domingo, 24 de abril de 2022

Un capitán de quince años, de Julio Verne (Impresiones literarias)

Destaco:

Así pues, la vida del primo Benedicto estaba consagrada por entero a la entomología. A ella le dedicaba todas las horas, incluso las del sueño, puesto que llegaba a soñar con los "hexápodos". Y cuando volvía de un paseo científico, su magnífico sombrero se convertía en una especie de museo de historia natural, repleto de insectos ensartados. (p. 12) 


Dick Sand, a su vez, en cuanto se vio en tierra, se dedicó al estudio con el remordimiento del hombre que, falto de conocimientos, considera que no puede enfrentar como debiera la tarea encomendada...

-Sí -decía a menudo-. Si a bordo del Pilgrim hubiera sabido todo lo que un marino debe saber, ¡cuántas desgracias habría evitado! (p. 157)


JFA



lunes, 11 de abril de 2022

Campos de Castilla, Antonio Machado (impresiones literarias)


Destaco:

Tiene esa expresión serena
que a la pena
da una esperanza infinita.

(CX, El tren, p.26)

________

Siempre que trato con hombres del campo pienso en lo mucho que ellos saben y nosotros ignoramos, y en lo poco que a ellos importa conocer cuanto nosotros sabemos.
(La tierra de Alvargonzález, p.33)

*Lo anterior alude a que los campesinos siempre tienen historias que contar, la mayor parte de las cuales surgen de su imaginación.

___________

¡Oh tierras de Alvargonzález,
en el corazón de España,
tierras pobres, tierras tristes,
tan tristes que tienen alma!
(La casa, p.58)

_________

Corre el tren
por sus brillantes rieles,
devorando matorrales,
alcaceles,
terraplenes, pedregales,
olivares, caseríos,
praderas y cardizales,
montes y valles sombríos.
(CXXVII, Otro viaje, p.70)

__________

Tren, camina, silba, humea,
acarrea
tu ejército de vagones,
ajetrea
maletas y corazones.
Soledad,
sequedad.
Tan pobre me estoy quedando
que ya ni siquiera estoy
conmigo, ni sé si voy
conmigo a solas viajando.
(CXXVII, Otro viaje, p.71)

_____________

Es el mejor de los buenos
quien sabe que en esta vida
todo es cuestión de medida:
un poco de más, algo menos...
(Proverbios y cantares, XIII, p.88)

Selección: JFA

jueves, 7 de abril de 2022

Publicaciones compulsivas

El afán de revelar a cientos de personas tus más íntimos sentimientos, frustraciones o penas, ha matado del amigo verdadero la importancia de quien fuera el único digno en saberlos... quedándote finalmente más solo que antes.

JFA

martes, 5 de abril de 2022

Cuántas veces al día (versión de Anabell López)

A veces es necesario comenzar por entender "cuántas veces al día merecemos la muerte"... 

Esta es una conmovedora versión de Anabell López (hermana de Silvio Rodríguez) para una conmovedora canción. 

(No tome en cuenta el video, creo que no ilustra adecuadamente el contenido; lo he enlazado sólo para ser escuchado).

JFA


Cuántas veces al día

Texto y música: Silvio Rodríguez

¿Qué silencio es culpable de la muerte de un hombre?
¿Qué silencio en nosotros ha colgado inocentes?
¿Qué silencio maldito ha cegado algún nombre?
¿Cuántas veces al día merecemos la muerte?

No busquen más alrededor.
Ustedes son.
No busquen más, no es el de atrás:
ustedes son.

No es el de al lado, no.
Eres tú mismo, sí.
El que sonríe bien,
el que sabe callar.

¿Cuántas veces al día merecemos la muerte?

¿Qué silencio aprendido nos preserva la vida?
¿Qué silencio oportuno nos convierte en prudentes?
¿Qué silencio asesino nos llena la barriga?
¿Cuántas veces al día merecemos la muerte?




Carlos Pérez, de "Diálogos laicos" (destacado)

Pareciera que hay una idea del mundo, adquirida por instinto o aprendizaje, en la que muchos coincidimos, pero que a falta de recursos para darle forma verbal no podemos explicar. De allí que uno se siente interpretado (que no es lo mismo que persuadido) por pensadores como el profe Pérez. Él no me está revelando algo que yo no percibiera desde antes, pero lo ordena y lo dice magistralmente, y por ello me interpreta. 

Destaco o apunto lo siguiente, entre muchas otras cosas destacables de esta excelente exposición de Carlos Pérez (ver video indicado más abajo). Dice (con relación al diálogo entre los que tienen fe y los que no):

"Creo que para conversar de manera útil es necesario distinguir lo confesional de lo laico

Lo confesional es lo institucional, lo litúrgico, es una comunidad que se organiza, una comunidad en la fe. Cuando uno habla de manera confesional habla dentro de la fe *(que no es lo mismo que hablar desde la fe). 

