Esta es una invitación a compartir historias, procesos, literatura, reflexiones humanas y políticas, impresiones, opiniones, pensamientos, y la canción que nos ocupa, la que nos gusta y nos acerca...
Allí, donde los troncos derribados permanecen verdes por el musgo, los árboles añosos, retorcidos por la ráfaga, emiten un sonido agudo, musical e indecifrable en las alturas; tras cada ola de viento cantan las ballenas del bosque. JFA
Pareciera que tantos somos soñando lo mismo que no cabemos todos en el mismo sueño... Pero ¿qué es lo que te quita el sueño del sueño? ¿Qué cosas han de señalar "la frustración" del artista o de su tentativa?: ¿No ver nuestros nombres entre quienes ostentan la fama y lo que conlleva aquello en términos de poder o podercillo? ¿No vernos admirados "estúpidamente" por un público fetichista o gente esnob, consumidores de arte a partir de la validación otorgada por los medios banales? ¿No poder morirnos jóvenes por una sobredosis de droga, alcohol o sexo revuelto, con la "tranquilidad" de haber alcanzado ya para entonces un estatus de celebridad millonaria? ¿No tener la oportunidad de responder en ese tan manoseado juego repetido hasta el cansancio, conocido como "pingponéo" del típico talk show televisivo, donde a la mención de una sola palabra del entrevistador, el invitado, con gafas oscuras, rendido a la imbecilidad por tratarse solo de la televisión, debe responder la primera que se le venga a la mente? ¿No llegar -a propósito de la pregunta anterior a esta- a ser entrevistado por un tal Jaime Bayly?... JFA
Hace muchos años, sin referencias previas al respecto, adquirí un disco de Pablo Milanés que llamó mi atención, primeramente, por tratarse de lo más nuevo del cantautor en aquellos días. Era la producción titulada Orígenes, publicada en Chile por el Sello Alerce en 1993. Luego de una y otra vez escuchándolo, se convirtió en uno de mis favoritos. Y de tanto reproducirlo, personas cercanas a mi, terminaron "contagiadas" con tal predilección mía, percibiéndolo seguramente con la misma sensibilidad o identificación bajo las cuales hube de disfrutar su contenido. En consecuencia, tal ejemplar pasó por varias manos, y oídos, en condición de préstamo... La difusión de las canciones del disco Orígenes, a través de los medios radiales chilenos -no obstante tratarse de un Milanés ya muy reconocido- era paupérrima. La única canción que tuvo algún grado significativo de difusión, como parte de la banda sonora de una telenovela nacional, fue La soledad. Se trataba (o se trata aún por cierto) de una producción discográfica completísima. No le faltaba ni le sobraba nada, y cada canción valía por si misma. Sus textos, de profunda y directa significación humana, sus particulares y acertados arreglos orquestales, las maravillosas melodías, y, en mi opinión, la mejor condición y madurez vocal de Pablo Milanés de toda su carrera, conformaron una totalidad muy potente. A partir de los aspectos ya descritos, considero que este disco, y aquel titulado Proposiciones (1988), como un todo, son los mejores que Milanés haya publicado. Y bien, de tal contacto e identificación por esas canciones, he destacado de entre ellas justamente la misma que ya mencioné, y que antes de su relativa difusión yo la consideraba entre mis preferidas, resultándome posteriormente "tan propia", tan placentera y natural de cantarla: La soledad... Acá les dejo mi versión de aquella, en un video sencillo (con imágenes que me pertenecen) y estrenado hace poquito, junto con su texto original. JFA
La soledad
es un pájaro grande multicolor
que ya no tiene alas para volar
y cada nuevo intento da más
dolor.
La soledad
anida en la garganta para esperar
el grito que se arranca con su
cantar cuando llega el silencio
del desamor.
La soledad
a veces tiene ganas de acompañar
el rostro que recuerda mal
aquel amor que nunca fue para
soñar.
