sábado, 3 de octubre de 2020

A mi no por favor; estoy orinando (diálogos)


- Le mandé un mensaje a Leticia hace tres horas, por Whatsapp; lo dejó "en visto" pero no me responde -dijo Amelia.

- ¿Y de qué trataba ese mensaje?  -le preguntó Guillermo.

- Era un enlace en realidad, una canción que le quise compartir, una que supuse que le gustaría.

- Ah, ¿y de eso esperabas una respuesta? Claramente no era un diálogo, no había una conversación de la que ella estuviera enterada al menos. Sólo compartiste algo... así que olvídalo.

- ¡Sí, pero que siquiera me comente algo al respecto!; que le gustó, que lo verá pronto, no sé... lo que sea.

- ¡No puede ser que eso te preocupe de verdad! -replica Guillermo-. Es probable que ella esté realmente ocupada, con su celular descargado, o simplemente se desconectó un rato de todo esto. No prejuzgues lo que esté detrás de su no reacción... ¿Te has dado cuenta, Amelia, que estos sistemas nos agotan en cuestiones insignificantes?: que me comentó, que no, que me dejó "en visto", que debo responder inmediatamente o sino pensará que estoy enfadado... Pareciera que poco a poco -y por favor no te ofendas con esto- nos estamos volviendo estúpidos bajo el patrón de conducta establecido por estos sistemas. Yo por lo menos me cansé... Se han ido instaurando una suerte de códigos de comportamiento más que de lenguaje, que no estoy dispuesto a aceptar. Me niego, me rebelo ante la nueva circunstancia expresiva, y más si se trata de tener que usar esos "monos" o emojis, porque sucede que, además, me gusta la palabra, me provoca la palabra. ¿Cómo habría de tomar en serio un mono de mierda con toda su predeterminación de colores y formatos y gestos, sugeridos para mi "cómoda selección" según lo que esté sintiendo o padeciendo incluso?

- Ya ya, Guillermo, detente -le interrumpe Amelia-, ahora el exagerado eres tú. No debí comentarte lo del puto mensaje aquel, porque te largas con tu análisis filosófico, sociológico, y no sé qué mas; y no es el caso. ¿Y sabes qué más? me duele la cabeza, y se me agudiza cuando empiezas con tus reflexiones...

- Ah ¿ves? Yo sé por qué te duele, y no es mi culpa: estás preocupada de tonteras, y eso, justamente eso es lo que estoy tratando de decirte. Respira. Deja de lado ese teléfono y escucha los pajaritos.

- Eso quisiera ¡pero tú no te callas jaja!

- Ya, una última cosa -prosiguió Guillermo-: ayer me jodiste el paseo con el que te quise sorprender y "desconectar" un rato, o más bien conectarte con algo mucho más que "menos superfluo": la cordillera, su aire fresco, sus nubes, su viento, sus pájaros, y hasta los cóndores que pudimos divisar; casi pura invitación a lo contemplativo... Pero no; tenías que pasarte toda la jornada sacando fotos y filmando cada cosa que se movía y las que no también. ¡A todo le sacaste fotos! ni el perrito abandonado se salvó de tu captura, ni siquiera la escena aquella en que tuve que orinar tras una roca. ¿Y todo para subirlas a tu Instagram? (espero no aparecer allí, por favor)... ¿Acaso no necesitaste, siquiera un momentito, de tan sólo ver y respirar profundo sin ocuparte de nada más?... ¿Recuerdas cuando me hiciste registrar con el celular la pirotecnia de la noche de un año nuevo? Sucede que me perdí aquel espectáculo por dedicarme -a petición tuya- a no más que filmarlo todo con la cámara de tu celular. De eso ya han pasado varios años, y dime ¿viste alguna vez esas imágenes de nuevo? ¿De qué sirvió grabar aquello?... No te imagino invitándome, cual panorama, a ver por una pantalla los fuegos artificiales de un año nuevo cualquiera que ya ni recordamos. Nunca volvimos a ver dicho registro, ni yo pude disfrutarlo en su momento... Amelia, mi amor, parece que nos estamos volviendo estúpidos. ¡Amelia! ¡Amelia!

- ¡Ay, espera, espera!, disculpa que me perdiera la última parte de tus análisis para ayudarme a comprender "cuán perdida estoy donde justamente más he podido hallarme": viendo mis fotos. Pero Leticia por fin me respondió algo. Déjame preguntarle por qué me mandó cinco emojis llorando, parece que le pasó algo muy grave.

- Con palabras y no con emojis se habría ahorrado tu pregunta y su muy probable premura en que se la hicieras como la respuesta que tu tanto esperabas de ella -remató Guillermo-.Y no pienses en tragedias, si le hubiera pasado algo "muy grave", habrían sido, a lo menos, unos diez los emojis...


JFA



viernes, 18 de septiembre de 2020

A todos los poetas (poesía)

(Dedicada a Guillermo Prado, "el rey de los volantines", y padre de mi recordado profesor de acordeón, Pedro Prado Vicencio, profesor normalista e inspector de la escuela D 69)

Gracias a todos los poetas, incluso quienes jamás han escrito un sólo verso. Gracias a todos aquellos que nos dieron la poesía de su convencimiento cabal de vivirla, aun sin saberse poetas...Y gracias porque, incluso debiendo tanto, muchas veces terminaron pagando la cuenta por todos nosotros.