Hablar de manera laica es hablar de una manera no institucional, no litúrgica. El laicismo tiene la posibilidad de conversar desde la fe, es decir, los que tienen fe pueden conversar de manera laica *(si es que están dispuestos), pueden conversar de manera no litúrgica, no institucional, y eso es muy valioso porque los que tienen fe y están dispuestos a hablar desde fe de manera laica pueden dialogar con los que no tienen fe, con los que no consideran la fe dentro de su experiencia".

*Aclaración mía

JFA



jueves, 17 de marzo de 2022

La burla del tiempo, de Mauricio Electorat (Impresiones literarias)

Es un relato con velocidad fílmica (casi como un guion): muchas escenas e intervenciones que, para hacértelo más difícil aún, no se valen de rayas para diferenciar lo dicho por tal o cual de entre sus personajes, regalándonos tan sólo de vez en cuando un "le dijo" o un "le digo" para no perdernos tanto (esto no es bueno ni malo, simplemente es una opción de estilo con la que terminas acostumbrándote). 

El asunto es que lo anterior te impide la mínima distracción porque sino te pierdes con facilidad, y más cuando el relato en primera persona resulta ser de pronto en tercera, algo así, y a veces no habiendo más que comas para diferenciar entre lo que dijo el uno o el otro, o el uno por sí mismo o por aquel, etc. Ejemplo (una interacción entre el personaje central y la nana en el funeral de la madre de este):

Me acerco a ella, ay don Pablito, qué bueno que vino, ay Dios mío, qué cosa, su mamita, don Pablo. Vamos, ven conmigo. Salimos abrazados, Hilda y yo. Te traje un reloj, le digo, me quito el mío y se lo pongo en la muñeca. No pues, si ese es el suyo, oiga, si yo sé que no tuvo tiempo de comprar nada. No, si este te lo compré hace tiempo. Oiga, Pablito, me equivoco si creo que la voy a engañar, a ella que me conoce desde que nací. (p. 246)

Aunque no muy atraído, y sin mayores referencias, comencé mi lectura de "La burla del tiempo" hasta concluirlo. Se me fue haciendo entretenido en la medida en que me vi capturado por dos aspectos: el contexto de la dictadura, que nos evoca en varios de sus pasajes situaciones cercanas como la del ímpetu juvenil iniciando una militancia política contestataria y clandestina por ejemplo, con toda la ingenuidad y la osadía, el humor y el miedo implícitos en ello bajo tales circunstancias; y la trama por cierto, la de los relatos paralelos que se turnan por párrafos y que son la historia del mismo personaje central que desde la escena de su presente en Europa nos lleva a la de sus recuerdos en Chile.

Lo narrado aquí se destaca por sobre cualquier tipo de seducción literaria, pretendida o no (es decir, se destaca más "por lo contado" que por el "cómo"). 

Con relación a lo anterior, por ahí (leer el siguiente extracto) uno advierte que aquello de la fluidez o la belleza literaria no necesariamente ocurre por destino, talento o inspiración, sino también por opción. Por otra parte, sucede también que de no ser lo pretendido pudieras dar con ello con total naturalidad, y si lo haces por otro (un personaje en este caso), puede que resulte mejor aún. Yo no sé si fue este el caso con la siguiente parte del relato en que el personaje debe lucir su mejor pluma, desplegando, el autor, sus mejores recursos para conseguirlo al escribir por su personaje y no por sí mismo (momento único por su belleza, a mi parecer, en todo el libro):

Un rayo de sol oblicuo penetra a través de la celosía y dibuja tres barras horizontales sobre la carpeta del escritorio. Tres lingotes inscritos en la cubierta polvorienta de la mesa. Un ideograma áureo, al costado del cual reposa una edición de Les armes de poing, editada en Bruselas por Geoges Plateau, en 1911. Junto a ese libro el primer tomo de Le Petit Robert, Dictionnaire alphabétique et analogique de la langue francaise. El hombre que está sentado tras el escritorio abre el diccionario y busca hasta hasta dar con una palabra, extrae una lapicera y un pequeño block de papel de un cajón del escritorio y escribe. Luego cierra el diccionario y se reclina contra el respaldo de la silla. La pared de la izquierda está cubierta enteramente por una biblioteca. En la derecha cuelgan fotos enmarcadas. A primera vista sólo se distinguen formas en blanco y negro. Pero si el ojo se acerca percibirá formas femeninas, unos antebrazos atados a un par de pantorrillas, un par de líneas que podrían ser una vulva abierta o una sonrisa, un torax encorsetado por un vendaje del que sobresalen un par de pezones a través de unos huecos que parecen practicados a tijeretazos, un par de muñecas esposadas, una lágrima surcando una mejilla, pero también puede que sea una gota de cera o de esperma rodando sobre una nalga. El hombre abre nuevamente el diccionario y pasa las páginas lentamente, se detiene en una de ellas y vuelve a tomar nota. Alguien llama a la puerta. (p. 156)


