domingo, 2 de mayo de 2021

Un documental sobre Antonio Machado

"Voy soñando los caminos" se llama el documental que enlazo más abajo y que trata de la conmovedora circunstancia de la obra de "don Antonio", como se le llama desde el respeto y la ternura que evoca su figura. Biografía tratada con tal delicadeza, pausa y profundidad que resulta muy difícil no emocionarse.

Supe de Antonio Machado al descubrirlo en un ejemplar de esta misma antología cuya foto encontré por ahí. Debo haber sido el único que pedía prestado uno de esos ejemplares en la biblioteca de mi colegio (D 69, República de Panamá), cuando cursaba el séptimo básico, más o menos a mis 12 años de edad. Tantas veces pedí prestado ese ejemplar que más de alguna huella de la manipulación continua dejé en él; tal vez alguna página desprendida o la mancha verde de pasto que recuerdo haber dejado en al menos una, como consecuencia de irme a leerlo sobre el césped de la Quinta Normal (un parque santiaguino cercano a la escuela), cuando pasaba por ahí camino a casa desde mi colegio. 


Fue absolutamente fortuito fijarme en ese libro y llegar a sentirme tan cautivado entre sus versos. Ni siquiera la gráfica de su portada era para despertarle previamente la curiosidad a nadie, menos a un niño como lo era yo. Y nunca, hasta entonces, había oído hablar de Machado. Pero, cuando llegué a la página que contenía el poema titulado "Retrato", recordé haberlo escuchado antes en forma de canción y en la voz de Serrat, ignorando que se trataba de un poema de Machado, y que tan perfectamente, como lo supe después, era una musicalización hecha por Alberto Cortez; como así me sorprendí también al ver ahí, entre esas páginas aquel verso tan conocido "Caminante no hay camino...", que tantas veces lo oímos cantado por Serrat y que en este caso correspondía  a una musicalización suya...  

Recuerdo haberle comentado a mi padre acerca de este "mi nuevo amigo", don Antonio Machado, y así supe que mucho antes que de mi, ya lo era de él, y de Serrat, y de Cortez, y de tantos en el mundo quienes, conmovidos, han sentido tan propio el valor humano y literario de su obra.

Como algo muy particular y acaso menos relevante de ser mencionado, pero que se daba entre mis impresiones derivadas de leerlo, recuerdo que nunca antes advertí el valor de la tarde (como esa parte del día tal vez más despreciada o menos "inspiradora" o productiva), hasta que la vi revestida de una importancia especial, en la continua mención que Antonio Machado hacía de ella entre sus versos...

JFA

Recomiendo, entonces, este hermoso documental para adentrarse en su biografía, pero antes dejo acá su poema "Retrato" (y que me cuesta tanto, como le debe pasar a muchos, leerlo en voz alta sin que se me quiebre la voz):

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido

-ya conocéis mi torpe aliño indumentario-,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.
Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos

y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.
¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.
Converso con el hombre que siempre va conmigo
-quien habla solo espera hablar a Dios un día-;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; tú me debéis cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último viaje,

y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.


"Yo voy soñando los caminos", documental:





sábado, 1 de mayo de 2021

Acerca de lucecitas, ovnis, y barbas (diálogos)

 - ¡Mira qué entretenido! Una vez leí en una novela de Warhammer, que un space marine del caos fue atacado por una criatura de la disformidad. Era una lucecita que al tener contacto con el marine, éste quedó inconciente por un momento. Al volver en sí, el marine contó que había estado en una dimensión donde esa cosa lo había torturado durante quince años. Es como esas historias de ovnis en que la gente vuelve con la barba crecida. ¿Qué te parece?

- Me parece que eso es la pura evidencia de que nosotros los humanos estamos más avanzados que ellos, pues no han sido capaces de inventar la máquina de afeitar.

IMC / JFA

Explicando el lenguaje inclusivo

Por favor, comprendan de una vez, que cuando se usa el "todes" es porque están incluyendo a mujeres, hombres, homosexuales... o sea, todos. (?)