JFA


Guillermo Prado, "el rey de los volantines", invitado y entrevistado por Nemesio Antunez:




lunes, 6 de julio de 2020

"Carrasco 2" , producción discográfica de Eduardo Carrasco (Quilapayún)

Al escuchar este muy buen trabajo (álbum "Carrasco 2"), lo vi tan completo en sí mismo, que no fue necesario anteponer la trayectoria de Eduardo Carrasco, el fundador de Quilapayún, para "perdonarle" cualquier posible cosa no lograda en materia creativa o artística, o bien para reforzar cualquier conclusión positiva al respecto. Simplemente, todas las características con las que se presenta y se defiende este disco por sí mismo -entre las que se destaca ese particular timbre vocal, propio de los setenta y algo de edad, como así los textos que se resuelven tras una evidente absorción literaria, y un oficio detrás, y auténticas inquietudes personales entre sus temáticas- conforman un todo muy interesante, y en independencia de todo antecedente y continuidad.

La voz, así tal cual, está muy bien. Las canciones y los arreglos están perfectos. El resultado es un concepto total. Esos textos irónicos, humorísticos, y desgarrados si se quiere, han debido valerse, necesariamente, de esta voz gastada. Si le hubiésemos puesto una voz joven, suave, de más "lindo" timbre, hubiéramos destruido el concepto, y se hubiera extraviado en la razón de no ser... 

Seguramente, ni Eduardo Carrasco -me atrevo a suponer- habrá tenido algún tipo de aspiración en cuanto a lo potente, fresco e independiente del concepto que obtuvo como resultado, pues, respecto de este material, no se lo habrá tomado más enserio que lo de satisfacer una expresión discográfica más bien particular, es decir, más personal que pública, cuando se hallaba, al momento de grabar, muy cerca de los ochenta años de edad...

Como mención aparte quiero destacar la significativa y bella carátula, dicho así, algo enredado, pero es esto: ¡qué bella imagen de una forma tan humorística del drama de morir, como sea, cantando! 

Eduardo me dice: 

Te agradezco tu escrito. Es muy acertado. La verdad es que yo canto como los pájaros, sin preguntarme mucho por qué lo hago. Te puedo asegurar que aunque cante con un hilito de voz, seguiré cantando. Cada cual hace lo que puede y lo mío finalmente resulta que también es esto. Un abrazo

JFA


Mis temas destacados del disco "Carrasco 2":








martes, 30 de junio de 2020

Efrain Barquero

"Epifanías" (1970) ha sido la única obra que hasta el momento he leído de Efraín Barquero, poeta chileno, Premio Nacional de Literatura año 2008, fallecido a los 92 años de edad, este 29 de junio de 2020. 

De tal lectura he destacado lo siguiente:

Como no hay en la tierra dos hermanos idénticos
en el momento de morir un solo hombre
habita el mundo desde el centro a sus orillas.
(Tema 12)


En la mano de dios son tan inertes las cosas
soy yo el que tiemblo de consumirme sin rostro
soy yo el que me apresuro para sentirme existir
completo en cada noche, vacío en cada día
no soy lo vacío, lo lleno al mismo tiempo
la existencia total, dividida de los frutos
necesito de alguien que comprenda mis actos
que esté siempre ante mi como un turbio sentimiento.
(Si digo árbol)


"Epifanías", palabras más empleadas:
rostros, copa, pez, pájaro, puerta, casa.


Efraín Barquero





domingo, 31 de mayo de 2020

La muerte de Arbina Khatoon y el relato de Rudyard Kipling cien años antes

Hay un par de versiones acerca de la causa de muerte de Arbina Khatoon, una joven india de 23 años, que al momento de perder la vida este 23 de mayo reciente, esperaba mucho menos que viajar por todo el mundo como sí terminó haciéndolo la dramática imagen de su cuerpo tendido, ya sin vida, en uno de los andenes de la estación de Muzaffarpur. 


Por sobre las posibles causas, lo que ha trascendido ha sido la imagen, o más bien la filmación, de la que también es protagonista su pequeño hijo, quien aparece allí infructuosamente intentando despertar a su madre, moviendo con insistencia la manta que la cubría, como tal vez hubo de hacerlo siempre en la cotidianidad de la breve existencia que compartieron, hasta entonces.

Dicen que el motivo de su muerte fue sed, hambre, calor extremo; condiciones que debió soportar a bordo de un tren en un viaje extenuante de dos días (desplazamiento que junto a muchos otros inmigrantes locales, Arbina emprendió en busca de mejores condiciones tras la tragedia económica provocada o profundizada por el Covid 19). Versión desmentida por las autoridades ferroviarias, quienes, según la información con la que dijeron contar, ella padecía desde antes lo que derivó en su deceso. 



Un relato del escritor británico Rudyard Kipling describe, más de cien años antes, una situación similar, también en la India, y que afectaba de manera regular a los pasajeros que sólo podían adquirir el pasaje más barato. Se trata de un párrafo de su obra The man who would be King, la cual me encuentro traduciendo para la editorial chilena LOM, extracto en cuestión que comparto acá a propósito del impacto de las imágenes ya mencionadas, y de su trágico contexto social y humano.


The beginning of everything was in a railway train upon the road to Mhow from Ajmir. There had been a deficit in the Budget, which necessitated travelling, not Second-class, which is only half as dear as Firstclass, but by Intermediate, which is very awful indeed. There are no cushions in the Intermediate class, and the population are either Intermediate, which is Eurasian, or native, which for a long night journey is nasty; or Loafer, which is amusing though intoxicated. Intermediates do not patronize refreshment-rooms. They carry their food in bundles and pots, and buy sweets from the native sweetmeat-sellers, and drink the roadside water. That is why in the hot weather Intermediates are taken out of the carriages dead, and in all weathers are most properly looked down upon.