Destaco:

Eso es un mito orquestado por el propio partido, opina Claudio, que son un partido renovado, que incluye a la clase media, que es más tolerante, menos leninista, pero en realidad habría que ver. ¿Qué habría que ver?, lo contradice el Flaco, el nivel de debate en las bases del PC y del PS es conocido: cero. A lo mejor es más eficaz, dice Claudio. ¿Más eficaz que qué?, pregunto. Más eficaz que un partido de puros comandantes. Pero habría que saber cuál es la crítica, contraataca el Flaco, sí, intervengo, me parece que no lo tienes claro, tú pide otra botella de vino, ordena Claudio, si es que te falta sentido crítico, independencia intelectual, debate e incluso sentido del humor o bien verticalidad y cadena de mando, continúa el Flaco. (p. 167)

JFA



miércoles, 9 de marzo de 2022

Una cascada de cabras

Una cascada de cabras tras el llamado del arriero...

(Registro y música: JFA / Asentamiento cordillerano "La mina", región del Maule)




lunes, 21 de febrero de 2022

Sin embargo, un tren

Como dice Nicanor Parra "La materia no tiene la culpa de nada, toda la culpa la tiene el espíritu" (del poema Canción protesta): este tren maderero que registré hace unos meses entre Laraquete y Arauco, lamentablemente es el único que cubre uno de los trayectos costeros de ferrocarril más hermosos que tiene Chile; es decir, no existe un tren de pasajeros para la misma bella ruta, y, por lo tanto, tampoco pasajeros que puedan disfrutarla...

A la altura de Laraquete, a poco de que el sol se esconda, se puede ver a lo lejos, desde la carretera, con el mar de fondo y como si fuera una imagen soñada (escena que habría sido muy digna de filmarse también), la silueta del paso inesperado de este mismo largo tren que, no siendo más que de carga, emociona igual de tan sólo mirarlo... como todo tren.

(Nota: para los amantes del sonido del paso de un tren recomiendo usar buenos audífonos y luego tan sólo cerrar los ojos): 

JFA





domingo, 20 de febrero de 2022

Las impresiones literarias

Una vez que estoy en la lectura de un nuevo libro (nuevo para mi), marco o transcribo el párrafo, la página o fragmento que me haya interesado de forma especial. Es decir, hago lo que todo amante de la literatura hace. Y luego, aquello es lo que finalmente reproduzco bajo la indicación de "destaco", por este u otro medio, al referirme después a dicho texto o libro.

Básicamente, son impresiones personales que sirven también de recordatorio o de fuente de consulta para cualquiera; por ningún motivo tal "destaco" pretende ser una pauta de nada ni para nadie. Por lo demás, ojalá que todos nos atreviéramos a compartir este tipo de impresiones si es que lo deseamos, sin estigmas ni complejos, porque no se trata de ostentar cuánta lectura tengamos en el cuerpo sino que de compartir e intercambiar, con total honestidad y libertad, materias del ámbito literario y todo lo humano implícito allí. 

De tal manera, por efecto, por muy buen efecto, divulgamos también el ejercicio de la lectura, que tan perjudicialmente se sigue expresando por las consecuencias de su abandono en nuestro pueblo...

No puede ser un sueño inalcanzable, no puede ser que a estas alturas sea siquiera "un sueño", que, así como se multiplican los de fútbol en nuestras poblaciones (no tengo nada contra el fútbol), se multipliquen también los clubes de lectura y de literatura, y del ejercicio literario mismo... Los alcances, y recalco: "los alcances" de la literatura (porque los libros ya están), deben estar en ojos y boca de todos, no sólo de los eruditos, y tampoco deben ser tan especiales ni selectas las circunstancias por las cuales se hable de literatura. 

JFA





miércoles, 9 de febrero de 2022

El carretero de la muerte, de Selma Lagerlöf (Impresiones literarias)

Una de las señales que dan cuenta de una buena traducción literaria es habernos permitido una lectura tan fluida como natural; sin el mínimo rastro de no haber sido concebida en nuestro idioma. Paradójicamente -tal vez como un fenómeno propio de la disciplina- esta pudiera ser la razón para terminar no considerando, o peor aún, dejando en el olvido al traductor del caso. 

Esta buena impresión, apenas concluida mi lectura, es la que me tiene haciendo una referencia al relato "El carretero de la muerte" de Selma Lagerlöf, por intermedio de cuya traducción desde luego -tan minuciosa y exquisitamente lograda en lo literario- he podido conocer y disfrutar en español tal como seguramente ha de ser posible en su idioma original, el sueco. 

Tal ha sido el placer de leer este relato que me parece injusto no haber podido dar con el nombre del traductor. No encontré más información al respecto que sólo un par de posibilidades: el mexicano Agustín Loera o Ramón del Valle-Inclán... 

