jueves, 25 de octubre de 2012

Quiero mujer que nunca sea humana.

(Es el cuarto título de nuestro disco QUE FUE TODO ESTO...)




Quiero mujer que nunca sea humana.
Yo la quiero (así) divina o animal.
Me da lo mismo su caudal
divino o bien su cola plana
de pez sirena o ninfa
con tal de alimentarme de su linfa
de criatura y no mujer
pues lo que quiero con ella es no ser.

Armando Uribe Arce




Obra de Mónica Larrea Trumper













viernes, 19 de octubre de 2012

Cosas burdas en el propósito artístico...


Si bien, me permito aquí opinar libremente respecto de cualquier cosa, la cautela y el sentido del respeto me imponen ciertos límites, sobre todo a la hora de referirme a las expresiones creativas ajenas... Pero, esta vez, omitiendo nombres por cierto, me desharé de dichos límites para reflexionar respecto de algunas situaciones burdas y torpemente recurrentes entre tantos aspirantes al reconocimiento público como cantautores... He querido comentar algunas situaciones que rayan en lo absurdo por parte de quienes, además, dan por concreto -sin pudor alguno- su desarrollo artístico. Torpezas que, afortunadamente, algunos ya hemos advertido, más temprano que tarde, que debemos evitarlas a toda costa ...
Hoy, la inmediatez de poder publicar a través de internet lo que se nos venga en gana, hace más visible aquello que seguramente ha sido inherente al ser humano desde siempre: Pretender un  avance de mil kilómetros cada dos pasos, o sea, algo muy propio de los farsantes (concientes o inconcientes de serlo), la recompensa inmediata acaso... Algunos suben sus canciones en Youtube u otras plataformas, a fin de apostar por ese sueño de fama, más que de compartir e intercambiar la experiencia personal del arte, esto último como lo he querido yo, y en medio de lo cual, me he dado cuenta que "los sueños" de tal envergadura, y por respeto al mismo, deben convertirse en un proyecto formal que les imprima, les imponga y les permita un rigor, acaso queramos avanzar más allá de la etapa de un "simple hobbie" carente de compromiso (aunque sabemos de algunos brillantes por ahí, que desde allí, desde el mínimo esfuerzo, han sido capaces de deslumbrarnos con la facilidad que les otorga poseer un talento genuino, especial y evidente, pero, estos son los menos). La mayoría estamos obligados a trabajar, y trabajar mucho para poder decirnos que somos lo que un día seriamente quisimos ser ...

Muchos de nosotros hemos sido objeto de juicios, seguramente hirientes o malintencionados, por parte de terceros, respecto de nuestras incipientes o desarrolladas manifestaciones artísticas, sin embargo, peor aún es no ser objeto de nuestro propio sentido crítico, que nos exija dar más de nosotros mismos para crecer en el ámbito que nos propongamos. Y no quedarnos, "sintiéndonos concretos", en un estado que, a todas luces, es diletante. Considerando también la posterior labor de difusión y gestión, en los mismos términos de aspiración profesional.

He visto, en algunos de estos exponentes, lamentablemente "detenidos" en su desarrollo y en su capacidad de ejercer una observación más prolija, que esgrimen cosas absurdas, o burdas, como decía al comienzo de este artículo, no sólo en el aspecto creativo, sino en todo lo que le rodea... Uno por ahí, por ejemplo, además de inventar evidentes perfiles falsos en Facebook para comentarse a sí mismo (obviamente que de manera elogiosa), creó también su propia biografía en el sitio Wikipedia (otro desacierto, porque debe hacerlo un tercero, con una documentación nutrida y a lo menos cotejable), agregando ahí, entre tantos otros datos desafortunados, como algo digno de destacar, el hecho de que alguna vez pasó a dejar su material musical a un par de sellos discográficos importantes y que uno de éstos nunca lo consideró, o más bien lo desechó, según sus propias palabras, por "desacuerdos entre ambas partes", en tanto, con el otro, no llegó a acuerdo, simplemente por "otras diferencias"... ¡Es que estos datos, creo yo, a nadie le puede interesar, ni menos puede uno andar publicándolos como si fuera algo trascendente!, a no ser que el desenlace de la historia contada hubiera sido la firma del "codiciado" contrato con alguno de los sellos en cuestión (es decir la concreción de el sueño del pibe, como dice el tango), o bien, que se trate del relato de la típica anécdota de alguien ya validado o reconocido públicamente y que se le pida compartir sus inicios pedregosos, en la avidez de tanta gente por conocerlos. Y que aquí no es el caso desde luego...

El mismo exponente al que me refiero hace mención también, en otra página suya, en internet, de una lista larguísima de los títulos de sus propias canciones
-que aún no ha grabado-, según indica, y que por cierto, nadie más que él las conoce. Y a propósito de aquello, digo yo, ¿le puede interesar a alguien esta lista?, ¿tiene sentido publicar algo así?... creo que no... Además, este personaje, que he tomado como ejemplo (o como mal ejemplo), creó y publicó en Youtube una suerte de autodocumental, al más puro estilo "make in off" de las grandes producciones en torno a las megasestrellas (con bastante menos recursos claro está), donde habla de sí, y nada más que de sí...donde además nos cuenta, respecto de sus inicios e influencias, su "colectiva y manoseada" preferencia por Bach, Beethoven y Los Beatles, que ya sabemos como algo muchas veces dicho, y que huele a lo "correcto de decir" si quieres provocar ciertas impresiones así como de aire intelectual y conexión con la gente linda, y que de tantas veces dicho, por cierto, ya no debe provocar efecto alguno... Si hasta, por poco, no nos cuenta que duerme sin ropa interior, o cuál sea su color favorito, o nos recree su propio ping pong de "yo te digo una palabra y tu me contestas con otra", etcétera, etcétera... Y esto, es parte de las torpezas que uno ve y que nos hacen un sentido verdaderamente "humorístico"... En fin, para concluir, podríamos decirles a tantos que pueblan este deseo tan abrigado de convertirse en "estrellas de la nueva canción", cosas como las siguientes:

No pongas cara de "aweonao" al cantar... (esto lo vi entre los comentario de un video).

No te valgas de estrategias que has inventado o visto en tan sólo dos minutos para posicionarte en la "constelación" que codicias y a la que te quieres aferrar como fuere.

No trates de cantar con la voz tan aguda, pensando que eso le dio buenos resultados a uno que está de moda en estos días.