Todo comenzó a bordo de un tren con destino a Mhow, desde Ajmir. No habiendo podido reunir el dinero suficiente para viajar en segunda clase -cual era la intención original- tuve que hacerlo como pasajero de tercera[1] . Alternativa nada de feliz porque los asientos mullidos u otras comodidades mínimas son inexistentes allí, y además, porque los pasajeros -euroasiáticos o nativos- para un largo viaje nocturno como este, suelen no ser de los más idóneos para hacértelo menos desagradable: se trata de holgazanes que, aunque divertidos, se caracterizan por ir bajo los efectos de una borrachera permanente… Los de tercera no son clientes del vagón aquel donde se puede adquirir algún tipo de tentempié; han de llevar su comida en paquetes o recipientes, y también compran los dulces que siempre traen consigo los nativos. Durante las paradas, para beber, se valen del agua escasa que logran recoger de los canales a la vera del camino. Debido a tal insuficiencia, y bajo la severidad del clima cálido, más de alguno pierde la vida en el trayecto. Sin embargo, nadie se conmueve porque donde sea que terminen su viaje, vivos o muertos, haga calor o frío, los de tercera, simplemente, son menospreciados.






 [1]Equivalente a intermediate. Según documentación acerca 
de la distribución de clases en un tren de pasajeros de 1900.

Javier Farías Águila


sábado, 30 de mayo de 2020

Eduardo Peralta entrevistado por Mario Vargas Llosa

"Hay una búsqueda de superación estética también, porque, precisamente, lo que se trata de luchar aquí es contra toda la mediocridad establecida por un sistema cultural y por unas formas culturales que son transmitidas por los medios de comunicación que son muy obvias, que son muy fáciles, y que son muy alienantes".

"La mejor canción contestataria es una excelente canción".


Eduardo Peralta


viernes, 29 de mayo de 2020

Hoy es la víspera... (entrevista a Silvio Rodriguez)

"Hasta las buenas causas, si uno no las revisa constantemente, crean vicios".

"Mientras más cosas tengas que esconder, mientras más tengas que justificar, más jodido estás".





miércoles, 27 de mayo de 2020

Entrevista a José Seves

La más reciente entrevista a José Seves y el valor de su experiencia artística contada por él mismo: "Inti-illimani fue una escuela en favor de la multiculturalidad... promoviendo un mayor respeto (a través de la música) hacia los indígenas, hacia las culturas anteriores, un poco quebrar esta imposición que ha sido sólo la visión de Europa respecto del mundo".





domingo, 3 de mayo de 2020

Definiendo cultura (Julio Cortázar)

(Reflexiones de Julio Cortázar, extraídas de Esencia y misión del maestro / libro: "Julio Cortazar, papeles inesperados")

     Yo encuentro que el fracaso de tantos maestros argentinos obedece a la carencia de una verdadera cultura, de una cultura que no se apoye en el mero acopio de elementos intelectuales, sino que afiance sus raíces en el recto conocimiento de la esencia humana, de aquellos valores del espíritu que nos elevan por sobre lo animal. El vocablo "cultura" ha sufrido, como tantos otros, un largo malentendido. Culto era quien había cumplido una carrera, el que había leído mucho; culto era el hombre que sabía idiomas y citaba a Tácito; culto era el profesor que desarrollaba el programa con abundante bibliografía auxiliar. Ser culto era -y es, para muchos- llevar en suma un prolijo archivo y recordar muchos nombres...
      Pero la cultura es eso y mucho más. El hombre -tendencias filosóficas actuales, novísimas, lo afirman a través del genio Martín Heidegger- no es solamente un intelecto. El hombre es inteligencia, pero también sentimiento, y anhelo metafísico, y sentido religioso. El hombre es un compuesto; de la armonía de sus posibilidades surge la perfección. Por eso, ser culto significa atender al mismo tiempo a todos los valores y no meramente a los intelectuales. Ser culto es saber el sánscrito, si se quiere, pero también maravillarse ante un crepúsculo; ser culto es llenar fichas acerca de una disciplina que se cultiva con preferencia, pero también emocionarse con una música o un cuadro, o descubrir el íntimo secreto de un verso o de un niño. Y aún no he logrado precisar qué debe entenderse por cultura; los ejemplos resultan inútiles. Quizá se comprendiera mejor mi pensamiento decantado en este concepto de la cultura: la actitud integralmente humana, sin mutilaciones, que resulta de un largo estudio y de una amplia visión de la realidad. (p.163-164)

Selección de JFA




miércoles, 15 de abril de 2020

Portada de nuestro nuevo disco "Las noches sin Alma"

Nuestra nueva producción discográfica titulada "Las noches sin Alma" se encuentra disponible, por el momento, solo en formato digital, mediante el sitio de distribución Portaldisc, desde donde podrá ser descargada en cualquier lugar del mundo.