Hablo específicamente de la antigua publicación efectuada por la editorial Quimantú (la de la fotografía), la que no indica el autor de tan bella versión española. 


Destaco:

- Pues bien. Mi compinche decía que había una viejísima carreta, por el estilo de las que usan los campesinos para llevar sus géneros al mercado; pero tan vieja, tan desvencijada, que jamás habría osado presentarse en los grandes caminos. Estaba tan cubierta de fango y de polvo, que no podía distinguirse de qué estaba hecha. Uno de sus ejes estaba roto y las llantas de las ruedas bailoteaban: ruedas que no habían sido engrasadas jamás y que chirriaban espantosamente. La cobertura estaba podrida; el almohadón del asiento, reventado. Un viejo matalón, tuerto, cojo, con las crines y la cola blanquecinas, arrastraba este miserable vehículo. La delgadez de sus lomos mostraba su espinazo como la hoja de una sierra y podían contarse todas sus costillas a través de la piel. Las patas estaban medio anquilosadas, cansinas, y los arneses gastados, desteñidos y amarrados con bramantes y varillas de juncos; no quedaba en ellos el menor adorno de cobre o de plata; nada más que leves madroños de lana sucia; y las riendas, anudadas y desgastadas, estaban en armonía con los arneses.
(p.23)

...

David Holm se abatió sobre la silla y, ante su propio asombro, prorrumpió en sollozos. Lo que provocaba sus lágrimas era la inutilidad de su vuelta a este mundo de los pensamientos premiosos y de los ojos cerrados. Era la convicción descorazonadora de que no saldría jamás del círculo en que sus propias acciones lo habían colocado.
(p.131)

...

Permaneció sentado en su silla. Se sentía infinitamente viejo. Se volvió paciente y sumiso, como acostumbran serlo los ancianos. No se atrevía a esperar nada, a desear nada. Se contentaba con cruzar las manos y pronunciar en voz baja la plegaria del carretero:
- ¡Señor, Dios mío! ¡Permitid a mi alma llegar a su madurez antes de ser segada!...
(p. final)

JFA


Selma Lagerlöf




viernes, 28 de enero de 2022

Vicente Feliú, el trovador a nuestro alcance

Hace algunas semanas falleció Vicente Feliú, no sólo uno de los más reconocibles miembros de la Nueva Trova Cubana sino que además uno de los más accesibles... 

"No soy el más famoso pero me he sentido muy querido", reflexionaba en el documental dedicado a su obra, titulado igual que su canción: "Donde habita el corazón" (ver enlace bajo este artículo). 

Tal vez tuvo que ver, justamente, con no haber sido el más famoso pero también con su disposición generosa y ajena a toda vanidad, aquello de estar a nuestro alcance; no me imagino recibiendo, por ejemplo, un saludo de cumpleaños de Silvio Rodríguez como sí lo recibíamos de Vicente a través de las redes sociales; para el primero, de tan requerido, no cabe duda lo difícil que le debe resultar poder enviarles un saludo personalizado siquiera a quienes integran su más cercano entorno... 

Vicente Feliú, no siendo "famoso" según sus propias palabras, para muchos de nosotros quienes cultivamos y apreciamos el legado de la nueva trova cubana, sí que lo era; y poder llegar a grabar una canción con él, como lo pudo concretar el cantautor chileno Patricio Anabalón -independientemente de lo posible que fuera poder llegar a Feliú con tal propuesta- era todo un sueño alcanzado. Así se percibía la gran emoción del mencionado cantautor chileno cuando por la radio lo escuché compartir hace varios años esta experiencia suya junto a Vicente (canción "Ala incauta").

Aunque se entienda como algo poco amable de decir con relación al querido cantautor cubano, lo cierto es que, para algunos, la cercanía de Vicente Feliú y la posibilidad de grabar una canción con él, compensaba de alguna manera la imposibilidad de hacerlo con el mismísimo Silvio: tal vez el más codiciado y silencioso anhelo de todo cantautor amante de la Nueva Trova...

Tal compensación, no obstante, resultaba de comprender a Vicente como una parte importantísima del reconocido movimiento musical cubano, aspecto por el cual ya significaba todo un hito no sólo grabar sino que también compartir un escenario con él, y hasta una conversación, frente a frente incluso, en la más familiar de las mesas de quienes tuvieron la suerte de recibirlo en sus casas más de alguna vez, acá en Chile.

Valga mencionar que una cosa es el nivel de su fama; otra, la auténtica dimensión creativa de Vicente y toda su experiencia volcada allí, con el más indiscutible rigor además, ajeno, en su honestidad, a todo propósito de popularidad. Hay todo un valor en esto que destacamos, lo que no resta valor -bajo tal apreciación- a ciertas incursiones de música pop que hiciera, por ejemplo, su hermano Santiago. La cuestión es que Vicente se mantuvo bajo su pasión original (también en lo político), pasión musical y lírica acaso más cercana aún a la de los antiguos trovadores cubanos, como Sindo Garay o el Trío Matamoros.