Si no ha sido natural en ti ¡tampoco hagas mierda la guitarra con rasguidos frenéticos, ni cantes como si te estuvieran "capando"! (esto último, que me causó tanta risa, también lo vi entre los comentario de otro video en youtube).

Afínate, y estudia técnicas para cantar mejor y no peor.

No pintes figuras coloridas sobre el cuerpo de tu guitarra, pensando que de tal forma será mejor recibido tu canto (por tratarse de "lo que se usa hoy en día"). La copia muere en su condición (la influencia está en lo que brota de esas cuerdas)...

No te inventes seudónimos de una sola palabra o bisílabos, porque lejos de ser considerado como una buena técnica de marketing, o de bautismo o lenguaje canil (efectivos para la retención en la memoria), más bien darás a entender que te quieres parecer demasiado a alguien.

No te inventes autohomenajes pensando que la gente no advertirá que los has hecho tú mismo (pues, como ha dicho alguien por ahí: "No hay que pensar que la gente es estúpida").

No des por terminada una introducción musical tan incoherente con el desarrollo de la canción, por la simple ansiedad de abrir el horno antes de cocido el pan, o la pereza de no buscar más... 

Lee, lee, lee y disfruta mucha pero mucha poesía antes de intentar un buen texto para tu canción pretendidamente "profunda".

Dispónete a aprender de tantos a los que podemos acudir, y que nos pueden enseñar desde su propia experiencia y formación.

No cantes acerca de "sortilegios", ni "enanitos", ni "brujas", ni "bufones", ni "porvenires", que de aquellos ya muy bien lo ha hecho Silvio.

Y la más perogrullada de todas: Sé tu mismo...

Por último, o antes que todo lo demás -y esto pudiera entenderse tan soberbio o punzante como la lista anterior- pregúntate: ¿No me estaré engañando tratando de ser lo que no puedo, en términos de poseer o no un auténtico talento en la materia soñada, o en términos de no haberlo desarrollado como corresponde, o en términos de simple presunción de lo que no se tiene?... 
Por cierto que, ante la necesidad de querer ir cantando por la vida o querer tomar un instrumento cualquiera y en un momento cualquiera, sin más preparación, ni más instinto ni pretensión alguna que el simple regocijo para el alma que significa hacerlo para cualquier ser humano sensible, la pregunta anterior no tiene mayor sentido.

Bueno, ahora que me he atrevido a "ver la paja en el ojo ajeno", y a perder el tiempo analizando, a lo mejor, un evento esquizofrénico (desde la esquizofrenia propia talvez), no me queda más que irme en este instante a mirarme en el espejo, para decirme a mi mismo: ¡Aweonao'...no pierdas tiempo describiendo desaciertos ajenos, y ándate a concebir tus propias "mentiras" y torpezas para estar donde todos quieren estar!...



Javier Farías Aguila





jueves, 18 de octubre de 2012

CONCIERTO DE JAVIER FARÍAS EN LA UNIVERSIDAD ARCIS.


Nuestro CONCIERTO en la casa central de la Universidad ARCIS.
31 de octubre, a las 19:30 hrs. Entrada liberada.
Donde compartiremos los contenidos de la producción discográfica
QUE FUE TODO ESTO... (Los versos de Armando Uribe Arce musicalizados por el cantautor Javier Farías).
Será una instancia especial, con la participación de Juan Montecinos Gutierrez (del Grupo Mensaje) ejecutando la flauta traversa, como lo hiciera también para la grabación de este disco.




Juan Montecinos Gutierrez
 (del Grupo Mensaje)

viernes, 5 de octubre de 2012

Mi encuentro con PABLO MILANÉS...



El título de este relato, probablemente, sugiera el evento de una reunión de mutuo acuerdo con el artista cubano, pero, desde luego que no fue así...
En abril de 1998 tuve un encuentro personal con Pablo Milanés, en una instancia que yo propiciara. Específicamente, estrechamos las manos, intercambiamos algunas palabras y le entregué una copia (en cassette) de mis grabaciones amateur, más una carta de saludo y presentación que le escribí (y que además, la recuerdo muy mal escrita). Mi objetivo, fuera de la anécdota valiosa del encuentro en sí mismo, era crear una situación que de alguna manera me abriera ciertas puertas para avanzar en mis tentativas como cantautor: En mi fantasía de aquel entonces (caricaturizada aquí por cierto), suponía yo que Pablo Milanés se "deslumbraría" con mis "malas canciones" (ahora las veo así) grabadas en aquel cassette, y que en consecuencia, sería su invitado especial a grabarlas profesionalmente, con todos los gastos pagados, en sus estudios en La Habana, y que, además, sería uno de sus invitados chilenos a cantar en alguno de sus conciertos que por aquellos días nos brindaría en Chile... Nada menos esperaba yo... A la luz de lo anterior, recordar esto, para mi es muy gracioso, y debo agregar que mi propósito artístico ha estado lleno de ciertas ingenuidades parecidas... El asunto es que el objetivo nunca se cumplió, pero sí alguna de sus aristas, cual era la de provocar "una pequeña situación única" en el contexto de su visita (tanto tiempo esperada en nuestro país por demás, dado su simbolismo político). Creo que mi "audacia" fue acertada, en consideración de lo anterior (me refiero a la circunstancia especial de su visita), aunque lo más probable es que, cuando ya han pasado unos cuántos años de aquello, Milanés no lo recuerde para nada... Sin embargo, defino esto como una posible situación singular para él, pues nadie más que yo se hizo presente en esa jornada para entregarle una grabación y una carta, en el escenario construido sobre el césped del Estadio Nacional, donde se hallaba probando el sonido para su concierto que sería al día siguiente (concierto que al final fue suspendido por una imprevista lluvia otoñal). Milanés estaba allí sentado, dando algunas instrucciones a los músicos y al mismo tiempo conversando con Isabel Parra, que estaba a su lado. Conversación que yo interrumpí por cierto, para presentarme, ante ambos, y proseguir con lo ya descrito.  

Mi ingreso al estadio, cuyos accesos estaban resguardados y controlados por el servicio de seguridad contratado por la compañía productora del evento de Milanes en Chile, fue posible gracias a algunos artilugios que esgrimí. Eso me permitió ser el único que pudo estar allí, siendo ajeno al personal de la productora y al equipo del cantautor cubano. En fín... Fuera de la anécdota que les relato, la verdad es que esto no me sirvió de nada: Por más que, con letras grandes le informé mi dirección en aquella carta, Milanés nunca me la contestó. Pero, a lo mejor mi cassette viajó a Cuba... O talvez su cinta esté en proceso de desintegración en algún vertedero sanitario de nuestro Santiago, acaso Milanés hubiere olvidado llevar mi presente consigo, no obstante, que me dijo: "Lo voy a escuchar"...