JFA

viernes, 30 de abril de 2021

Silvio Rodríguez y los autógrafos

Destaco esta referencia al tema de los autógrafos, que hace Silvio Rodríguez en el siguiente video, y por no destacarlo todo en realidad, porque, para quienes estamos interesados en la nueva trova cubana y todo lo relacionado con este tipo de canción en Latinoamérica, la totalidad de los contenidos de esta conversación son interesantes y hasta reveladores.

Silvio dice:

"Hay hábitos que generan los países capitalistas en cuanto a la relación del público con el artista, que se hacen costumbre... buenas y malas costumbres.

Yo tuve mi época también de negarme a firmar autógrafos, y a veces de una forma inadecuada, injusta con la gente. Injusta con la gente que se te acerca sin otro propósito que tener un... sí, un fetiche de aquella cosa que admira por una u otra razón, que lo ayuda a vivir, y que sencillamente quiere tener allí ese fetiche, esa cosa que no le sirve para nada, que solamente él sabe, para sí mismo, para qué le sirve.

Me parece que entrar en contradicción con ese tipo de cosas, en mi caso, es un poco 'matar moscas con perdigones' como decimos en Cuba".


Ahora, si de transcribir se trata, por su acierto más que por el tema, yo agregaría también las siguientes intervenciones, aun no teniendo relación con el tema de los autógrafos:

"El problema es que para llegar a la filosofía hay que vivirla, ahí está la filosofía, en la vida".

"Hace poco alguien me preguntaba qué era para mi la felicidad. A veces la felicidad es no tener la felicidad... y poder luchar por ella".

JFA





jueves, 29 de abril de 2021

Concierto barrial bajo pandemia

Por gentileza de la Corporación Cultural de Ñuñoa, pude hacer este verano de 2021 un par de conciertos barriales, en plaza Lillo y parque San Eugenio respectivamente (lo de plaza Zañartu indicado en el afiche de abajo fue un error), todo en la comuna de Ñuñoa, en Santiago. 

En este par de presentaciones -donde divulgamos la canción y la poesía como siempre- tuve cierta esperanza de un pronto retorno de las actividades artísticas y culturales en contacto directo con el público (y que ha sido lo fundamental en este formato de "conciertos barriales"); pero no, lamentablemente esto demorará para los próximos que vengan, y es probable que durante un buen tiempo predominen las actividades de tipo virtual...

El concierto se hizo guardando las distancias del caso, y mediante el codo los saludos, pero logró su propósito de llevar una vez más la música "en vivo" a los barrios, y todo lo que esto implica como un pequeño aporte o regalo para el alma... tras un año tan difícil para todos.  

JFA


Fotos concierto parque San Eugenio, Ñuñoa:









sábado, 6 de marzo de 2021

No era nuestro (poesía)

El navío no era nuestro, 
ni tampoco el mar ni la tormenta ni los pájaros cantando tras el vidrio.
Era nuestro lo no sido, lo esperado,
la congoja de todo lo perdido, la semilla intrascendente,
lo que nunca fue por no encontrado
ni tampoco hallado por no haber sido.


JFA


sábado, 20 de febrero de 2021

Geraldine Chaplin

Geraldine Chaplin es hija de Charles. No sabía mayormente de ella hasta que vi este registro (ver enlace más abajo), y, algo cautivado, me vi retrocediendo la entrevista varias veces en alguna de sus partes para volver a escuchar y reír con todo lo que contaba y cómo lo contaba... 

Se destaca en este registro por su simpatía, su modestia, su noción de lo esencial, su sentido del humor, y su belleza por ciertoReírse de sí misma terminó siendo acaso lo más cautivante del personaje.

Su reconocimiento de algunos "fracasos" (como lo de su aspiración de convertirse en una gran bailarina), o como lo de ser rechazada en alguna prueba para el cine (nada menos incluso siendo la hija de Chaplin); después, su relato, tan elocuente y gracioso, de uno de los "cuentos crueles" que su padre les contaba a ella y a sus hermanos siendo niños (la historia del perrito que se orinaba en todas partes de la casa), en fin... son de los momentos más divertidos de la entrevista.