La soledad
inventa la más bella aparición
remueve los rincones del corazón
para quedarse sola la soledad...
con su niñez
su mocedad
con su vejez
para llorar
para morir
Me estoy muriendo de a poquito. / Todos se mueren poco a poco. / El niño que se saca un moco / como la vieja que toma tecito (...). Versos de Armando Uribe Arce, del libro titulado "De Muerte". Escenas, en este último par de versos, ajenas a la muerte mientras esta va ocurriendo, y que nos llevan a pensar que en realidad el verbo, el paradigma, es estar muriendo y no viviendo. Cada segundo de las transformaciones biológicas que "padecemos" es un estar muriendo, en dirección al colapso orgánico. Si bien, tal reflexión -la del poeta- no tiene una connotación dramática, tampoco busca ser humorística. Es lo que es. Una descripción de la realidad objetiva, ni siquiera descarnada diría yo, y que de tan común y diaria, pareciera desbordarse de un bostezo indiferente, imperecedero. (El niño no sabe, pero la vieja, tras cada sorbo, probablemente hace como que no espera nada...) Dejando de lado los aspectos filosóficos del caso, alguno creyó por ahí que solo se trataba de un simple y repetitivo estribillo pegajoso, concebido para que "todos conmigo", al unísono, lo cantáramos al pulso de unas palmas participativas (aunque con cierta desconfianza porque, de buenas a primeras, parece más bien ridículo cantar eso de Me estoy muriendo de a poquito,y más aún con aquello del moco y el tecito...). Pero, no se tome a la ligera, que la culpa del estribillo "popularizante" la tengo yo (que me perdone el poeta). Y sin ser tan serio, tampoco lo es tan no... JFA
"Esta mujer es la Janis Joplin chilena"; "Violeta Parra fue la primera punk del mundo"...
La primera frase corresponde a una cantante chilena; la segunda, al vocalista de un famoso grupo mexicano que tampoco voy a nombrar. El asunto es que las tomo como ejemplo en cuanto a cómo se busca validar con cierta persistencia la obra de Violeta, más allá del valor propio, como si no bastara con el que ya tiene ("autosuficiente" ya en su concepto original e historia ultra conocida), buscando comparaciones que sólo son amables desde la perspectiva de los conceptos o nombres con los que se le compara.
Si tanto admiramos la obra de Violeta Parra, como era el contexto de la primera frase, supongo mayor homenaje decirlo al revés: Janis era la Violeta norteamericana. Considerando además que Joplin nace mucho después que Violeta...
Supimos que ser ella misma (hablo de nuestra cantautora) no le resultó gratuito, hay que tenerlo en cuenta. Ser ella misma tuvo un alto costo (y sigue siendo un mal negocio porfiar con ser uno mismo en el mundo de la música). No se limitó a cantar lo que cantaba Edith Piaf por ejemplo, que era una de sus artistas preferidas, sino que se gestaron en lo más íntimo de nuestra folclorista aquellas canciones, hoy universales, que ya le conocemos y con toda su particularidad, osada como fue.
Para Violeta, ser auténtica, no fue sino con dolor y decepciones. Murió siendo ella, en toda su magnitud. Mucho le costó imponerse, así tal cual era, como para que después le estén asociando nombres o conceptos que los medios de comunicación, por efecto de la industria musical en el mundo, validan con ese frenesí fetichista o de merchandising que suele ser, por demás, el alimento para los incautos bajo la bandera del esnob.
No. Ni punk, ni Joplin ni nada menos sino Violeta Parra: folclorista, creadora experimental, latinoamericana, apasionada, cantautora de gran rigor musical y literario por cierto (Gabriela Mistral estaba entre sus mayores antecedentes). No rock star. Y no menor por no sonar como los Beatles. Y no más fresca su libertad creativa o su intensidad, por asociación con nadie que tenga su estrella en el paseo de la fama de ninguna parte.
Si los artistas o el estilo, la disciplina o el género musical de nuestras preferencias son preponderantemente otros, la superposición con respecto a nuestra creadora resulta ser un pésimo homenaje cuando queremos expresar alguna identificación con ella, de forma que termina percibiéndose como algo forzado y más de celebración a tales que a la propia Violeta.
