipos de Pinochet), advertimos numerosas coincidencias trágicas con lo que fue nuestra propia experiencia en Chile, y, más aún, concluimos un parangón impresionante entre lo que fueron las inquietudes, la dedicación artística (teatral y musical), pero también el desenlace fatal, de Federico García Lorca y Víctor Jara, con apenas tres años de diferencia entre la edad del uno y del otro al momento de morir; ambos torturados, ambos sentenciados al desprecio más infame hasta acabar en muerte por golpes y disparos perpetrados por verdaderas bestias, ambos asesinados sin defensa alguna, por cierto que entre tantas víctimas inocentes más. En realidad, esta coincidencia trágica no es tan así de fortuita en tales circunstancias, por cuanto sabemos que han sido los procedimientos históricos contra toda manifestación artística comprometida con las causas justas, sociales, humanas, o cualquier resistencia, en el mundo asolado por la brutalidad del fascismo. 


Nuestros poetas Lorca y Neruda se conocieron en Buenos Aires en 1933, y prosiguió la amistad cuando Neruda posteriormente residió en su llamada Casa de las Flores, en Madrid... Muy en lo particular, la breve descripción de aquellos días en el contexto de la amistad de ambos, me resultó especialmente emocionante.

En otro de los aspectos biográficos recreados con abundante información, terminamos experimentando una gran decepción con la figura de Salvador Dalí (que aquí ocupa páginas importantes en el escenario de su amistad profunda con Federico García Lorca), por los gestos posteriormente conocidos del pintor (¿licencias surrealistas?) en total condescendencia con Franco, no obstante la desgracia acaecida sobre su más célebre amigo en manos del horror comandado por el dictador.

Por último, en nuestro país, a propósito de esta lectura, refrescamos algo inconcebible con las aspiraciones democráticas en atención a los derechos humanos, aquello de que nos encontremos aún, en pleno año dos mil y algo, con Primo de Rivera y Francisco Franco como nombres para dos calles en Santiago de Chile... ¿Casi como símbolos subliminales?, no tan inocentes de ser así, en esta suerte definitiva de homenaje para ambos; aunque pocos reparen en ello cuando el nombre de las calles pasan a ser solo eso, un nombre y nada más. Pero, pudiera ser también, acaso, el símbolo del horror queriendo pasar inadvertido (uno más de aquellos símbolos), que tan solo duerme, hasta que sea "invocado"... 


JFA

Destaco:

(...) Enfrente sube una pendiente de arcilla, embellecida de altos y tupidos pinos, que se pierde más arriba entre los peñascales de la Sierra de Alfacar. Este es el barranco de Víznar, de siniestra fama, donde reposan los restos de la mayoría de las víctimas del sistema de muerte montado en La Colonia. Por toda esta pendiente se abrieron hoyos, a veces utilizando los "pozos" de unas antiguas excavaciones mineras. Cuando Gerard Brenan, el hispanista inglés, visitó el lugar en 1949, se encontró con que estaba "salpicado de hoyos de poca profundidad y montículos, sobre cada uno de los cuales se había colocado una piedra pequeña". Brenan empezó a contarlos y descubrió que había varios cientos. Dos o tres años después las autoridades franquistas plantaron los pinos, hoy altísimo, para enmascarar las tumbas. Pero no lograron del todo su propósito. Todavía hoy se puede apreciar sin dificultad la fosa más grande, que se ha convertido en sitio de peregrinaje para cientos de personas cada año.

(...) Lorca fue una de las tempranas víctimas del holocausto granadino y, contrariamente a lo que se ha dicho a menudo, no lo mataron en el barranco de Víznar. El poeta y sus tres compañeros de infortunio fueron conducidos, antes del alba, un poco más allá por el camino Alfacar. 

(...) Resulta apropiado que la Fuente Grande, cantada hace siglos por los árabes, siga manando sus lágrimas cerca del lugar donde los fascistas mataron al más excelso de los poetas granadinos.

(...) Aquel mismo día (18 de agosto de 1936) se presentó en San Antón un miembro de la "Escuadra Negra" con una nota garrapateada por Federico. Decía más o menos: "Te ruego, papá, que a este señor le entregues 1.000 pesetas como donativo para las fuerzas armadas". Es probable que el individuo había obligado a Lorca a escribir aquella petición antes de que se le sacara del Gobierno Civil (lugar donde Lorca estaba detenido), o tal vez en Víznar. Don Federico, creyendo que si pagaba podría salvar a su hijo, entregó el dinero al extorsionador. Eran probablemente las últimas palabras escritas por Federico García Lorca. Su padre llevaría el papel en la cartera hasta el día de su muerte, acaecida nueve años después en Nueva York, lejos de la España fascista que había matado a su hijo y a su yerno.