Sabemos de muchas personas que, en situaciones como estas, no desperdician la oportunidad de tomarse una buena fotografía con las personalidades del caso, para jactarse talvez, para mostrarla a los nietos, (hoy, para subirla en el facebook), en fin; y yo, que frente a estas cosas sentía que era como incurrir en acciones "provincianas" y ridículas y molestosas, la verdad es que ni se me pasó por la mente llevar una cámara fotográfica para plasmar ese instante junto a Milanés, pese haber planificado tal encuentro (claro que, de haberla llevado, siendo más atrevido aún, hubiera tenido que pedirle a la mismísima Isabel Parra que nos la tomara...). Pensé lo mismo cuando fui invitado por Volodia Teitelboim, pero, hoy en día, debo decir que sí lamento no tener esos testimonios fotográficos, sobre todo aquel junto a nuestro querido Volodia, con quien tuvimos un encuentro por más de una hora, como lo describo en otro artículo publicado en este mismo blog. El prestigioso periodista y actual editor de la editorial "LOM Ediciones", Luis Alberto Mansilla, a quién tengo el honor de conocer por su cercanía con un tío mio muy apreciado, me dijo un día, respecto de las fotografías junto a las personalidades, que a ellos, en su "vanidad", lejos de molestarles, les gustaba tales peticiones de ser retratados junto a los admiradores. 
Ahora, pienso con humor, que Milanés no sólo se libró de las fotos junto a mí, sino que además de mis regalos (mi cassette y mi carta) que deben hallarse muy extraviados al fondo de quizás dónde ni él lo sepa... Mas, como internet llega donde menos lo piensa uno, a lo mejor esta referencia a su nombre, entre las millones que deben haber en el "ciberespacio", llegue a su conocimiento y pueda comunicarme, por fin, y ahora por correo electrónico, que me espera en Cuba para grabar, en sus estudios, mi próximo disco... (me olvidé agregar un Ja Ja Ja).


Javier Farías Aguila




En cuanto a mis sensibilidades por la obra de Pablo Milanés, quiero agregar que estas dos producciones suyas son mis preferidas: Las he escuchado tantas, pero tantas veces, y aún "no logran cansarme"... Me parece que son discos "perfectos" (aunque alguien por ahí me dijera que no existen los discos perfectos). Pero en realidad, sí llegan a serlo, en el contexto emocional y personal en que hemos de hacerlos nuestros, más allá de una conclusión técnica y objetiva, que por cierto aquí también debiera ser muy elogiosa. 

Los discos ORIGENES (1993) y PROPOSICIONES (1988):






















   

martes, 2 de octubre de 2012

NARRACIONES EXTRAORDINARIAS Edgar A. Poe

*La publicación indica como título "Narraciones extraordinaria 3era. Selección" 
(Selección de Javier Farías Aguila. Extracto Pág. 66 / Ediciones 29 / libros Rio Nuevo / Barcelona)


   Tenemos ante nosotros una tarea que hemos de cumplir rápidamente. Sabemos que la tardanza es nuestra ruina. La más importante crisis de nuestra vida reclama, con la voz imperativa de una trompeta, la acción y la energía inmediatas. Además, nos consumimos en la impaciencia de emprender nuestro trabajo; el gusto anticipado de un resultado glorioso prende fuego en nuestra alma. Es preciso, es necesario que la tarea sea emprendida hoy mismo -y, no obstante, la dejamos para mañana-. ¿Por qué? No hay explicación si no es la de que sentimos que eso es perverso; sirvámonos de la palabra sin comprender el principio. Llega el día de mañana y, al mismo tiempo, una ansia más impaciente de cumplir nuestro deber; pero con ese acrecentamiento de ansiedad se produce, también, un deseo ardiente, anónimo, de diferir todavía -deseo ciertamente terrible-, porque su naturaleza es impenetrable. Cuanto más tiempo transcurre, más aumenta la fuerza del deseo. No falta sino una hora para la acción, y esa hora nos pertenece. Temblamos por la violencia del conflicto que se agita en nosotros, por la batalla entre lo positivo y lo indefinido, entre la sustancia y la sombra.
   Pero, si la lucha ha llegado a ese punto, la sombra vence y nos debatimos en vano. Suena el reloj y el toque de agonía de nuestra felicidad. El mismo tiempo, para la sombra, que tanto nos ha aterrorizado, es el despertador, la diana del gallo vencedor de los fantasmas.
   Remontar el vuelo -desaparece- , somos libres. Vuelve la antigua energía. Ahora trabajaremos. ¡Ay! Ahora es ya demasiado tarde.




jueves, 27 de septiembre de 2012

Video de presentación del disco QUÉ FUE TODO ESTO...





















La canción número diez, entre las catorce de nuestro disco, se titula
Mi regla es abstenerme:

"Mi regla es abstenerme
de hablar y hablar si carezco de idea".
Ahora mismo, sin embargo,
no tengo idea de lo que hablo.
¡Diablo!
que me aconsejas, yo me embargo
del deseo de hablarte, crea
palabras para mí, que te hablo inerme.


Pertenece al libro De Nada, de nuestro poeta Armando Uribe Arce...
Y digo nuestro por lo chileno, lo latinoamericano, y nuestro por lo tan querible que nos resulta desde su obra, de la cual nos hemos apropiado con tanta satisfacción, por su brillantés... Nuestro, por su pensamiento político, cultural y humano, con el que ha podido interpretarnos de manera sorprendente a través del idioma castellano, verbal y escrito, que se ha vuelto además, en su lección permanente para quienes asumimos el deber de seguir creciendo allí... 






