Revisar extractos de cada una de las canciones en el siguiente enlace: http://portaldisc.com/disco_player.php?id=22039

Reseña:
"Las noches sin Alma" es una producción discográfica que consta de 11 canciones interpretadas en guitarra y voz por el cantautor Javier Farías, más 3 temas instrumentales que le pertenecen, uno de los cuales da nombre al disco. Las canciones fueron seleccionadas a partir de la conexión emocional y referencial que Farías ha experimentado con éstas a lo largo de su desarrollo creativo y de su vida misma, y sobre las cuales realizó los particulares arreglos vocales y guitarrísticos plasmados aquí… Se debe mencionar la valiosa colaboración del músico Francisco Millán Rodríguez (del grupo Chacareros de Paine), quien no solo estuvo a cargo del proceso de grabación y mezclas, sino que también fue partícipe con algunas intervenciones tanto en guitarra como teclado.


























lunes, 6 de abril de 2020

Debiéramos sentirnos orgullosos (diálogos)

- Debiéramos, nosotros los seres humanos, sentirnos orgullosos de nuestro nivel; hemos alcanzado la categoría destructiva del meteorito y de la mega erupción -comentaba con ironía don Julio, el vendedor de diarios. 

- Don Julio, dejando de lado nuestras culpas -le dije-, y así como mirándonos desde fuera del mundo, sin pedirnos más de lo que somos, y a propósito de la incidencia de meteoritos y volcanes, ¿es posible que, más allá de nuestras responsabilidades, no seamos sino un objeto, un código establecido, un medio por el cual las leyes naturales, o Dios si se quiere, generen el nuevo colapso transformador de siempre, donde no tendremos más participación que la de fósiles esperando por la pala del futuro?

- Mire, suena muy bonito lo que dice -me contestó-, incluso tiene un poco de poesía, pero propone, por conclusión, algo más bien feo, y hasta peligroso (así que no lo ande divulgando por ahí, alguien podría levantar un templo con eso); de sus palabras se desprende que lo mejor ¿es quedarnos esperando que dicho "código" predeterminado, o Dios, o lo que sea, simplemente hagan lo suyo porque, dicho de otra forma, estaba escrito?... Mire, yo le voy a decir una cosa: estamos acá para escribir continuamente "lo que estaba escrito". No se le olvide nunca.


JFA


martes, 31 de marzo de 2020

Desde Chile, lo que nos ha dejado el guitarrista Nicolás "Colacho" Brizuela

Siendo niños -gestándose, por lo mismo, una conexión emocional y evocativa muy profunda- escuchábamos los arreglos y la ejecución de este guitarrista argentino, sin siquiera saber su nombre todavía, y sin advertir exactamente su guitarra por sí sola al momento de disfrutar aquella totalidad, no obstante hallarse allí con tanta prestancia; pues, como resultado de la complementación perfecta y equilibrada, se trataba de un solo concepto musical junto a la voz de Mercedes Sosa. (Criollita santiagueña o Piedra y camino son un par de bellos ejemplos de la mencionada prestancia, que a mi, en lo personal, me ponen la piel de gallina).

Posteriormente, los estudios y la práctica de la guitarra nos hizo interesarnos aún más por nuestras referencias escuchadas, o bien, al revés: el interés apasionado por la guitarra provenía de tales referencias, entre las cuales estaban esas cuerdas tan expresivas cantando junto a La Negra; y el ímpetu, en definitiva, de querer tocar aquellas piezas musicales de forma idéntica a la de sus creadores y ejecutores originales, nos llevan a conocer el nombre de quien ponía el alma en esa caja en particular: Nicolás "Colacho" Brizuela; uno de los más inspiradores guitarristas latinoamericanos, de quien ha concluido tan brillantemente lo que fue el sentido de su vida más que su vida misma, este 29 de marzo de 2020... 

Lo despedimos con cariño desde Chile, desde donde tal vez ni sospechaba los alcances de su obra musical.
JFA

El siguiente par de canciones corresponden al disco Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui, donde Nicolas "Colacho" Brizuela estuvo a cargo de las guitarras y sus arreglos:






lunes, 16 de marzo de 2020

Sacerdote Mariano Puga Concha

Era un intelectual de libros y palas. Un pensador de acciones concretas. Un apasionado inteligente. No había más distancia que la de sí mismo cuando hablaba de pobreza material. En su vida no cabía trascender sino con todos; y para llegar dichoso al final de la misma se dispuso a fundir el oro propio con el metal común de los demás... Todo eso fue Mariano Puga en su desarrollo compartido, en su elocuencia tan humana y en su comprensión cabal de lo que verdaderamente merece la importancia.


JFA






jueves, 27 de febrero de 2020

Mujeres

Hay tanta decepción hacia los hombres por parte de las mujeres, que terminaremos completamente solos viéndolas amarse entre ellas... Habrá que darle uso a los estrógenos excasos que portamos para competir, sabiéndonos derrotados de antemano, contra ese poder maravilloso de tan solo ser mujeres frente a uno, o frente a ellas mismas.


JFA


lunes, 24 de febrero de 2020

La fe en el Tercer Mundo / Julio Cortázar (cuento)