(Selección: Javier Farías Águila)


























Ian Gibson menciona su obsesión por el poeta, como la condición primordial para concretar tan exhaustivo trabajo de investigación, plasmado en esta biografía, y con los costos significativos del caso en términos personales y de tiempo.

jueves, 15 de mayo de 2014

La verbodiarreicada...

La lleva decir bakán en vez de todo bien... Hermano en vez de su nombre (aunque nada hubiera de importarle de aquel)... O la verbodiarreicada Hüeón y todas sus posibilidades sintácticas... Estimado, en vez de nombrarlo directamente (así como para marcar distancia total)... Está de moda tu pulgar sobre el touch. De moda lo inmediato, una selfie, el video más visto por lo zafio, el niño delincuente más famoso en la teve... De moda una expectación de la desgracia ajena en hachede.

Lo bufo de tu canto en vez de su tristeza original.
Su crítica social, tan solo silvada en la personal... La pedantería.

yyyyyyyyyyyy...nada...


¡qué brígido! (no frígido), ¡qué cuático! (no cuántico), ¿te diste la paja de escribir todo esto? me dijeron... 
La media volá ¿Cachai o no? Uaja (y esto último lo más gutural que se pueda para cumplir con la regla)... 

Simplemente, la lleva el mar de la ignominia total. ¿A qué vas contra el torrente? ¿a presa de león siendo siervo sin manada?, como dijo el cantante: ¡A morir!...
asi que: 
¡Viva Chile mierda!, vamos que se puede... ¡fuerza!


J.F.A.
(Iba a firmar con el tradicional dibujo fálico de los baños públicos chilenos, pero, ya sería demasiado de lo mucho)
Nota: esta nomenclatura (tamaños mezclados de la fuente) fue una falla del blog, no me quedó más que adaptarme a como quedara.





miércoles, 14 de mayo de 2014

Un propósito interior...

El gran enemigo de los proyectos artísticos es la falta de pericia para concretarlos en medio de las exigencias de la vida común (ha sido la complicación de siempre)... Muchos de aquellos que se han tomado en serio este trabajo se ven mermados en sus esfuerzos, porque el precioso tiempo del ocio necesario es muy escaso. Ese que debemos invertir en tanto que leer y estudiar para pasar a comprender lo necesario, y de tal forma hacernos de las armas pertinentes...

Hay de todo en estas circunstancias del arte... Joan Turner, viuda de Victor Jara, en una conversación que tuve la dicha de sostener con ella en 1998, me habló de la destreza de su compañero en ese sentido: "Victor era muy hábil"...

Hay también quienes teniendo la habilidad o la suerte para contar con el tiempo "sin pasar hambre", carecen del talento pretendido. Así como quienes están llenos de ideas que claman por la dedicación del caso, pero, la vida no les perdona a los artistas, en una suerte de ironía, y literalmente de acuerdo a las dos interpretaciones del sustantivo, robarle horas al sueño... De allí la pericia... Así como también nos encontramos con la situación ideal de algunos poquitos privilegiados que pertenecen a familias pudientes (pensaba en un Huidobro). Y aquello lo aprovechan muy bien o lo derrochan sin destino. Hay, finalmente, los que luchan toda la vida...

Pero, por cierto que existe belleza también en el desafío de lo que a cada cual le toque. Donde lo feo sea la vanidad y no la cobardía. Hay belleza en la incertidumbre, en la oscuridad, en no entender nada de nada si a partir de entonces desplegamos el intento...

Mas, pobre del que llora su agonía, pobre aquel de la emboscada mayor que resulta de la sensibilidad extrema y taciturna de "un sueño" resbaloso como un pez ... Víctima de ser el personaje y no su representación  impermeabilizante, aquella con la cual vaya provisto de lo necesario para el éxito de la expedición, acaso tenga muy claro los riesgos de emprenderla, y renunciando a la distractiva adulación barata y prematura, con su altura seductora de ola fugaz... Hablo de la representación de nuestra verdad, no obstante, no la de representar un dolor sin la herida, sin el alma, sin la integridad.



Yo quiero hacer una canción intensa, de mover "los labios a risa y el corazón a pena"... Una canción de primer orden, acaso para un público masivo o no... Pero, solo es una expedición (aunque nada menos), y tal vez se valga del tiempo que signifique una vida entera... El tiempo nos apremia (pero pudimos haber muerto más jóvenes, pudimos no haber tenido carne ni para respirar -el sentido puede estar antes o después del verbo-)...
Habrás de morir feliz en un intento que realmente haya valido la pena, antes que nada, en su propósito interior.


Javier Farías Aguila