Estas imágenes que les dejo a continuación, corresponden a una suerte de presentación de nuestro disco en su existencia física. Presentación que casi nombro como "video promocional", pero ahí se me contraponen dos conceptos, el de la obra ajena al propósito comercial y el que le permite de manera adecuada su llegada a la gente, al público, a través de elementos de propaganda para su conocimiento y venta. Bueno, este video es uno de aquellos elementos, por la necesidad de generar esta venta inevitable, debido a los costos económicos que implicó e implica esta concentración de esfuerzos. Pero no quiero sino más bien destacar su propio contenido artístico, me refiero al del video: Su disposición fotográfica, su secuencia de imágenes en comunicación y equilibrio permanente, y esta melodía, que es la que ha transformado en canción Mi regla es abstenerme... Se trata de una versión instrumental. La instrumentación original del disco, a la que le hemos extraído la voz principal para acompañar esta secuencia. Este es uno de mis trabajos musicales mejor logrados para este proyecto de musicalización de la obra de Armando Uribe ( lo digo en el sentido de haber podido cumplir con mi propia expectativa) , que ha pesar de hallarse silenciado su canto, por no poder mostrar aquí esta canción completa, debido a criterios de exposición pública del contenido del disco, no hay forma de concebirla ajena al maravilloso texto que le ha dado origen y sentido a su existencia...



Javier Farías Aguila










 

miércoles, 26 de septiembre de 2012

Invitación de Radio Nacional Argentina (en Mendoza) para mostrar nuestro 1er single.



Radio Nacional Argentina, en la ciudad de Mendoza, (que cubre toda la provincia de Cuyo a través del dial FM), posee una historia riquísima en el contacto directo con los diversos artistas que han pasado por sus instalaciones. Una de aquellas visitas memorables, y en los inicios de la difusión radiofónica para sus interpretaciones, ha sido Mercedes Sosa... Y discúlpenme la autoreferencia humorística, citándome yo mismo al lado de "la Negra", pero otra de las visitas en esta radio, bastante menos memorable claro está, he sido yo... Pues el 26 de julio de 2012 fui invitado al programa El Candil de esta radio argentina, conducido por el intelectual Julio Rudman, para referirnos al disco QUE FUE TODO ESTO... y para presentar su 1er single "A mi me gusta ser amargo".
En aquella oportunidad, en ausencia de su conductor original, por hallarse de viaje en Europa, el programa estuvo a cargo de Santiago Gimenez, quien nos hizo esta entrevista que aquí puedo compartir con ustedes a través de este archivo de audio, publicado por la misma emisora: 








En el locutorio se encuentra este hermoso piano de cola que ha sido utilizado
en diversas presentaciones en vivo emitidas por Radio Nacional Mendoza.


El cantautor Javier Farías junto al conductor
del programa radial, Santiago Gimenez.







Javier Farías junto al conductor del programa
El Candil , Santiago Gimenez,
y Mario Armando Avila, productor del mismo.




Nunca me imaginé que Mercedes Sosa, así, tan maternal como siempre,
apoyaría tiernamente su cabeza sobre la mía...
(Nadie me creerá, pero los muchachos del programa radial son testigos:
Esta fotografía resultó así tal cual, sin premeditación ni cálculo
 de ningún tipo, ¿será esto un buen presagio?... Simplemente quise tener un recuerdo junto a su retrato
en la pared.  Y así quedó en la primera
y única toma... A lo mejor,"la Negra" desde
donde esté, sigue manifestándose con su cariño en el trabajo de los que siguen tras ella
en este camino de la nueva canción profunda.
No sé, pero comenzando por saber que ella estuvo ahí
en alguna oportunidad, esta fotografía fue parte de cierta mística que
yo percibí en esa radio. 


El piano de cola del locutorio y detrás las viejas estanterías
con los cientos de discos vinilos, entre los cuales habían
algunos de Violeta.




Javier Farías junto al conductor del programa
El Candil , Santiago Gimenez,
y Mario Armando Avila, productor del mismo.


Edificio de la Radio.



Javier Farías Aguila



jueves, 20 de septiembre de 2012

La canción del promedio...



Una señora amiga me comentaba, respecto de mi disco QUE FUE TODO ESTO..., y de mis canciones en general,  que le resultaban muy tristes, y que esa característica no le gustaba, pues, según me dijo, escucha música para alegrarse... Entonces, entendiendo poco y nada respecto de este tipo de procesos creativos (y no teniendo por qué entenderlos tampoco), esta señora me sugería crear canciones más alegres (desde "la intención" apropiada del caso), de tal modo que puedan enganchar además con un público masivo. Yo le dije que este trabajo era del pleno gusto de muchos y del rechazo de otros tantos, y en consideración de aquello le pregunté qué estimaba ella como lo más correcto, me respondió que debía seguir componiendo, pero en base a "un promedio"... Y ciertamente que yo no concibo el arte, o el verdadero arte, bajo esa cuantificación fría, premeditada, y en definitiva incoherente con su génesis (pero esto, ya corresponde a un análisis un poco más extenso). Ahora bien, respecto de su impresión, debo decir que esta no es la primera vez que me manifiestan algo similar acerca de mi música. Pues, evidentemente, la verdad es que predomina en ésta un aire triste: Son canciones habitadas por lo nostálgico... Esto es muy extraño, pero, yo las concibo, acaso como producto de cierta "tristeza gozosa", que no es lo mismo que autoflajelarse en aquel sentimiento (no obstante, que el sufrimiento inherente de la vida interviene aquí también en darle forma)... Me gusta la nostalgia, o la tristeza, pero no aquella que me sentencie desde algún evento negativo, sino aquella que, paradójicamente, provenga de mi alegría de vivir, y de atesorar lo vivido, para luego volcarlo en un testimonio íntimo, propio, que en definitiva, es el de muchos, mirándonos hacia atrás en el tiempo y dolor.Y esta es la canción que termino haciendo y comprendiendo, hasta donde cuya materia, que ha de gestarse desde el inconsciente también, me permita alguna explicación posible... Y no sólo ésta que surge de mi invención es así para mi deleite, sino también aquella que por lo general escucho, y que se convierten, ambas, en la música que me identifica bajo las diversas circunstancias vividas, y que posteriormente me permite evocar los días en cuestión. En fin, es como la que cada cual ha hecho suya para su propia vida... Por otra parte, habiendo más que cierta vocación o propensión reflexiva en mi música, y en aquella que escucho sin ser de mi autoría, por tal característica de instrospección, no pueden sino condecirse, además, con "lo triste" de lo que no permanece para intentar su fundación en lo permanente de la espiritualidad humana a través de su intereses artísticos... Por último, resumiendo y ya tratando de zafarme de algo muy complejo que quise explicar y no sé si lo he logrado, habrá, por cierto, un contexto adecuado para cada tipo de música o construcción artística. Y una simple y muy personal identificación del oyente, como también un rechazo probable, que fuera de todo análisis no será más que la expresión de la diversidad respecto de lo que nos guste, y nos motive.