A las ocho de la mañana el padre Duncan, el padre Heriberto y el padre Luis empiezan a inflar el templo, es decir que están a la orilla de un río o en un claro de selva o en cualquier aldea mientras más tropical mejor, y con la ayuda de la bomba instalada en el camión empiezan a inflar el templo mientras los indios de los alrededores los contemplan desde lejos y más bien estupefactos porque el templo que al principio era como una vejiga aplastada se empieza a enderezar, se redondea, se esponja, en lo alto aparecen tres ventanitas de plástico coloreado que vienen a ser los vitrales del templo, y al final salta una cruz en lo más alto y ya está, plop, hosanna, suena la bocina del camión a falta de campana, los indios se acercan asombrados y respetuosos y el padre Duncan los incita a entrar mientras el padre Luis y el padre Heriberto los empujan para que no cambien de idea de manera que el servicio empieza apenas el padre Heriberto instala la mesita del altar y dos o tres adornos con muchos colores que por lo tanto tienen que ser extremadamente santos, y el padre Duncan canta un cántico que los indios encuentran sumamente parecido a los balidos de sus cabras cuando un puma anda cerca, y todo esto ocurre dentro de una atmósfera sumamente mística y una nube de mosquitos atraídos por la novedad del templo, y dura hasta que un indiecito que se aburre empieza a jugar con la pared del templo, es decir que le clava un fierro nomás que para ver cómo es eso que se infla y obtiene exactamente lo contrario, el templo se desinfla precipitadamente y en la confusión todo el mundo se agolpa buscando la salida y el templo los envuelve, los aplasta, los cobija sin hacerles daño alguno por supuesto pero creando una confusión nada propicia a la doctrina, máxime cuando los indios tienen amplia ocasión de escuchar la lluvia de coños y carajos que distribuyen los padres Heriberto y Luis mientras se debaten debajo del templo buscando la salida. (Págs.110-111)

(Cuento completo, rescatado entre su obra sin publicar en vida, y que forma parte del libro póstumo "Julio Cortázar Papeles inesperados").

Selección JFA



domingo, 23 de febrero de 2020

Peripecias del agua / Julio Cortázar (relato)

Basta conocerla un poco para comprender que el agua está cansada de ser un líquido. La prueba es que apenas se le presenta la oportunidad se convierte en hielo o en vapor, pero tampoco eso la satisface; el vapor se pierde en absurdas divagaciones y el hielo es torpe y tosco, se planta en donde puede y en general solo sirve para dar vivacidad a los pinguinos y a los gin and tonic. Por eso el agua elige delicadamente la nieve, que la alienta en su más secreta esperanza, la de fijar para sí misma las formas de todo lo que no es agua, las casas, los prados, las montañas, los árboles.
(p. 107)

(Extracto del relato Las peripecias del agua. Libro "Julio Cortázar Papeles inesperados")

Selección JFA

martes, 18 de febrero de 2020

Valiendo por todos

(...) alguien en fin que no tenía nombre
que se llamaba metal o madera,
y a quien miraron otros desde arriba
sin ver la hormiga
sino el hormiguero

Pablo Neruda, del poema El pueblo, extractado 
en el libro titulado "El joven Neruda", de Hernán Loyola (p. 37).


Tal es la ironía, que un individuo excesivamente presuntuoso -en un supuesto caso de ser encontrado y protegido como el último ejemplar vivo de su especie- por fin se verá valiendo por todos los demás, pero ya no por él mismo... 

JFA

sábado, 15 de febrero de 2020

"Los gatos" de Julio Cortázar

Del cuento de Cortázar, titulado así, y contenido en el libro "Julio Cortázar Papeles inesperados"destaco, en lo descriptivo y en lo literario, lo siguiente:

Sufría poco, la angustia era más intensa que cualquier dolor, sentía necesidad de emprenderla contra algo; si ese algo hubiera sido Rolando, se habría tirado contra él. Pero no era, y tampoco Marta, tal vez ambos juntos, la entidad que abominaba en ellos desde el momento de su beso. (Pág. 70)
(La referencia es al "beso" entre Rolando y Marta). 

-Yo te creía mi amigo -dijo ella innecesariamente, como para llenar un blanco con una pincelada cualquiera. (Pág. 73)

(...) sintió aflojársele la cintura con una blanda aquiescencia, quedó apoyada apenas en los tendidos brazos de Carlos María, esperando que la doblara hacia él. Y cerró los ojos para verlo mejor, ahora que una mano se apoyaba en sus senos, estuvo ahí un instante y volvió al hombro, atrayéndola al fin violentamente. (Pág. 73)

Selección JFA




jueves, 6 de febrero de 2020

A 53 años de la partida de Violeta Parra

Este 5 de febrero se cumplieron 53 años del fallecimiento de Violeta Parra, y el rigor, el mensaje, la denuncia y la belleza de su obra tienen una vigencia extraordinaria.


JFA

Un homenaje:



sábado, 25 de enero de 2020

Despedida de Armando Uribe Arce (poesía)

Entre flores y libros, brazos y piernas y arrugas de su propio cuerpo detenido, se fue abriendo paso el poeta... como el sentido que abandona la palabra.

JFA




Urna de Armando Uribe, y parte de su biblioteca.

viernes, 24 de enero de 2020

Armando Uribe esta vez se fue "a lo mejor"

"Hace quince segundos que se murió el poeta, y hace quince siglos que notamos su ausencia" canta Silvio Rodriguez en su Tonada inasible.

Esa canción fue una de las cosas que se me vinieron a la mente, cuando recibí la noticia del fallecimiento de Armando Uribe Arce, ayer, 23 de enero.

Es probable que su vida haya durado más de lo que fuera todo pronóstico médico. Es probable que el hechizo estuviera oculto detrás de esta revelación hecha por él mismo: "Me sujeto a las palabras para hacer durar la vida..." (Entrevista en el programa Off The Record, 2017: https://www.youtube.com/watch?v=rgvHLrDTa-4&t=2216s).

Conocer a don Armando, para mi forma de entender y disfrutar la vida, fue un momento feliz, simplemente, porque, a partir de los "encuentros literarios" con él, continué agudizando mi vista: uno es feliz dejando de no saber cada día un poco más. Recibí su generoso "empujoncito". 