Como una mención aparte, no puedo dejar de destacar que sus habilidades guitarrísticas le prodigaban una perfecta autosuficiencia en cuanto trovador sobre el escenario (tal vez a un Pablo Milanés le resulte, hoy, un tanto más difícil sin orquesta detrás). De lo anterior se puede deducir que Vicente no dejaba de practicar con dedicación en su instrumento, hasta sus últimos días.

Hay algo que percibo como una característica común entre algunas de las grandes canciones universales, algo que más de alguna vez he mencionado, y es que, "Unicornio" de Silvio, o "Para vivir" de Milanés, o incluso "Love of my life" de Mercury, entre otras, son líneas melódicas tan bien logradas que sin mayores esfuerzos para la adaptación, perfectamente, pueden ser ejecutadas por una orquesta sinfónica... En ese grupo de canciones creo que cabe también la más conocida de Feliú: "Créeme".

JFA

Nota:

Para ilustrar este artículo hice una captura de pantalla del documental "Donde habita el corazón" (ver arriba), y aunque todo indica que se trataba de algo fortuito, tal era la precisión de lo que advertí, que de pronto pensé también en algo premeditado por parte de la producción del documental, me refiero al logo de Cubavisión (un ojo), el que perfectamente coincide, hasta en las proporciones, con el ojo derecho del Che, en el retrato que colgaba en el muro de la casa de Vicente Feliú... 

Logo de Cubavisión:













martes, 4 de enero de 2022

La forma de las piedras

Entre todas estas piedras hay rostros humanos, hay animales existentes y otros acaso extintos o mitológicos... hay de todo lo que se te ocurra, y a partir de todas las disposiciones posibles con tan sólo mirar la imagen.

(Foto del suelo inclinado y pedregoso de una montaña)

JFA




sábado, 20 de noviembre de 2021

De "The Jacket" (Jack London)

It was worth a trial, anyway, I concluded. And, despite the sceptical attitude of the scientist that was mine, I believed. I had no doubt I could do what Morrell said he had done three times. Perhaps this faith that so easily possessed me was due to my extreme debility. Perhaps I was not strong enough to be sceptical. 

De todos modos, concluí que valía la pena intentarlo. Y, a pesar de la actitud escéptica del científico que llevo dentro de mí, creí. No tenía ninguna duda de que podía hacer lo que Morrell dijo haber experimentado tres veces. Quizás esta fe que me poseyó tan fácilmente se debió a mi extrema debilidad. Quizás no fui lo suficientemente fuerte para ser escéptico.

(Extracto del capítulo IX / Trad. JFA)



viernes, 22 de octubre de 2021

Pico pal' que lee (Eduardo Carrasco)

La expresión “pico p’al que lea” es curiosa. Es un insulto que uno se autoinfringe por el solo hecho de leer. Y es imposible eludirlo porque una vez que se lee el propósito del que ha escrito ya se ha cumplido. Siempre se llega demasiado tarde. Lo única salida sería no leerlo, pero eso no se puede hacer. Desde que la frase está escrita todo el mundo resulta cazado. Incluso divisado desde lejos o sin prestarle especial atención el insulto funciona. Y ni siquiera hay alguien detrás de la expresión que nos esté insultando. Somos nosotros mismos los que ejecutamos el acto. El que ha escrito simplemente ha echado a andar un dispositivo que funciona solo. Es como una máquina de insultar que no necesita combustible. Y sería eterna si no es porque una mano caritativa provista de una brocha lo borre. Y funciona incluso de manera autónoma e independiente del propósito de quien lo escriba. Porque yo lo acabo de escribir solo para analizarlo y la frase echa a andar su poder insultante sin tener en cuenta mi intención. Es diabólico.


Eduardo Carrasco Pirard
(Fundador del grupo Quilapayún)

*Autorizada por su autor la publicación del artículo en este blog.





martes, 5 de octubre de 2021

Luparnaso

Para aquellos, los grandes de mi noción lírica que me trajeron a la sima de la que a ratos parecen renegar, se me ocurre una palabra inventada: luparnaso.

(Lupanar y parnaso)

JFA



martes, 1 de junio de 2021

Acerca del exhibicionismo

Destaco de este artículo escrito el año 2000 (del libro de Umberto Eco, A paso de cangrejo), cuando el exhibicionismo acerca del que reflexiona Eco tenía formas menos severas que las que hoy podemos apreciar a través de la redes sociales:

"Creo que una de las grandes tragedias de la sociedad de masas, la sociedad de la prensa, de la televisión y de internet, es la renuncia voluntaria a la privacidad. La máxima renuncia a la privacidad (y, por tanto, a la discreción, incluso al pudor) es -en el límite de lo patológico- el exhibicionismo. Ahora bien, me parece paradójico que alguien tenga que luchar por la defensa de la privacidad en una sociedad de exhibicionistas". (p.102)