Del libro El ladrón honrado (pág. 45), de Fedor Dostoyevski cito lo siguiente:

Se dice que la música tiene de bueno el que las impresiones musicales pueden concordar con cualquier especie de sensaciones; el hombre alegre encontrará en los sonidos alegrías, y el hombre triste, tristezas.



javier Farías Aguila







Extracto del ensayo "Pound y Léautaud" de Armando Uribe.


Por esos años, Eliot laboraba duramente en un banco, sin echar raíces todavía en Inglaterra, y afrontando crisis espirituales, psicológicas y económicas. En 1922 Pound ideó para solucionar sus problemas una asociación denominada Bel Esprit, imprimiendo un prospecto, a la manera de ciertas circulares balzacianas, que empezaba así: "Ya no queda civilización organizada ni coordinada, sólo individuos sobrevivientes, dispersos" (...) "Lo único que se le puede dar al artista es tranquilidad (ocio) para trabajar. La única manera de obtener obras es asegurándole tal ocio" (...) "Eliot en el banco gana 500 Libras. Demasiado cansado para escribir, enferma: durante la convalecencia en Suiza realizó The Waste Land, una obra maestra, de las más importantes 19 páginas en inglés. De vuelta en el banco y de nuevo destrozado, físicamente".



(Armando Uribe Arce)

miércoles, 19 de septiembre de 2012

Próximo concierto Javier Farías en la Universidad Arcis


Javier Farías, acompañado por Juan Montecinos en la ejecución de flauta traversa, presentará las canciones de su disco QUE FUE TODO ESTO... (los versos de Armando Uribe Arce musicalizados por este cantautor chileno), en un próximo Concierto a realizarse en la Sala Mario Berríos de la Universidad ARCIS, en Santiago de Chile. Evento organizado por el Programa de Filosofía, Arte y Cultura de dicha Institución universitaria.
El día 31 de octubre de 2012, a las 19 hrs.
Calle Libertad 153.
Adhesión liberada.

 Te esperamos...
Armando Uribe Arce y Javier Farías.



Juan Montecinos Gutierrez (Grupo Mensaje)



jueves, 13 de septiembre de 2012

VOTA POR NUESTRA CANCIÓN.


Amigos visitantes de nuestro BLOG, sean muy bienvenidos a leer sus contenidos (que se actualizan constantemente), los que he creido importante transmitirlos a través de la palabra escrita, simplemente por compartir y también para complementarnos con el esfuerzo que se esta haciendo en favor de la difusión, aún precaria, de nuestro arte creativo y particularmente de nuestro disco QUE FUE TODO ESTO... (Los versos de Armando Uribe Arce musicalizados por el cantautor Javier Farías)

TE QUIERO INVITAR A VOTAR POR NUESTRO 1er Single A MI ME GUSTA SER AMARGO. (hazlo cuantas veces te sea posible). Esto es necesario, para ser parte de la programación musical de radio COOPERATIVA de Chile, que cubre todo el país y es una las más importantes y antiguas de latinoamérica. Es una significativa alternativa para llegar con nuestro aporte musical a mucha más gente.

Búscanos y VOTA en la lista de los "30 Chilenos" del programa Dulce Patria en el enlace que se halla en el borde derecho de este Blog.





Gracias por apoyarnos...


Javier Farías Aguila






lunes, 10 de septiembre de 2012

El tenor chileno Felipe Rojas Velozo.



En 1983, para Felipe Rojas Velozo, hasta donde yo sé, uno de sus mayores deleites, no eran ni cantar ni tocar guitarra todavía, sino avanzar a toda velocidad por las veredas y las calles del barrio sobre su skate. El mismo barrio donde yo gastaba mis horas infantiles jugando a interminables y sudorosos partidos de fútbol  junto al grupo de niños al que posteriormente se integraría Felipe. Ambos teníamos 12 años de edad...

Yo tenía cierta propensión de ser quien daba la bienvenida al nuevo integrante de cualquier grupo al que perteneciera, en tales circunstancia fue que me acerqué de forma especial a Felipe, a partir de lo cual se fundó una amistad que al poco tiempo se consolidó aún más por nuestra posterior coincidencia en la música.

Una mañana de aquellos días, mientras esperaba el transporte colectivo para ir al colegio, me encontré con Felipe, quien, si mal no recuerdo, habría de utilizar el mismo bus urbano que yo (nuestros respectivos colegios se hallaban cercanos entre sí), me preguntó si acaso tocaba guitarra, agregando que me había divisado con una bajo el brazo por allí, y yo, pensando que probablemente me vio cuando me dirigía donde un vecino que teníamos en común, y de quien aprendía mis primeros acordes, le conté de aquél que me enseñaba durante algunas horas a la semana. A partir de entonces, nuestra amistad de niños comenzó a girar entorno a este interés común, pues, Felipe, también iniciaba su relación con el mismo instrumento.

Después, en el contexto de algunas jornadas en que nos juntábamos a compartir cada nueva canción aprendida, concebimos una suerte de dúo al que le pusimos por nombre "Dúo Jara", simplemente por no darnos la tarea de buscar un nombre más original, pero además, por dejar en claro, fehacientemente, nuestra común admiración por Víctor Jara (otro importantísimo punto de coincidencia)... Nuestro repertorio de aprendizaje con la guitarra estuvo marcado por sus canciones, que en aquel entonces correspondían a los sonidos más significativos y proscritos bajo la dictadura de Pinochet.

Recuerdo el impacto que significó para nosotros que una revista, cuyo nombre era La Bicicleta, publicara, con mucha valentía por demás -dadas las condiciones represivas del momento- tres ediciones especiales en homenaje a Víctor Jara, a 10 años de su asesinato. Para nosotros, adquirirlas y coleccionarlas, resultó ser de sumo interés pues allí encontrábamos sus canciones con su respectivas nomenclaturas de guitarra.... Para Felipe y para mi, a pesar de ser niños aún, Víctor Jara representaba principalmente un asunto de profundas revelaciones artísticas y luego de convicciones políticas también... Nos alucinábamos con cada nueva grabación que descubríamos en ese traspaso clandestino de su música que llegaba a nuestras manos. Descubrir "El derecho de vivir en paz", por ejemplo, fue todo un acontecimiento emocionante, puesto que allí quedaba en evidencia, una vez más, la versatilidad musical, la sorpresa creativa con la que Víctor Jara nos deslumbraba en su obra, que aún no terminábamos de conocer a 10 años de su ausencia física.

Recuerdo también que el libro Víctor Jara Un canto Truncado, escrito por Joan Jara, su viuda, nos remeció profundamente al cabo de una lectura intensa que tuvo cada cual sobre sus páginas, turnándonos aquel ejemplar prestado.