El poeta, en aquellas escenas en que resulta sorprendente la extensión teatral y corporal de su palabra, en la película de Rodrigo Goncalves (ver extracto más abajo), termina diciendo: "A lo mejor no estoy muerto... ¡A lo peor!" -remata a continuación. 

No cabe duda que, esta vez, sí que está siendo para él un "a lo mejor"...


JFA

Fotografías tomadas por Mario Dupré Moreno en el contexto del trabajo junto a don Armando Uribe, en lo que fue la adaptación musical que hice para sus versos.










viernes, 3 de enero de 2020

Algunas definiciones

"Todes": Más bien una moda lingüística, o algo ya muy diluido en ello.

Mon Laferte: Es más bien una representante de la mercantilización de la música que de las expresiones actuales por las demandas sociales en Chile.

Facebook: Una buena forma de "compartir" lo vivido y lo aprendido con no importa quién (?), pero también una buena forma de suspender el aprendizaje (y la vida misma) para solo dedicarse a "compartir" hasta lo que no importe qué.

Alcohol y marihuana: Una forma placentera de suplantar o convocar la "espiritualidad" (erigiendo las bondades del primero con humor y con argumentos pseucientíficos, la segunda).

Sectas: Una forma de suplantar el alcohol y la marihuana... pero no el sexo.

Vida: Una forma o procedimiento de interacción con el mundo por parte de no se qué cosa ni para qué de fondo, cuando por encima pareciera no importar más que la mencionada interacción en sí misma.
 
Poesía: El ejercicio indescifrable de un misterioso pacto entre la realidad y la imaginación.

La vida y la muerte: La orgánica pregunta y la infinita respuesta inanimada.

Democracia: Puede ser vista también como eso de la preferencia mayoritaria e irrefutable de las moscas a la hora de comer.

Desequilibrio mental: Una forma conciente o inconciente de definir, equivocadamente, con máximos niveles de entropía los errores cometidos. Y eso puede ser una justificación para seguir cometiéndolos hasta que tales niveles terminen siendo una realidad irreversible. Es entonces cuando el equilibrio mental vuelve a ti para comprender, sabiamente, al final, cuán cagado estás...

Búsqueda del equilibrio: Acción de buscar la certeza en la trayectoria del vuelo de una mosca e impedir su descenso en la deposición.

Inteligencia: Puede que signifique todo lo contrario.

Pico: Error del sistema de autocorrección; era poco.



JFA


sábado, 28 de septiembre de 2019

Las noches sin Alma (tema instrumental)

Es un tema instrumental que llegó solo; sin mediar búsqueda alguna. Se trata de una manifestación derivada puramente del estado de ánimo del momento, quizás un estado especial que como aquellos que terminan en lágrimas o risas, esta vez se resolvió en una delicada y al mismo tiempo enérgica expresión armónica.

Acá les presento no solo su grabación de estudio sino también su video, que aunque sencillo -es decir con bajo presupuesto- llega a ustedes con sus recursos mayormente creativos, y con elementos fortuitos muy significativos también: la participación no buscada de un par de aves que aparecen en el cielo llegando al final del video, es uno de aquellos... Imágenes que en su totalidad vienen a complementar de buena forma este trabajo para su difusión. 

Fue grabada en los estudios de Pancho Millán Rodriguez (Los Chacareros de Paine) en Santiago de Chile, y el título ("Las noches sin Alma"), a petición de quién escribe, fue propuesto hace varios meses por otro Pancho: Francisco Parada, un joven amigo de veinte y algo, estudiante de teatro y música, por quien aposté la conexión con este trabajo musical pidiéndole tal sugerencia, luego de acompañarme y escucharme -como espectador y percusionista varias veces- para mis presentaciones en la estación San Miguel del metro de Santiago, donde yo he tocado para el programa "Música a un Metro". Finalmente, creo que tal título, no pudo ser más acertado.

Por fortuna o lucidez, comprendí desde un principio que esta música no debía contener un texto. La mayor parte de las veces mis canciones surgen así: a partir de una melodía o una armonía esbozada con la guitarra. Y también comprendí, a la luz de los resultados, que salvo por algunos delicados sonidos armónicos no era necesario interpretarla con más de una guitarra; a veces los arreglos terminan estropeando el espíritu de la idea original. En pos de tal equilibrio, para los arreglos, hube de trabajar también en una intervención vocal muy cuidada, pertinente, de total compenetración.

Pues bien, sin más palabras por el momento, les dejo "Las noches sin Alma" (Alma, como sustantivo propio).

"Las noches sin Alma" (pieza musical de estilo libre)
Compositor e intérprete: Javier Farías Águila
Video: PEL Producciones.


JFA






sábado, 21 de septiembre de 2019

El canto de las ballenas del bosque

(Reselva nacional Federico Albert, Chanco)

Allí, donde los troncos derribados permanecen verdes por el musgo, los árboles añosos, retorcidos por la ráfaga, emiten un sonido agudo, musical e indecifrable en las alturas; tras cada ola de viento cantan las ballenas del bosque.

JFA


lunes, 12 de agosto de 2019

No cabemos todos en el mismo sueño

Pareciera que tantos somos soñando lo mismo que no cabemos todos en el mismo sueño...