Ya se sabe del interés del poeta chileno Jorge Teillier por la poesía de Neruda. Es uno más de los "afectados" por el influjo nerudiano. Incluso, probablemente, para Teillier, Neruda fue también un antecedente para su denominada poesía lárica; aunque el carácter explorador del autor de Residencia en la tierra lo llevara más allá de su pueblo natal, de sus ríos, de sus trenes, escarabajos y bosques de la infancia... Como un ejemplo importante de la influencia nerudiana sobre la poesía de Teillier, podemos destacar la musicalidad de los versos y el uso continuo y coincidente de ciertas palabras o imágenes en ellos como: cucharas, monedas o luciérnagas. Neruda, como viajero o por destino, fue bastante más allá de su primer entorno; Teillier, en cambio, casi no exhibe un interés descriptivo más allá de la aldea como el centro alrededor del cual giraba su maravillosa imaginación lírica, donde adquieren relevancia los elementos populares y cercanos que dan cuenta de una época además, como la mención de alguna marca de automóvil, de alguna revista; de alguna fiesta tradicional (Reina de la primavera) o de algunos personajes urbanos o del pueblo como los oficinistas, los gatos, la banda militar o los evangélicos; la mención de actores de cine o de alguna película, etc.; pero todos circunscritos en la escena y la nostalgia del origen, y que terminan conformando la particularidad de la obra del poeta lautarino. No pretendo adentrarme en un análisis que definitivamente merece ser mucho más riguroso que estas modestas menciones o impresiones de un lector común, aunque persistente y complacido, como lo he sido yo de ambos. Como bella muestra de este vínculo literario entre los dos poetas, podemos destacar este extracto del poema titulado "Cuando todos se vayan", del libro "Muertes y maravillas" de Jorge Teillier: Y en el pueblo no tendré nada que hacer, sino echarme luciérnagas a los bolsillos o caminar a orillas de rieles oxidados o sentarme en el roído mostrador de un almacén para hablar con antiguos compañeros de escuela. Y de Neruda, del poema "Altos de Selva Oscura" (extraído del libro titulado "El joven Neruda", del autor Hernan Loyola / pág. 116): Hay entre todos un pueblo. Qué ánimo de decir historias que a nadie importan. Parado a orillas de una linea férrea, hombres, piedras, ovejas, y una directora de escuela. Además los carabineros. La calle como durmiendo bajo el caserío, nadie se arrepiente de haber vivido aquí. En la noche volviendo a mi bodega tropiezo con veinte borrachos y en los bolsillos algunas luciérnagas. Para concluir este pequeño artículo, a la luz de la reflexión acerca de Neruda y Teillier, en cuanto a la influencia de uno sobre el otro (así como del primero naturalmente fueron otros), se puede concluir que la poesía o la literatura en general, no solo es producto de una necesidad personal, derivada de la propia imaginación o de la experiencia íntima, sino que también es una consecuencia del estímulo que nos puede provocar la lectura de algunas obras o de algunos autores determinados, quienes nos conmuevan o nos identifiquen profundamente en su mensaje y en su lenguaje.