"Un fenómeno análogo se está produciendo también en internet. Tras haber explorado muchas home page, se llega a la conclusión de que a menudo la creación de una página obedece tan sólo al deseo de exhibir la propia normalidad, o más bien, anormalidad, sórdida". (p.107)

JFA






sábado, 8 de mayo de 2021

This must be the place / David Byrne

Esa especie de desenfado ingenuo y "expresivamente inexpresivo" de David Byrne. La provocación sin parlamento de Sean Peann. La imagen "detenida" que no para de moverse y sus sorpresas. La deliciosa percusión eterna del bajo y la batería. Y un texto que no está nada de mal (busque por ahí su traducción)... Todo eso en este trabajo tan visual como sonoro (ver video enlazado).

(Hay que mencionar que entre los proyectos de Byrne estuvo también lo de haber sido el primero en publicar una antología musical de Silvio Rodríguez en EE.UU. bajo su sello Luaka Bob. Al parecer, Byrne ama los contenidos y la cultura musical cubana de Cuba (no de Miami), y a partir de ahí su aprecio por la obra de Silvio también).

JFA













domingo, 2 de mayo de 2021

Un documental sobre Antonio Machado

"Voy soñando los caminos" se llama el documental que enlazo más abajo y que trata de la conmovedora circunstancia de la obra de "don Antonio", como se le llama desde el respeto y la ternura que evoca su figura. Biografía tratada con tal delicadeza, pausa y profundidad que resulta muy difícil no emocionarse.

Supe de Antonio Machado al descubrirlo en un ejemplar de esta misma antología cuya foto encontré por ahí. Debo haber sido el único que pedía prestado uno de esos ejemplares en la biblioteca de mi colegio (D 69, República de Panamá), cuando cursaba el séptimo básico, más o menos a mis 12 años de edad. Tantas veces pedí prestado ese ejemplar que más de alguna huella de la manipulación continua dejé en él; tal vez alguna página desprendida o la mancha verde de pasto que recuerdo haber dejado en al menos una, como consecuencia de irme a leerlo sobre el césped de la Quinta Normal (un parque santiaguino cercano a la escuela), cuando pasaba por ahí camino a casa desde mi colegio. 


Fue absolutamente fortuito fijarme en ese libro y llegar a sentirme tan cautivado entre sus versos. Ni siquiera la gráfica de su portada era para despertarle previamente la curiosidad a nadie, menos a un niño como lo era yo. Y nunca, hasta entonces, había oído hablar de Machado. Pero, cuando llegué a la página que contenía el poema titulado "Retrato", recordé haberlo escuchado antes en forma de canción y en la voz de Serrat, ignorando que se trataba de un poema de Machado, y que tan perfectamente, como lo supe después, era una musicalización hecha por Alberto Cortez; como así me sorprendí también al ver ahí, entre esas páginas aquel verso tan conocido "Caminante no hay camino...", que tantas veces lo oímos cantado por Serrat y que en este caso correspondía  a una musicalización suya...  

Recuerdo haberle comentado a mi padre acerca de este "mi nuevo amigo", don Antonio Machado, y así supe que mucho antes que de mi, ya lo era de él, y de Serrat, y de Cortez, y de tantos en el mundo quienes, conmovidos, han sentido tan propio el valor humano y literario de su obra.

Como algo muy particular y acaso menos relevante de ser mencionado, pero que se daba entre mis impresiones derivadas de leerlo, recuerdo que nunca antes advertí el valor de la tarde (como esa parte del día tal vez más despreciada o menos "inspiradora" o productiva), hasta que la vi revestida de una importancia especial, en la continua mención que Antonio Machado hacía de ella entre sus versos...

JFA

Recomiendo, entonces, este hermoso documental para adentrarse en su biografía, pero antes dejo acá su poema "Retrato" (y que me cuesta tanto, como le debe pasar a muchos, leerlo en voz alta sin que se me quiebre la voz):

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido

-ya conocéis mi torpe aliño indumentario-,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos

y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
-quien habla solo espera hablar a Dios un día-;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; tú me debéis cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último viaje,

y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.


"Yo voy soñando los caminos", documental:





sábado, 1 de mayo de 2021

Acerca de lucecitas, ovnis, y barbas (diálogos)

 - ¡Mira qué entretenido! Una vez leí en una novela de Warhammer, que un space marine del caos fue atacado por una criatura de la disformidad. Era una lucecita que al tener contacto con el marine, éste quedó inconciente por un momento. Al volver en sí, el marine contó que había estado en una dimensión donde esa cosa lo había torturado durante quince años. Es como esas historias de ovnis en que la gente vuelve con la barba crecida. ¿Qué te parece?

- Me parece que eso es la pura evidencia de que nosotros los humanos estamos más avanzados que ellos, pues no han sido capaces de inventar la máquina de afeitar.