Con Felipe Rojas, como dúo, cantamos en unas cuantas peñas, que eran los eventos artísticos y contestatarios más comunes de la época. Y creo que estas presentaciones en público fueron, para nosotros, las primeras experiencias sobre un escenario.

Volviendo a nuestro vínculo con Víctor Jara, recuerdo también que junto a Felipe y tres de sus hermanos, vimos por primera vez, en una especie de centro cultural, tal vez ligado a la Iglesia Católica, el único vídeo rescatado de Víctor, aquel de su concierto filmado en Lima, Perú.

Felipe Rojas, actualmente, sigue vinculado a la música. Después de haberse radicado en Alemania hace varios años, donde inicialmente fue contratado por la Opera de Berlín, se ha desarrollado como un destacado tenor lírico chileno en los escenarios más importantes de Europa, Asia, norteamérica y Oceanía. Su paso destacado por el grupo musical Barroco Andino, de alguna manera, supongo que despertó sus expectativas en el extranjero. Agrupación con la cual realizó sus primeras giras a Europa, y donde ha dejado plasmada su potente voz en la producción discográfica de nombre Cordillera, publicada por el Sello Alerce.


Yo he estimado plasmar acá estos recuerdos de nuestro vínculo y sus orígenes porque debo decir que Felipe tuvo un grado de influencia significativa sobre mis primeros acercamientos al canto, debido a su talante escénico natural, caracterizado además por su capacidad vocal, capaz de dejar a la audiencia en el más absoluto silencio. Su voz es una condición natural, heredada, seguramente, de su madre, Mercedes Velozo, que cantaba también, y a quien yo recuerdo con cariño.


Yendo más atrás en el tiempo, incluso antes de conocernos, coincidentemente, se juntan nuestros respectivos abuelos paternos en un vínculo profesional. El mío, Roberto Farías Boza, en su calidad de contador, prestó servicios para la Fundición Progreso, empresa fundada por su abuelo, Santiago Rojas. La fundición, a la fecha de la presente crónica, es dirigida por el padre de Felipe, también de nombre Santiago, quien sigue instalando bustos a lo largo de nuestro país, en homenaje a los hombres importantes de nuestra historia, como el exhibido en honor a O´Higgins en el Congreso Nacional, en Valparaiso.

Y a propósito de abuelos, Felipe, por lo que me ha contado, nunca olvidó una anécdota muy particular que tuvimos con mi abuela, Olga Guzmán de Farías, en su casa, que era también mi lugar residencia. Mi abuela -que se caracterizaba por tener un carácter difícil, un temperamento agresivo asociado también a su avanzada edad (y sobre todo por aquel tiempo en que hallábase recientemente como viuda de mi abuelo)- nos sorprendió irrumpiendo en el comedor, que era una dependencia muy espaciosa, propia de las casas antiguas, lugar donde estábamos ensayando a todo pulmón -mi amigo con el cuatro venezolano y yo con la guitarra- cantando ambos a viva voz, puesto que ella no se encontraba, y desde luego que con nuestro alboroto artístico no estábamos en condiciones de percibir su regreso; fue entonces, como decía, que abrió violentamente la puerta de dicho comedor, dejándonos en el más súbito silencio total -en medio de, si mal no recuerdo, Lo que más quiero de Isabel Parra o La Muralla de Quilapayún- para decirnos, en referencia a nuestro canto enardecido y ruidoso, si estábamos acaso "celebrando la muerte de mi abuelo"... A continuación, se retiró de allí tras un portazo... Por supuesto que mi amigo y yo, un tanto complicados o "asustados" (él más que yo) por aquella situación, suspendimos el ensayo inmediatamente...

Felipe Rojas Velozo, después de algunos estudios de Violonchelo y algunas experiencias interrumpidas como cantautor e intérprete de música popular, al tiempo de su condición de integrante del grupo musical Barroco Andino, finalmente se decide, como dedicación profesional a tiempo completo, por la ópera. No podía ser de otra manera. Lo dictaba, como decía antes, su gran talento vocal, que espero muy pronto pueda ser reconocido también en su patria...


Javier Farías Aguila












Aquí la voz de Felipe Rojas Velozo para Barroco Andino.







viernes, 7 de septiembre de 2012

Violeta Parra "compitiendo" para un Festival de Viña del Mar...


Esta es una hermosa fotografía de Violeta Parra que desde hace poco tiempo
se ha estado difundiendo a través de Internet.
Este comentario que haré a continuación, entiéndase como una "expresión de conciencia", aquella de la que al parecer carecían y carecen aún los organizadores de una de las versiones pasadas del Festival de Viña del Mar, específicamente la correspondiente al año 2010... No logré concebir en aquel entonces, la integración de "Gracias a la vida", después de su lugar tan alto en el repertorio universal , como una canción en competencia con otras tan menores como "El rock del mundial" o la "Voz de los 80", como ocurrió en aquella oportunidad... No se entienda como un agravio en contra de estas  canciones recién señaladas, pero, por favor, cada cual en su contexto primero, y segundo, son historias creativas y emociones convocadas tan, pero tan distintas... y por último, quién puede discutir que efectivamente son tan menores en relación al tamaño del impacto universal provocado por esta obra de Violeta, y que por tal motivo la desalman al pretender integrarla a cualquier evento de competencia televisiva, en la que es sometida torpemente a la posibilidad de reasignarle un lugar de preferencia, cual puede significar una suerte de "eliminación"... Esta situación viene a demostrar que no entienden nada de nada...
  Mas, las canciones no tienen la culpa. Mis respetos a los compositores del género musical que sea: Crear es la consigna. El asunto es que, quienes se valgan de la música para organizar un espectáculo de tal envergadura masiva deben esforzarse por entender muchas cosas más que la numérica frialdad del rating.
  Me pregunto cómo es posible que la sucesión de Violeta Parra haya permitido esta circunstancia tan incongruente. Por más que los representantes de la obra de Violeta, supuestamente, hubieran pensado que el currículum de "Gracias a la vida" la dejaba como una segura "ganadora" respecto de las otras canciones en competencia, no era pertinente su inclusión en un contexto de tales características. Y finalmente, no resultó seleccionada para la siguiente fase de aquel certamen, y de haber sido una de las elegidas ¿necesitaba esta canción la distinción y promoción que se le hubiera otorgado en consecuencia? No...Violeta Parra y su obra poética-musical ya están en un nivel de reconocimiento superior, por lo tanto me parece una falta de respeto someterla a las bases de un show cuya particularidad es esencialmente comercial. Ahora, a propósito de esto último, todas estas elucubraciones ignoran, desde luego, los términos económicos probablemente acordados, los cuales compensarían, por cierto, de manera, acaso necesaria y práctica, este nivel de exposición tan básico y carente de verdadero homenaje... Pero no hay compensación para nosotros, la masa de seguidores de Violeta y su obra. Ella también es nuestra. Una forma de desagravio que nos dejaría a todos satisfechos, y que además es una deuda, sería la inclusión de Isabel y Angel Parra en un espacio tan importante como el que se le a otorgado a un Ricardo Arjona, por citar un ejemplo... Ésto, sigue siendo una utopía en el Festival de Viña, por su naturaleza, la misma que motiva las conclusiones aquí vertidas.