Coronando lo anteriormente mencionado entre sus cualidades humanas destaco la parte aquella en que su entrevistador, al final de la conversación, la enaltece calificándola algo así como la "estrella del futuro", y ella, no creyéndoselo para nada, responde a eso con expresiones de seguirle el juego, como infundiéndose ánimo a sí misma ante su poco convencimiento al respecto... esa fue la pieza final perfecta para todo lo precedente del registro. 

Al momento de esta publicación, Geraldine Chaplin tiene 76 años de edad.

JFA





martes, 1 de diciembre de 2020

Alirio Díaz: la guitarra

Entrevista a Alirio Diaz. Una excelente charla acerca de su carrera musical. Una interesante exposición sobre la historia y circunstancia de la guitarra como instrumento docto y popular. Su reflexión acerca de la "realidad del sueño" de los músicos, aquella que también hubo de experimentar en carne propia: 

"La guitarra es un instrumento sumamente difícil, pero tan difícil como la guitarra es la misma carrera concertística. El hacer una carrera de concertista, hoy en día, es algo poco menos que imposible, porque hay tantos factores que vencer, no solamente ya ser un genio, tener talento musical, cualidades insólitas, de virtuoso... Alrededor de todo esto todavía hay mucho que vencer, muchos obstáculos, muchos problemas, para proyectar una carrera de concertista: hay una enorme fila de pianistas, de directores de orquesta, y que posiblemente sean hasta mejores que muchos de los que conocemos... en definitiva, hay que contar con algo de suerte, con protección de amigos... mi carrera prácticamente se la debo a mis amigos. Amigos que me estimularon, me comprendieron, me ayudaron..."





martes, 10 de noviembre de 2020

The man who would be king (El hombre que sería rey) / Rudyard Kipling

"El hombre que sería rey" 
(título para esta versión en español)
Traductor: Javier Farías Águila
(Trabajo para editorial LOM Ediciones)
Extracto:

One Saturday night it was my pleasant duty to put the paper to bed [J1] alone. A King or courtier or a courtesan or a community was going to die or get a new Constitution, or do something that was important on the other side of the world, and the paper was to be held open till the latest possible minute in order to catch the telegram. It was a pitchy black night, as stifling as a June night can be, and the loo, the red-hot wind from the westward, was booming among the tinder-dry trees and pretending that the rain was on its heels. Now and again a spot of almost boiling water would fall on the dust with the flop of a frog, but all our weary world knew that was only pretence. It was a shade cooler in the press-room than the office, so I sat there, while the type ticked and clicked, and the night-jars [J2] hooted at the windows, and the all but naked compositors[J3]  wiped the sweat from their foreheads and called for water. The thing that was keeping us back, whatever it was, would not come off, though the loo dropped and the last type was set, and the whole round earth stood still in the choking heat, with its finger on its lip, to wait the event. I drowsed, and wondered whether the telegraph was a blessing, and whether this dying man, or struggling people, was aware of the inconvenience the delay was causing. There was no special reason beyond the heat and worry to make tension, but, as the clock-hands crept up to three o’clock and the machines spun their flywheels two and three times to see that all was in order, before I said the word that would set them off, I could have shrieked aloud.


 [J1]Cerrar la edición del periódico 

 [J2]Ave nocturna o crepuscular, de la familia de los caprimulgidos

 [J3]Tipógrafos


Un sábado por la noche, asumí con entusiasmo la responsabilidad de cerrar la edición, para lo cual me aguardaba una tensa espera del más reciente suceso posible: tal vez un rey, un cortesano o una comunidad, habrían de encontrarse con la muerte, o acaso se trate de una nueva constitución y no la muerte lo que emane de allí como noticia... El asunto es que, sea lo que fuere, al otro lado del mundo algo relevante se cierne o acaba de consumarse, y un periódico debe estar alerta hasta el último minuto a fin de coger y procesar la información apenas arribado el telegrama del caso. 

Aquella era una noche muy oscura, y tan sofocante como suelen ser las noches de junio, con ese viento que parece soplar a través de una incandescencia hacia el oeste, y simulando a ratos el sonido de la lluvia tras su paso entre los árboles secos. De vez en cuando alguna gota de agua hirviendo habría de caer como el brinco de una rana sobre el polvo, pero todo nuestro mundo, cansado, sabía que era sólo una ilusión. 