IMC / JFA

Explicando el lenguaje inclusivo

Por favor, comprendan de una vez, que cuando se usa el "todes" es porque están incluyendo a mujeres, hombres, homosexuales... o sea, todos. (?)

JFA

viernes, 30 de abril de 2021

Silvio Rodríguez y los autógrafos

Destaco esta referencia al tema de los autógrafos, que hace Silvio Rodríguez en el siguiente video, y por no destacarlo todo en realidad, porque, para quienes estamos interesados en la nueva trova cubana y todo lo relacionado con este tipo de canción en Latinoamérica, la totalidad de los contenidos de esta conversación son interesantes y hasta reveladores.

Silvio dice:

"Hay hábitos que generan los países capitalistas en cuanto a la relación del público con el artista, que se hacen costumbre... buenas y malas costumbres.

Yo tuve mi época también de negarme a firmar autógrafos, y a veces de una forma inadecuada, injusta con la gente. Injusta con la gente que se te acerca sin otro propósito que tener un... sí, un fetiche de aquella cosa que admira por una u otra razón, que lo ayuda a vivir, y que sencillamente quiere tener allí ese fetiche, esa cosa que no le sirve para nada, que solamente él sabe, para sí mismo, para qué le sirve.

Me parece que entrar en contradicción con ese tipo de cosas, en mi caso, es un poco 'matar moscas con perdigones' como decimos en Cuba".


Ahora, si de transcribir se trata, por su acierto más que por el tema, yo agregaría también las siguientes intervenciones, aun no teniendo relación con el tema de los autógrafos:

"El problema es que para llegar a la filosofía hay que vivirla, ahí está la filosofía, en la vida".

"Hace poco alguien me preguntaba qué era para mi la felicidad. A veces la felicidad es no tener la felicidad... y poder luchar por ella".

JFA





jueves, 29 de abril de 2021

Concierto barrial bajo pandemia

Por gentileza de la Corporación Cultural de Ñuñoa, pude hacer este verano de 2021 un par de conciertos barriales, en plaza Lillo y parque San Eugenio respectivamente (lo de plaza Zañartu indicado en el afiche de abajo fue un error), todo en la comuna de Ñuñoa, en Santiago. 

En este par de presentaciones -donde divulgamos la canción y la poesía como siempre- tuve cierta esperanza de un pronto retorno de las actividades artísticas y culturales en contacto directo con el público (y que ha sido lo fundamental en este formato de "conciertos barriales"); pero no, lamentablemente esto demorará para los próximos que vengan, y es probable que durante un buen tiempo predominen las actividades de tipo virtual...

El concierto se hizo guardando las distancias del caso, y mediante el codo los saludos, pero logró su propósito de llevar una vez más la música "en vivo" a los barrios, y todo lo que esto implica como un pequeño aporte o regalo para el alma... tras un año tan difícil para todos.  

JFA


Fotos concierto parque San Eugenio, Ñuñoa:









sábado, 6 de marzo de 2021

No era nuestro (poesía)

El navío no era nuestro, 
ni tampoco el mar ni la tormenta ni los pájaros cantando tras el vidrio.
Era nuestro lo no sido, lo esperado,
la congoja de todo lo perdido, la semilla intrascendente,
lo que nunca fue por no encontrado
ni tampoco hallado por no haber sido.


JFA


sábado, 20 de febrero de 2021

Geraldine Chaplin

Geraldine Chaplin es hija de Charles. No sabía mayormente de ella hasta que vi este registro (ver enlace más abajo), y, algo cautivado, me vi retrocediendo la entrevista varias veces en alguna de sus partes para volver a escuchar y reír con todo lo que contaba y cómo lo contaba... 

Se destaca en este registro por su simpatía, su modestia, su noción de lo esencial, su sentido del humor, y su belleza por ciertoReírse de sí misma terminó siendo acaso lo más cautivante del personaje.

Su reconocimiento de algunos "fracasos" (como lo de su aspiración de convertirse en una gran bailarina), o como lo de ser rechazada en alguna prueba para el cine (nada menos incluso siendo la hija de Chaplin); después, su relato, tan elocuente y gracioso, de uno de los "cuentos crueles" que su padre les contaba a ella y a sus hermanos siendo niños (la historia del perrito que se orinaba en todas partes de la casa), en fin... son de los momentos más divertidos de la entrevista.

Coronando lo anteriormente mencionado entre sus cualidades humanas destaco la parte aquella en que su entrevistador, al final de la conversación, la enaltece calificándola algo así como la "estrella del futuro", y ella, no creyéndoselo para nada, responde a eso con expresiones de seguirle el juego, como infundiéndose ánimo a sí misma ante su poco convencimiento al respecto... esa fue la pieza final perfecta para todo lo precedente del registro. 

Al momento de esta publicación, Geraldine Chaplin tiene 76 años de edad.