  En otro aspecto de discordancia, la intérprete de "Gracias a la vida" (ver en youtube a Nicole Natalino), en aquella instancia televisiva, hace algunos años ya, en que se elegía la canción chilena "consagrada" que representara a nuestro país en la competencia internacional de aquella versión del festival, creo que fue muy carente de profundidad en su desafío, probablemente obstaculizada en un exceso de preocupación "robótica" por las técnicas de expresión escénica, ejercitadas y calculadas en función de la pantalla, mas no de la canción misma como corresponde; y así también los arreglos orquestales, típicos de programas "estelares" añejos y desprovistos de emoción e innovación alguna, que en vez de enaltecerla, más bien borraron la esencia de Gracias a la vida... Esa fue la tónica, igualmente en todas las demás interpretaciones de las otras canciones participantes, según recuerdo.

  De aquí se desprende otra observación: No hay espacios en este "Festival de la Canción" para el presente creativo. Todo es un recuento. Y atenúa el estancamiento. No sirve para la difusión de nuevas canciones, que convivan en el futuro, acaso, con las grandes obras ya gestadas. Estamos condenados, por culpa del rating y su competición obsesa, a una constante desafortunada y "gerencial": la indisposición total, por parte de estos medios, de asumir el riesgo necesario que implica lo nuevo. Riesgo que, en ausencia de este elemento que mide mercantilmente la audiencia, permitió en los años que precisamente "se añoran", el surgimiento de canciones importantes. Supongo que no se abusaba en aquel entonces de lo que popularmente se entiende como "sandía calada" o "diablo conocido"...

  No quisiera ser tan drástico, pero todo me invita a decir que este Festival de Viña fue en aquel momento, y sigue siendo actualmente, un verdadero "asco"...
  Y a propósito de eventos competitivos, me parece que el consenso entre millones de personas, entre las cuales me incluyo evidentemente, le asesta una derrota al Festival de Viña del Mar frente a la canción "Gracias a la vida", en cuanto a cuál de ambos acontecimientos represente mayormente un elemento de "orgullo musical nacional" con repercusión internacional. Así de simple. Y nuevamente se confirma, además, que la Televisión chilena no tiene ni la más mínima responsabilidad cultural.



Javier Farías Aguila


A mi juicio, la más conmovedora interpretación de "Gracias a la vida", además de la propia de nuestra Violeta, es la que logra Mercedes Sosa...


martes, 4 de septiembre de 2012

Agapito Alarcón, el ermitaño de la cuesta Lo Prado


En julio de 2007 supe la existencia de un ermitaño en la cumbre de la cuesta Lo Prado, camino antiguo a Valparaíso, a 11 kilómetros de Santiago.  Y según nos contaba este mismo personaje, vivía allí desde 1990.

Su nombre, tan singular como su decisión de vivir solo en "la punta del cerro", es Agapito Alarcón, quien, por aquellos días en que lo conocí, ya tenía aproximadamente 65 años de edad, aunque aparentaba  más años en el rostro, no así en su estado físico, pues se mantenía ágil y delgado de tanto subir y bajar la topografía propia de todo cerro. 

Agapito Alarcón, cuyo tercer apellido, si mal no recuerdo era Vivanco, vivía de la recolección -aunque habría que decir depredación- de la tierra de hoja, que a diario, bajo la tupida forestación de boldos, litres, quillayes y otras especies, juntaba para echarla dentro de unos sacos que almacenaba bajo la copa de los árboles por tiempo indefinido, y que posteriormente vendía a quienes con el paso de los años se fueron convirtieron en sus clientes habituales. 

Digo "depredación" porque en nuestro país, por protección del equilibrio natural en la ladera de los cerros forestados, se encuentra estrictamente normada por ley la extracción de la tierra de hoja...

Sin embargo, Agapito, ajeno a toda norma de preservación ecológica, hizo de esto su actividad por años y años; y se jactaba incluso de algunas de las buenas ventas que tenía, mostrándonos a menudo una significativa cantidad de billetes que extraía de sus bolsillos entierrados como prueba de ello. La mayor parte de este dinero, según decía, lo destinaba para su única hija y para su ex mujer, a la que se refería como "la Coti", ambas a quienes aseguraba visitar cada cierto tiempo en Santiago.

Descendía una vez al mes a la ciudad, a fin de cobrar su pensión estatal, y comprar además los alimentos necesarios para la subsistencia en el cerro. Sin embargo, algunos de estos alimentos, así como el agua, los obtenía de sus mismos compradores de la tierra de hoja, o de aquellos como yo, que solía dejarle algo de pan y un par de bidones de agua cada vez que con propósitos deportivos y contemplativos llegaba por ahí, en fin. El asunto es que a pesar de su vida de ermitaño tenía familia en la ciudad, esto según sus palabras; no nos constaba en realidad.

Agapito Alarcón nos dijo una vez  -y de esa manera poco descifrable que lo caracterizaba, dado su cada vez más limitado uso de la palabra (como consecuencia de la soledad)-  que llegó a vivir allí proveniente de las faenas mineras del sector. El dueño legal de estos terrenos, que no era él desde luego, lo autorizó, o más bien le encomendó custodiar su propiedad, la que suma una cantidad importante de hectáreas, quedándose Agapito allí, en ese punto, casi en la cima de este cerro, donde finalmente construyó con desechos de madera, latas, portones, ventanas, bigas, y techo de segunda mano, su casa, que en estricto rigor más bien es lo que se denomina como una "rancha" (menos que casa).