- ¿Supiste lo de la foto al agujero negro? - ¿Se trata de un evento pornográfico? ¿Lo dices en doble sentido o qué?... - No, me refiero seriamente al evento cósmico. - Ah, ya. No sabía nada al respecto. ¿Cómo hicieron eso si se sabe que los agujeros negros se tragan hasta la intención de hacer algo así? - Lo estaba leyendo en un sitio web. Escucha, te lo leo: "Para obtener la imagen, se conectaron las señales de ocho radiotelescopios de todo el planeta, formando de esta manera un gran telescopio del tamaño de la tierra"... ¿Qué tal? - Pienso en cómo no se me había ocurrido antes... - Bueno, es la noticia científica del momento. Una de las profesionales involucradas destacó que en esta coordinación de carácter mundial, tuvieron la suerte de contar con cielos despejados en todas las regiones del mundo interconectadas para este propósito. - Habrán pensado en el dicho al revés entonces: "No hay bien que por mal no venga" porque seguro que ese clima despejado en todas las regiones al mismo tiempo, es un evento más en relación al cambio climático y la sequía global... - Y escucha esto, te sigo leyendo: "Se trata de la imagen de un agujero negro situado en el centro de la galaxia Messier 87 (M87), a unos 55 millones de años luz de la tierra, ubicada en el cúmulo de galaxias de Virgo". - Eso quiere decir que a lo mejor ya ni existe, porque si se logró captar una imagen a 55 millones de años luz de distancia (luz que supuestamente también hubo de tragarse), habla de un evento transcurrido hace tal cantidad de años. - Lo mismo pensé; y también pensé ¿cómo fue posible aquello de una luz alrededor del agujero en la fotografía, lo cual, además, permitió distinguirlo? Supongo que la fotografía captó el instante de la luz en proceso de ser engullida, y ésta se dio un "tiempito" de llegar hasta nosotros antes de ser devorada por completo. - Bueno, es probable que realmente los 10 años de estudios de astronomía o astrofísica, más los doctorados y los años de observación y café, no sean en vano para los profesionales que con un par de fórmulas te puedan explicar eso. - Y lo último que te leo: "Había dos candidatos a convertirse en el primer agujero negro fotografiado de la historia: el agujero negro de M87 y Sagitario A*, situado en el centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea"... -Jajaja ¿pero como escogieron al más lejano entonces? ¿No habría sido más nítida la imagen de este que tenemos acá mismo en nuestra galaxia? - Tú lo has dicho: tal vez con un par de fórmulas te podrían argumentar lo "ilógico"... JFA
El título de esta publicación se nos queda, obviamente, muy grande para tan breve artículo. Debe haber mucho más que contar acerca de esta relación. En lo inmediato, sabemos de Angelita Huenumán (canción y personaje), sobre quien, Joan Turner (viuda de Víctor), hace un relato muy entretenido en su libro "Víctor, un canto inconcluso", y luego, tras un proceso de recuperación tecnológica de la obra de Víctor Jara y posterior publicación de la misma con un sonido más depurado, nos encontramos con esta maravillosa orquestación "docta", al estilo de un poema sinfónico, titulada Arauco. Creación de Víctor, que pasaría a formar parte de la producción discográfica titulada como la canción: Manifiesto. De tal forma, Víctor Jara plasmó también su sensibilidad con el pueblo mapuche...
El músico chileno Mariano Casanova es quien hace los arreglos de Arauco, y la interpretación está a cargo de la Orquesta de la Universidad de Chile (llamada así por aquel entonces, 1973), en esta, su versión original.
Es probable que Silvio Rodríguez haya encontrado su inspiración en la obra Liebestraum Nro. 3 de Franz Liszt, para componer la canción titulada En mi calle... Concluyo aquello al escuchar esta obra de Liszt, por su similitud con el estribillo de la canción.
Este tema del cantautor cubano es otro buen ejemplo además de cuán cercano ha estado de los compositores del Romanticismo, los cuales, supongo, han sido su principal referencia a la hora de componer pensando en el piano como acompañamiento.
Podemos observar esta cercanía también en las canciones Unicornio, Rabo de nube o Esta canción.
Éstas que he nombrado, podrían conformar, junto a otras, de otros compositores populares, un tipo particular de canción, las cuales, primero, tienen en común una linea melódica al mismo nivel de belleza de las que han sido capaces de crear los grandes compositores, y luego, tienen al piano como su instrumento natural, y sino, son perfectamente ejecutables con ese instrumento y más todavía, con una orquesta sinfónica. Me refiero a Para vivir de Pablo Milanés; Love of my life o Exercise in freelove de Freddie Mercury; Adios a nonino de Astor Piazzolla; Palimsesto de Horacio Salinas y Patricio Manns; Caruso de Lucio Dalla; etcétera... Hay varias más que no alcanzo a nombrar, no las recuerdo en este instante... Pero, mientras tanto, les dejo esta "hermandad" entre las obras de Liszt y Rodríguez.