JFA





martes, 1 de diciembre de 2020

Alirio Díaz: la guitarra

Entrevista a Alirio Diaz. Una excelente charla acerca de su carrera musical. Una interesante exposición sobre la historia y circunstancia de la guitarra como instrumento docto y popular. Su reflexión acerca de la "realidad del sueño" de los músicos, aquella que también hubo de experimentar en carne propia: 

"La guitarra es un instrumento sumamente difícil, pero tan difícil como la guitarra es la misma carrera concertística. El hacer una carrera de concertista, hoy en día, es algo poco menos que imposible, porque hay tantos factores que vencer, no solamente ya ser un genio, tener talento musical, cualidades insólitas, de virtuoso... Alrededor de todo esto todavía hay mucho que vencer, muchos obstáculos, muchos problemas, para proyectar una carrera de concertista: hay una enorme fila de pianistas, de directores de orquesta, y que posiblemente sean hasta mejores que muchos de los que conocemos... en definitiva, hay que contar con algo de suerte, con protección de amigos... mi carrera prácticamente se la debo a mis amigos. Amigos que me estimularon, me comprendieron, me ayudaron..."





martes, 10 de noviembre de 2020

The man who would be king (El hombre que sería rey) / Rudyard Kipling

"El hombre que sería rey" 
(título para esta versión en español)
Traductor: Javier Farías Águila
(Trabajo para editorial LOM Ediciones)
Extracto:

One Saturday night it was my pleasant duty to put the paper to bed [J1] alone. A King or courtier or a courtesan or a community was going to die or get a new Constitution, or do something that was important on the other side of the world, and the paper was to be held open till the latest possible minute in order to catch the telegram. It was a pitchy black night, as stifling as a June night can be, and the loo, the red-hot wind from the westward, was booming among the tinder-dry trees and pretending that the rain was on its heels. Now and again a spot of almost boiling water would fall on the dust with the flop of a frog, but all our weary world knew that was only pretence. It was a shade cooler in the press-room than the office, so I sat there, while the type ticked and clicked, and the night-jars [J2] hooted at the windows, and the all but naked compositors[J3]  wiped the sweat from their foreheads and called for water. The thing that was keeping us back, whatever it was, would not come off, though the loo dropped and the last type was set, and the whole round earth stood still in the choking heat, with its finger on its lip, to wait the event. I drowsed, and wondered whether the telegraph was a blessing, and whether this dying man, or struggling people, was aware of the inconvenience the delay was causing. There was no special reason beyond the heat and worry to make tension, but, as the clock-hands crept up to three o’clock and the machines spun their flywheels two and three times to see that all was in order, before I said the word that would set them off, I could have shrieked aloud.


 [J1]Cerrar la edición del periódico 

 [J2]Ave nocturna o crepuscular, de la familia de los caprimulgidos

 [J3]Tipógrafos


Un sábado por la noche, asumí con entusiasmo la responsabilidad de cerrar la edición, para lo cual me aguardaba una tensa espera del más reciente suceso posible: tal vez un rey, un cortesano o una comunidad, habrían de encontrarse con la muerte, o acaso se trate de una nueva constitución y no la muerte lo que emane de allí como noticia... El asunto es que, sea lo que fuere, al otro lado del mundo algo relevante se cierne o acaba de consumarse, y un periódico debe estar alerta hasta el último minuto a fin de coger y procesar la información apenas arribado el telegrama del caso. 

Aquella era una noche muy oscura, y tan sofocante como suelen ser las noches de junio, con ese viento que parece soplar a través de una incandescencia hacia el oeste, y simulando a ratos el sonido de la lluvia tras su paso entre los árboles secos. De vez en cuando alguna gota de agua hirviendo habría de caer como el brinco de una rana sobre el polvo, pero todo nuestro mundo, cansado, sabía que era sólo una ilusión. 

La sala de prensa era un poco más fresca que la oficina, así que me dispuse a descansar allí, en medio del chasquido de las teclas y de los alaridos que al otro lado de la ventana emitían los añaperos. En tanto, los tipógrafos, casi desnudos, removían el sudor de sus rostros pidiendo más agua cada vez.

Con cada cosa en su lugar y prestos a trabajar en ello apenas estuviera en nuestras manos, aquel último evento noticioso por el que aguardábamos no llegaría nunca. Bajo ese ambiente tórrido, ya casi quedándome dormido, me preguntaba si el telégrafo realmente era una bendición, y si acaso aquella supuesta comunidad, o ese rey o cortesano, o lo que fuera y quienes fueran, serían conscientes del trastorno que nos estaban causando con no dejar de ser un evento inexistente… En realidad, no había razón para complicarnos tanto la vida más allá del calor, pero cuando las agujas del reloj marcaron las tres en punto y hube de hacer unas tres activaciones de prueba del mecanismo impresor para verificar que todo estaba en orden, podría haber liberado, en un sólo grito, toda mi tensión acumulada antes del último encendido que daba por cerrada la edición.