Vista del cerro, en su parte más alta, desde la casa de Agapito.
Es un lugar lleno de árboles, un bosque de cerro. Por ello es que consta de una cantidad importante de especies vegetales, animales pequeños y tantas aves como la abundancia de sus cantos; estos últimos se mezclaban con el sonido de las hojas agitadas por el fuerte viento de allí, una agitación que sugiere paz. 

Lugar donde además se tiene una vista privilegiada desde esa altura, tanto hacia los cerros y valles en dirección a la costa como hacia Santiago mismo, que en realidad pasa desapercibido con la visión imponente que se tiene más allá, de la infranqueable cordillera de los Andes.

Hay muchos conejos o liebres allí. Estos escurridizos animales motivan la presencia y el movimiento de los cazadores nocturnos, tanto humanos como animales... Se dice que hubo alguna vez más zorros que los que actualmente tan sólo nos permiten ver sus fecas. En cinco años no he visto ninguno. Solo salen de sus madrigueras por la noche. Pero la tarántula chilena, la que conocemos por el nombre de "araña pollito", sí que se deja ver bastante, sobre todo en verano.

La condición de ermitaño de nuestro personaje, Agapito Alarcón, es la que me tiene hablando de él. Pero, ahondando en las implicancias de esta condición, cautiva mi interés su decisión además, que ha sido de aquellas profundamente determinantes para el ser humano, casi como la que toma un sacerdote al adoptar un retiro espiritual o penitencia permanente: vivir solo, y por más de 18 años. No es algo menor... Esto me produce un respeto hacia este hombre. Pienso en sus noches, bajo la total soledad humana y con la imposibilidad de pedir ayuda para lo que fuera. ¿No tendrá temores? ¿los venció?... 

A veces no tenía ni pan. Y si le faltaba la carne, aparte de cazar conejos -y espero estar equivocado- lamentablemente he sospechado que echaba mano a alguno de sus perros de turno. Sí, porque vimos que estos no permanecían mucho tiempo con él. Desaparecían algunos y llegaban otros. Eso sí, supe de uno al que le tenía mucho afecto, y por el que creo haber notado su profunda tristeza cuando nos contó de que había muerto víctima de una trampa para conejos. Era el "Topo", un pequeño perro blanco, muy lanudo, que yo lo vi corriendo tantas veces, muy feliz seguramente, de tener tanto espacio para olfatear y marcar su territorio... Un día nos llevó al lugar exacto donde poco a poco solo iba quedando el pelaje blanco, soplado por el viento, de su pequeño compañero muerto. Nos insinuó que de pena, no se atrevió a sacar su cadáver de aquella trampa donde lo descubrió varios días después de haberlo perdido. Ya tarde.

Al cabo de una de las jornadas de nuestra visita por la cuesta, al atardecer, nos invitó a compartir junto a él un té y un trozo de carne de cerdo asada. Y es curioso, porque a mi que solo me gusta el té preparado con la infusión de sus hojas a granel y no en bolsitas, es decir lo prefiero directo de la tetera, justamente este estaba preparado así, y calentado en la orilla de los restos de fuego que quedó después de asar la carne. Esa carne debe ser una de las más sabrosas que haya comido, y el té, a pesar de mis dudas por la evidente mala higiene en el tazón en el cual nos lo ofreció, resultó muy delicioso también. Obviamente, de aquellas aprehensiones mías no le hice demostración alguna, para no ofender su hospitalidad, que por demás la percibí muy sincera.

En otra oportunidad, quise impresionarlo gratamente llevando mi guitarra para cantarle, pero fue un mal momento, justo era el día de un importante partido del Colo, y él no despegó la oreja de la pequeña y chirriante radio a pilas donde escuchaba, con mucha atención, ese relato futbolero.

Yo sigo visitando este lugar, pero de Agapito sólo quedó su "rancha", algunos de sus utensilios y algo de su ropa desparramada alrededor. También hay rastros de visitantes no deseados e irrespetuosos con lo ajeno. El ya no vive ahí. Era ermitaño pero no tonto: sucede que los dueños del cerro (tal vez los nuevos propietarios) cerraron el acceso a todo vehículo un par de kilómetros antes, desde donde se llega hasta su casa por un camino de tierra. Siendo éste el acceso principal, por cierto que se hizo imposible que continuara vendiendo la tierra de hoja, que en definitiva era su sustento, y al mismo tiempo perdiendo la posibilidad de obtener algún abastecimiento de cosas básicas a través de quienes le compraban. Y por lo tanto, ese largo "retiro espiritual", esa valentía, esa decisión perentoria, esa soledad en la que te encuentras a ti mismo por obligación (hasta el hartazgo), esa distancia con la civilización urbanizada y el resto de los seres humanos, seguramente, ya no tenía sentido para él.

Camino de tierra hacia "la rancha"
Por ahí me dijeron, algunos amigos que también lo conocen, que una vez lo encontraron de paso por su "rancha" y que les contó que después de contraer algunas complicaciones de salud, tuvo que irse a la ciudad para recuperarse con cuidados médicos. A lo mejor lo cuida su mencionada "Coty"... Pero la verdad es que ignoramos completamente su paradero actual. 

Es altamente probable que nunca llegue a encontrarse con esta historia escrita y gráfica sobre él, por lo que no podrá indicarnos dónde ubicarle, a fin de que pudiera contarnos cómo ha sido este cambio tan drástico luego de su soledad por más de 18 años, este de volver a la vida social quizá, lo que probablemente le esté resultando peor que la enfermedad que padeció o que padece.  

Al final, lo único irrefutable que podemos concluir respecto de este personaje, es que fue un genuino ermitaño. Eso sí, hay que agregar que nunca fue, como "idealizadoramente" lo pensé en algún momento, un guardián de la maravilla natural que lo rodeaba día y noche, pues, en los alrededores de su casa, descubrimos muchas bolsas plásticas vacías, sucias y desechadas, a merced del viento que las terminaba de esparcir, producto de su descuido de tan solo tirarlas donde fuera...

¿Se cansó de ser ermitaño? ¿Vive aún? ¿Sufre porque lo privaron de "su cerro" y de aquella soledad?... no lo sabemos... por el momento.  



Javier Farías Aguila



Vista de la casa de Agapito hacia Santiago.
Aquel hilo luminoso del atardecer corresponde a la carretera
Santiago-Valparaíso

Vista frontal de "la rancha"








Vista hacia Cordillera de Los Andes que se aprecia al fondo.


















Acceso a la casa o "rancha" de Agapito.

Vista hacia el Valle en dirección a la costa desde
la casa de Agapito