Pero ¿qué es lo que te quita el sueño del sueño? ¿Qué cosas han de señalar "la frustración" del artista o de su tentativa?: ¿No ver nuestros nombres entre quienes ostentan la fama y lo que conlleva aquello en términos de poder o podercillo? ¿No vernos admirados "estúpidamente" por un público fetichista  o gente esnob, consumidores de arte a partir de la validación otorgada por los medios banales? ¿No poder morirnos jóvenes por una sobredosis de droga, alcohol o sexo revuelto, con la "tranquilidad" de haber alcanzado ya para entonces un estatus de celebridad millonaria? ¿No tener la oportunidad de responder en ese tan manoseado juego repetido hasta el cansancio, conocido como "pingponéo" del típico talk show televisivo, donde a la mención de una sola palabra del entrevistador, el invitado, con gafas oscuras, rendido a la imbecilidad por tratarse solo de la televisión, debe responder la primera que se le venga a la mente? ¿No llegar -a propósito de la pregunta anterior a esta- a ser entrevistado por un tal Jaime Bayly?... 


JFA



miércoles, 7 de agosto de 2019

Una nueva versión para La soledad, canción de Pablo Milanés

Hace muchos años, sin referencias previas al respecto, adquirí un disco de Pablo Milanés que llamó mi atención, primeramente, por tratarse de lo más nuevo del cantautor en aquellos días. Era la producción titulada Orígenes, publicada en Chile por el Sello Alerce en 1993.

Luego de una y otra vez escuchándolo, se convirtió en uno de mis favoritos. Y de tanto reproducirlo, personas cercanas a mi, terminaron "contagiadas" con tal predilección mía, percibiéndolo seguramente con la misma sensibilidad o identificación bajo las cuales hube de disfrutar su contenido. En consecuencia, tal ejemplar pasó por varias manos, y oídos, en condición de préstamo... 

La difusión de las canciones del disco Orígenes, a través de los medios radiales chilenos -no obstante tratarse de un Milanés ya muy reconocido- era paupérrima. La única canción que tuvo algún grado significativo de difusión, como parte de la banda sonora de una telenovela nacional, fue La soledad.

Se trataba (o se trata aún por cierto) de una producción discográfica completísima. No le faltaba ni le sobraba nada, y cada canción valía por si misma. Sus textos, de profunda y directa significación humana, sus particulares y acertados arreglos orquestales, las maravillosas melodías, y, en mi opinión, la mejor condición y madurez vocal de Pablo Milanés de toda su carrera, conformaron una totalidad muy potente.

A partir de los aspectos ya descritos, considero que este disco, y aquel titulado Proposiciones (1988), como un todo, son los mejores que Milanés haya publicado.

Y bien, de tal contacto e identificación por esas canciones, he destacado de entre ellas justamente la misma que ya mencioné, y que antes de su relativa difusión yo la consideraba entre mis preferidas, resultándome posteriormente "tan propia", tan placentera y natural de cantarla: La soledad... Acá les dejo mi versión de aquella, en un video sencillo (con imágenes que me pertenecen) y estrenado hace poquito, junto con su texto original.

JFA





La soledad
es un pájaro grande multicolor
que ya no tiene alas para volar
y cada nuevo intento da más
dolor.

La soledad
anida en la garganta para esperar
el grito que se arranca con su
cantar cuando llega el silencio
del desamor.

La soledad
a veces tiene ganas de acompañar
el rostro que recuerda mal
aquel amor que nunca fue para
soñar.

La soledad
inventa la más bella aparición
remueve los rincones del corazón
para quedarse sola la soledad...
con su niñez
su mocedad
con su vejez
para llorar
para morir
en soledad.









martes, 30 de julio de 2019

Y mientras todo pasa... me estoy muriendo de a poquito

Me estoy muriendo de a poquito. / Todos se mueren poco a poco. / El niño que se saca un moco / como la vieja que toma tecito (...). Versos de Armando Uribe Arce, del libro titulado "De Muerte". Escenas, en este último par de versos, ajenas a la muerte mientras esta va ocurriendo, y que nos llevan a pensar que en realidad el verbo, el paradigma, es estar muriendo y no viviendo. 

Cada segundo de las transformaciones biológicas que "padecemos" es un estar muriendo, en dirección al colapso orgánico. Si bien, tal reflexión -la del poeta- no tiene una connotación dramática, tampoco busca ser humorística. Es lo que es. Una descripción de la realidad objetiva, ni siquiera descarnada diría yo, y que de tan común y diaria, pareciera desbordarse de un bostezo indiferente, imperecedero. 

(El niño no sabe, pero la vieja, tras cada sorbo, probablemente hace como que no espera nada...)

Dejando de lado los aspectos filosóficos del caso, alguno creyó por ahí que solo se trataba de un simple y repetitivo estribillo pegajoso, concebido para que "todos conmigo", al unísono, lo cantáramos al pulso de unas palmas participativas (aunque con cierta desconfianza porque, de buenas a primeras, parece más bien ridículo cantar eso de Me estoy muriendo de a poquito, y más aún con aquello del moco y el tecito...). Pero, no se tome a la ligera, que la culpa del estribillo "popularizante" la tengo yo (que me perdone el poeta). Y sin ser tan serio, tampoco lo es tan no...

JFA








lunes, 1 de julio de 2019

¿"La Janis Joplin chilena" o el valor de ser ella misma?

"Esta mujer es la Janis Joplin chilena"; "Violeta Parra fue la primera punk del mundo"... 

La primera frase corresponde a una cantante chilena; la segunda, al vocalista de un famoso grupo mexicano que tampoco voy a nombrar. El asunto es que las tomo como ejemplo en cuanto a cómo se busca validar con cierta persistencia la obra de Violeta, más allá del valor propio, como si no bastara con el que ya tiene ("autosuficiente" ya en su concepto original e historia ultra conocida), buscando comparaciones que sólo son amables desde la perspectiva de los conceptos o nombres con los que se le compara. 