Go son, go
down to the water
And see the women weeping there
Then go up into the mountains
The men, they are weeping too.
Father, why are all the women weeping?
They all are weeping for their men
Then why are all the men there weeping?
They are weeping back at them.
This is a weeping song
A song in which to weep
While all the men and women sleep.
This is a weeping song
But I won't be weeping long.
Father why are all the children weeping?
They are merely crying son.
O, are they merely crying father?
Yes, true weeping is yet to come.
This is a
weeping song
A song in which to weep
While all the little children sleep.
This is a weeping song
But I won't be weeping long.
O father tell me are you weeping?
Your face seems wet to touch.
O then I'm so sorry father
I never thought I hurt you so much.
This is a weeping song
A song in which to weep
While we rock ourselves to sleep.
This is a weeping song
But I won't be weeping long
No. I won't be weeping long.
En 1983 escuché por primera vez esta canción de Silvio. Era un programa especial conducido por Pirincho Cárcamo en radio Galaxia. Y muy especial, porque la música de Silvio Rodríguez, en Chile, no contaba con la divulgación de los medios radiales: la dictadura de Pinochet persistía con su paranoia amenazante.
Yo tenía, y aún tengo, una inclinación hacia la música "triste"... sin embargo esta definición no es suficiente porque De la ausencia y de ti es mucho más que eso; mi inclinación también. Para mi, era un complemento perfecto en mi comprensión del mundo a los 12 años de edad. Yo no andaba triste por la vida, pero sí profundo...
La canción me hablaba de la nostalgia, de la ausencia, pero también me hablaba de una forma de expresión con la que comencé a sentirme muy identificado. Esa melodía, además, parecía darle una dimensión sonora precisa a mis divagaciones infantiles no tan infantiles. Y así, como en un acto de amor, la hice mía, la sentí mía y la andaba canturreando por todas partes, y si no, persistía por sí sola en mi cabeza.
Sus versos parecían fragmentos de distinta especie, cada uno de los cuales, sin embargo, tenía significado para mí. Y esto era inexplicable por cuanto no podía comprender el sentido del mensaje total. Me parecía una descripción de cosas inconexas, pero casi todas establecían una suerte de relación con mis vivencias. Sobre todo esta parte: Hoy quisiera ser viejo, muy sabio y poderte decir lo que aquí no he podido decirte... Yo soñaba despierto que le cantaba estos versos a una niña de mi edad que me atraía por aquel entonces, a quien, en todo caso, jamás hubiera deslumbrado con mi sensibilidad incomprendida ("incompatible" con todo lo convencional que nos rodeaba) de tomar ese texto como un regalo para ella, pues ella más bien "soñaba despierta" con Billie Jean, de Jackson.
Como cosa aparte quiero comentar que esta aparente inconexión de los versos de Silvio en tantas de sus canciones, confundió a muchos cuando pensaron que era fácil hacerlas como él. Una mención de palabras como "sortilegio" o "bufón" por allá, o "sinsonte" por acá (aún ajeno a la fauna local), ya les parecía suficiente para que "tal brillantez creativa", bajo sus firmas ahora, se sintiera digna del mismo público hechizado por el trovador cubano.
Volviendo a la actualidad, quiero contar que este arreglo de De la ausencia y de ti, lo concebí cantando en el metro de Santiago, en la estación San Miguel para ser preciso, bajo el contexto de mi participación en el programa "Música a un metro"... Allí, una tarde cualquiera de junio de 2017, me olvidé de la gente que pasaba y me puse a trabajar en ello. La muchedumbre me escuchaba tararear y al reconocer el tema de Silvio me dejaba dinero, aun sin cantarlo completamente y más aún repitiendo sus partes, una y otra vez, mientras ajustaba los acordes. Nunca había trabajado creando algo musical con tanta gente pasando alrededor mío... pero así fue.
La grabé profesionalmente en 2018, como parte de mi proyecto discográfico titulado "Las noches sin Alma", en los estudios de mi talentoso amigo Francisco Millán Rodríguez (gran guitarrista y miembro del grupo folclórico Los chacareros de Paine), quien me facilitó las cosas con su gran disposición humana y profesional para que esto quedara lo mejor posible.
Debo aclarar que todavía estoy a la espera del permiso legal de la oficina de Silvio Rodríguez, por intermedio de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD), a la que pertenezco, para concretar mi proyecto de publicación final.
Bien, acá van su texto y mi grabación, apoyados por un video con imágenes que me pertenecen, y que corresponden a los siguientes lugares: Las rocas de Santo Domingo, Los Vilos, camino al Morado (San Gabriel), Santiago, concierto en el Centro Cultural Alameda, El canelo (Algarrobo), las nubes sobre el desierto de Atacama y Porto Alegre (Brasil). *Que ¿qué tienen que ver las fotos de las volteretas?: han querido ser algo así como una ilustración de las "cosas pequeñas y tontas".
Javier Farías Águila
Ahora solo me queda buscarme de amante
la respiración.
No mirar a los mapas, seguir en mi mismo,
no andar ciertas calles,
olvidar que fue mío una vez cierto libro,
o hacer la canción.
Y decirte que todo está igual,
la ciudad, los amigos y el mar,
esperando por ti,
esperando por ti.
Sigo yendo a Teté semana por semana
¿te acuerdas de allá?
Hoy hablo de fusiles despidiendo muertos.
Yo sé que ella me ama,
es por eso tal vez que te siento en su sala,
aunque ahora no estás.
Y se siente en la conversación,
o será que tengo la impresión,
de la ausencia y de ti,
de la ausencia y de ti.
No quisiera un fracaso en el sabio delito
que es recordar.
Ni en el inevitable defecto que es
la nostalgia de cosas pequeñas y tontas
como en el tumulto pisarte los pies.
Y reír y reír y reír,
madrugadas sin ir a dormir,
sí, es distinto sin ti,
muy distinto sin ti.
Las ideas son balas hoy día y no puedo
usar flores por ti.
Hoy quisiera ser viejo y muy sabio y poderte decir
Letra y música de Patricio Manns (Dedicada al guerrillero Manuel Rodriguez) Por unas pupilas claras que entre muchos sables viera relucir Y esa risa que escondía no sé qué secretos, y era para mi... Cuando altivo se marchó entre gritos de alguacil me nubló un presentimiento al verlo partir. Dicen que es Manuel su nombre y que se lo llevan camino a Til Til, que el gobernador no quiere ver por la cañada su porte gentil. Dicen que en la guerra fue el mejor y en la ciudad le llaman el guerrillero de la libertad. Solo sé que ausente va que le llevan los soldados, que amarrado a la montura la tropa le aleja de su general. Solo sé que el viento va jugueteando en sus cabellos y que el sol brilla en sus ojos cuando le conducen camino a Til Til... Dicen que era como un rayo cuando galopaba sobre su corcel, y que al paso del jinete todos le decían por nombre: Manuel. Yo no sé si volveré a verle libre y gentil, solo sé que sonreía camino a Til Til.
Comparto acá algo estimulante para mi, no solo la autorización de Patricio Manns para estos arreglos sobre su canción, sino que su expresión de felicitaciones por los mismos:
Como lágrimas de lluvia recordándome su cara le estoy viendo en cada gota y no sabes cómo empapa... Estando lejos de ti no se vive. Viviendo lejos de ti, sobrevives. Amigo, búscala si puedes, dile que le amo y si tu quieres ve por las calles tras la gente, díselo seriamente, no va a quedarse indiferente, y si se queda indiferente, es que no es ella...
(Texto final de esta "Canción" de Lucio Dalla, por alguna razón "no me dejó indiferente", y menos esta versión junto a Ana Belén).