Si tanto admiramos la obra de Violeta Parra, como era el contexto de la primera frase, supongo mayor homenaje decirlo al revés: Janis era la Violeta norteamericana. Considerando además que Joplin nace mucho después que Violeta... 

Supimos que ser ella misma (hablo de nuestra cantautora) no le resultó gratuito, hay que tenerlo en cuenta. Ser ella misma tuvo un alto costo (y sigue siendo un mal negocio porfiar con ser uno mismo en el mundo de la música). No se limitó a cantar lo que cantaba Edith Piaf por ejemplo, que era una de sus artistas preferidas, sino que se gestaron en lo más íntimo de nuestra folclorista aquellas canciones, hoy universales, que ya le conocemos y con toda su particularidad, osada como fue.

Para Violeta, ser auténtica, no fue sino con dolor y decepciones. Murió siendo ella, en toda su magnitud. Mucho le costó imponerse, así tal cual era, como para que después le estén asociando nombres o conceptos que los medios de comunicación, por efecto de la industria musical en el mundo, validan con ese frenesí fetichista o de merchandising que suele ser, por demás, el alimento para los incautos bajo la bandera del esnob.

No. Ni punk, ni Joplin ni nada menos sino Violeta Parra: folclorista, creadora experimental, latinoamericana, apasionada, cantautora de gran rigor musical y literario por cierto (Gabriela Mistral estaba entre sus mayores antecedentes). No rock star. Y no menor por no sonar como los Beatles. Y no más fresca su libertad creativa o su intensidad, por asociación con nadie que tenga su estrella en el paseo de la fama de ninguna parte.

Si los artistas o el estilo, la disciplina o el género musical de nuestras preferencias son preponderantemente otros, la superposición con respecto a nuestra creadora resulta ser un pésimo homenaje cuando queremos expresar alguna identificación con ella, de forma que termina percibiéndose como algo forzado y más de celebración a tales que a la propia Violeta. 

JFA



lunes, 17 de junio de 2019

Acerca del pensamiento de Jodorowsky

Imagino que don Nicanor le habría dicho a Jodorowsky lo siguiente:
"Mire, puede que usted tenga razón, pero yo sé que no la tiene..."

JFA


martes, 14 de mayo de 2019

Las luciérnagas de Jorge Teillier y Neruda

Ya se sabe del interés del poeta chileno Jorge Teillier por la poesía  de Neruda. Es uno más de los "afectados" por el influjo nerudiano. Incluso, probablemente, para Teillier, Neruda fue también un antecedente para su denominada poesía lárica; aunque el carácter explorador del autor de Residencia en la tierra lo llevara más allá de su pueblo natal, de sus ríos, de sus trenes, escarabajos y bosques de la infancia... 

Como un ejemplo importante de la influencia nerudiana sobre la poesía de Teillier, podemos destacar la musicalidad de los versos y el uso continuo y coincidente de ciertas palabras o imágenes en ellos como: cucharas, monedas o luciérnagas. 

Neruda, como viajero o por destino, fue bastante más allá de su primer entorno; Teillier, en cambio, casi no exhibe un interés descriptivo más allá de la aldea como el centro alrededor del cual giraba su maravillosa imaginación lírica, donde adquieren relevancia los elementos populares y cercanos que dan cuenta de una época además, como la mención de alguna marca de automóvil, de alguna revista; de alguna fiesta tradicional (Reina de la primavera) o de algunos personajes urbanos o del pueblo como los oficinistas, los gatos, la banda militar o los evangélicos; la mención de actores de cine o de alguna película, etc.; pero todos circunscritos en la escena y la nostalgia del origen, y que terminan conformando la particularidad de la obra del poeta lautarino.

No pretendo adentrarme en un análisis que definitivamente merece ser mucho más riguroso que estas modestas menciones o impresiones de un lector común, aunque persistente y complacido, como lo he sido yo de ambos.

Como bella muestra de este vínculo literario entre los dos poetas, podemos destacar este extracto del poema titulado "Cuando todos se vayan", del libro "Muertes y maravillas" de Jorge Teillier:

Y en el pueblo no tendré nada que hacer,
sino echarme luciérnagas a los bolsillos
o caminar a orillas de rieles oxidados
o sentarme en el roído mostrador de un almacén
para hablar con antiguos compañeros de escuela.

Y de Neruda, del poema "Altos de Selva Oscura" (extraído del libro titulado "El joven Neruda", del autor Hernan Loyola / pág. 116):

Hay entre todos un pueblo.
Qué ánimo de decir historias que a nadie importan.
Parado a orillas de una linea férrea,
hombres, piedras, ovejas, y una directora de escuela.
Además los carabineros.
La calle como durmiendo bajo el caserío,
nadie se arrepiente de haber vivido aquí.
En la noche volviendo a mi bodega
tropiezo con veinte borrachos y en los bolsillos
algunas luciérnagas.


Para concluir este pequeño artículo, a la luz de la reflexión acerca de Neruda y Teillier, en cuanto a la influencia de uno sobre el otro (así como del primero naturalmente fueron otros), se puede concluir que la poesía o la literatura en general, no solo es producto de una necesidad personal, derivada de la propia imaginación o de la experiencia íntima, sino que también es una consecuencia del estímulo que nos puede provocar la lectura de algunas obras o de algunos autores determinados, quienes nos conmuevan o nos identifiquen profundamente en su mensaje y en su lenguaje.



JFA


Jorge Teillier y Pablo Neruda