Francky Pierre es un inmigrante haitiano que trabaja en el metro de Santiago, a quien conocí en una de mis presentaciones como parte de "Música a un Metro", un día que advertí su presencia escuchando con atención mi trabajo musical. Luego de saludarlo, intercambiamos algunas palabras, las que le fueron posible en su dominio limitado aún del español...
Transcurridas algunas semanas desde aquel primer encuentro, hemos vuelto a coincidir unas cuantas veces en otra estación; de tal forma se nos generó un cierto grado de amistad y confianza.
Francky me contó que yo, con mi canto ejecutando la guitarra, le recordaba al cantautor haitiano de nombre Beken... yo interpreto en el metro canciones de Víctor Jara y Atahualpa (entre otros), es probable que algunas de estas canciones de los autores mencionados, en su parecido con las de Beken, fueran las que lo llevaban de regreso a su pueblo y a su gente querida que ha dejado en Haití.
Por otra parte, que él se detuviera a escucharme, lo comprendí como un regalo para mi, aquel de poder llegar a la sensibilidad de un inmigrante también, con mi canto.
Francky, luego de mostrarme algunos versos, cantándolos, de una canción de Beken, trató de explicarme la idea central de su texto... Quiero destacar que su interpretación breve me impresionó porque fue muy precisa en términos de la afinación y de lo rítmico, y teniendo en cuenta que él no tiene por dedicación la música. Uno de aquellos versos decía, de acuerdo a la traducción de Francky: "yo soy mínimo (limitado) pero con mi guitarra puedo comer"... Considerando que Beken carecía de una de sus piernas, ese verso describe su situación en tal sentido, prosiguiendo más o menos así: "En cambio tú, estás obligado a aprender a usar el martillo o el serrucho"... El cantautor haitianonos quiere expresar con estos versos que la vida no ha sido injusta con él, que no merece la lástima por no tener una de sus piernas... que la vida se ha encargado en realidad de emparejar las cosas.
Este amigo haitiano, por todo lo anterior, me pareció un tipo sensible. Esa sensibilidad de alguien capaz de tomar para sí la esencia de una canción tan humana por demás (la de Beken), tan auténtica en su expresión sabia y sencilla, y seguramente tarareándola en su soledad o en su nostalgia, para no bajar los brazos en búsqueda de oportunidades. Razón por la cual está en Chile, enfrentando el desafío de un idioma que no domina bien, el desamparo también (teniendo en cuenta que fue de los primeros haitianos que llegaron), la discriminación más de alguna vez, y un futuro que si ya es incierto para nosotros, con mayor razón para él...
Te abrazo amigo con este pequeño relato. Y, con todo lo que cueste: ¡bienvenido!
Grabación perteneciente al albúm "Las noches sin Alma"
(Texto y música de Víctor Jara)
Frágil como un volantín en los techos de Barrancas, jugaba el niño luchín con sus manitos moradas. Con la pelota de trapo, con el gato y con el perro. El caballo lo miraba. En el agua de sus ojos se bañaba el verde claro. Gateaba su corta edad con el potito embarrado. Con la pelota de trapo, con el gato y con el perro. El caballo lo miraba. El caballo era otro juego en aquel pequeño espacio, y al animal parecía le gustaba ese trabajo. Con la pelota de trapo, con el gato y con el perro, y con luchito mojado. Si hay niños como luchín que comen tierra y gusanos, abramos todas las jaulas pa' que vuelen como pájaros. Con la pelota de trapo, con el gato y con el perro. Y también con el caballo.
No es el artista. No es Silvio Rodríguez. No es su estilo. No es el hombre ni su guitarra, tampoco la nueva trova cubana... ¡Es el mensaje!¡es un mensaje lo que hay acá!
En mis presentaciones como miembro del programa "Música a un Metro", del metro de Santiago, cada vez que canto la fusión musical que he hecho de este par de canciones de Violeta, la gente manifiesta su emoción al oírla, y agradecen poder escucharla ahí, en el lugar menos esperado, al paso de su trajín diario. Personas que de pronto son devueltas a la belleza, a la ternura y a todo lo humano contenido en Rin del Angelito y Run Run sefue pa'l norte, de Violeta Parra.
Recuerdo, particularmente, un joven chileno radicado en Suecia (me contó después), que se paró directamente frente a mi, muy cerca, hasta que terminé de cantarlas, y él conmigo, con sus ojos cubiertos de lágrimas... Su atención hizo más profunda mi propia atención acerca de lo que yo estaba cantando, y su emoción también provocó la mía, y esto último lo digo porque después de interpretarlas tantas veces uno casi se mecaniza y le pierde el rastro al fondo de ese mensaje, ese testimonio humano tan potente que Violeta nos dejara en este par de obras suyas...
Son muchas la situaciones, entre ellas recuerdo también a Helene Godín, una chica francesa de paso por Santiago (ella seguramente leerá esto), quien descubrió este par de canciones una tarde escuchándome en el metro, mientras esperaba el bus hacia el aeropuerto para su retorno a Europa. Si bien conocía más de lo que hubiera imaginado la obra de Violeta, era primera vez que escuchaba el Rin del angelito y Run Run... (Otro artículo más abajo de este blog se refiere a Helene, quien quiso le enseñara este ritmo, en su conocimiento también de la guitarra).
Estas experiencias me motivaron a plasmar estos arreglos -efectuados hace algunos años ya- en mi próximo disco a ser publicado bajo el título "Las noches sin Alma". Para esta grabación creo que pude dar con esa Violeta casi insondable y tan conmovida cuando escribió Rin del angelito y Run Run se fue pa'l norte (escuchar extracto entrando al siguiente enlace de Portaldisc: http://portaldisc.com/disco_player.php?id=22039 )
"Muchos no volvieron"... tampoco Víctor... ¿Habrá sido cierta premonición suya acaso?: pocos años después, Víctor Jara tampoco volvería; Joan lo esperaba...
La historia musical de Víctor se fue desarrollando junto con los riesgos de su transgresión no solo creativa sino contestataria además. El orden establecido le tuvo temor a este poder de divulgación que comenzó a tener su canto.
En cuanto a lo creativo y esencial de su trabajo, Víctor no se adhiere a la tendencia local de su tiempo, no calza allí, y por lo tanto, no busca un seudónimo en inglés como era la característica de tantos artistas de aquellos años... Su inquietud intelectual lo lleva por el camino más difícil. Sus composiciones se desenvuelven a partir de los dictados del alma y no de estrategias comerciales. Te recuerdo Amanda surge desde ese rincón tan íntimo y honesto, tomando el nombre de su madre y recreando una historia de amor en medio de una turbulencia social.
Te recuerdo Amanda forma parte de mi disco titulado "Las noches sin Alma". No obstante ser su canción más interpretada, es una de aquellas de la obra de Víctor que persiste en conmovernos, y en mi caso, ha tomado una nueva forma desde lo más profundo de mi propio lenguaje musical, con todas sus voces, con su delicada introducción, con toda su guitarrística, rasgueada la mayor parte del tiempo... Víctor, desde que lo escuché a mi edad de niño, inspira lo que terminé queriendo y adoptando como cantautor... a mi y a tantos más. Esta interpretación se constituye de todo lo que nuestro cantautor ha significado para mi.
Para esta versión he compuesto algo que titulé "Epílogo para Te recuerdo Amanda", es un tema instrumental que se anexa como final extendido de la canción. Se deriva de la misma armonía, estructura rítmica y arreglos corales, y de la misma emoción por cierto. Para este "Epílogo" conté con la valiosa colaboración de Francisco Millán Rodríguez (grupo Chacareros de Paine), quien además ha sido el profesional a cargo de la grabación en sus propios estudios. Siendo un virtuoso en este instrumento, la guitarra principal de "Epílogo...", aunque de breve intervención, no pudo estar mejor sino a su cargo.