La sala de prensa era un poco más fresca que la oficina, así que me dispuse a descansar allí, en medio del chasquido de las teclas y de los alaridos que al otro lado de la ventana emitían los añaperos. En tanto, los tipógrafos, casi desnudos, removían el sudor de sus rostros pidiendo más agua cada vez.

Con cada cosa en su lugar y prestos a trabajar en ello apenas estuviera en nuestras manos, aquel último evento noticioso por el que aguardábamos no llegaría nunca. Bajo ese ambiente tórrido, ya casi quedándome dormido, me preguntaba si el telégrafo realmente era una bendición, y si acaso aquella supuesta comunidad, o ese rey o cortesano, o lo que fuera y quienes fueran, serían conscientes del trastorno que nos estaban causando con no dejar de ser un evento inexistente… En realidad, no había razón para complicarnos tanto la vida más allá del calor, pero cuando las agujas del reloj marcaron las tres en punto y hube de hacer unas tres activaciones de prueba del mecanismo impresor para verificar que todo estaba en orden, podría haber liberado, en un sólo grito, toda mi tensión acumulada antes del último encendido que daba por cerrada la edición.


 



sábado, 3 de octubre de 2020

A mi no por favor; estoy orinando (diálogos)


- Le mandé un mensaje a Leticia hace tres horas, por Whatsapp; lo dejó "en visto" pero no me responde -dijo Amelia.

- ¿Y de qué trataba ese mensaje?  -le preguntó Guillermo.

- Era un enlace en realidad, una canción que le quise compartir, una que supuse que le gustaría.

- Ah, ¿y de eso esperabas una respuesta? Claramente no era un diálogo, no había una conversación de la que ella estuviera enterada al menos. Sólo compartiste algo... así que olvídalo.

- ¡Sí, pero que siquiera me comente algo al respecto!; que le gustó, que lo verá pronto, no sé... lo que sea.

- ¡No puede ser que eso te preocupe de verdad! -replica Guillermo-. Es probable que ella esté realmente ocupada, con su celular descargado, o simplemente se desconectó un rato de todo esto. No prejuzgues lo que esté detrás de su no reacción... ¿Te has dado cuenta, Amelia, que estos sistemas nos agotan en cuestiones insignificantes?: que me comentó, que no, que me dejó "en visto", que debo responder inmediatamente o sino pensará que estoy enfadado... Pareciera que poco a poco -y por favor no te ofendas con esto- nos estamos volviendo estúpidos bajo el patrón de conducta establecido por estos sistemas. Yo por lo menos me cansé... Se han ido instaurando una suerte de códigos de comportamiento más que de lenguaje, que no estoy dispuesto a aceptar. Me niego, me rebelo ante la nueva circunstancia expresiva, y más si se trata de tener que usar esos "monos" o emojis, porque sucede que, además, me gusta la palabra, me provoca la palabra. ¿Cómo habría de tomar en serio un mono de mierda con toda su predeterminación de colores y formatos y gestos, sugeridos para mi "cómoda selección" según lo que esté sintiendo o padeciendo incluso?

- Ya ya, Guillermo, detente -le interrumpe Amelia-, ahora el exagerado eres tú. No debí comentarte lo del puto mensaje aquel, porque te largas con tu análisis filosófico, sociológico, y no sé qué mas; y no es el caso. ¿Y sabes qué más? me duele la cabeza, y se me agudiza cuando empiezas con tus reflexiones...

- Ah ¿ves? Yo sé por qué te duele, y no es mi culpa: estás preocupada de tonteras, y eso, justamente eso es lo que estoy tratando de decirte. Respira. Deja de lado ese teléfono y escucha los pajaritos.

- Eso quisiera ¡pero tú no te callas jaja!

- Ya, una última cosa -prosiguió Guillermo-: ayer me jodiste el paseo con el que te quise sorprender y "desconectar" un rato, o más bien conectarte con algo mucho más que "menos superfluo": la cordillera, su aire fresco, sus nubes, su viento, sus pájaros, y hasta los cóndores que pudimos divisar; casi pura invitación a lo contemplativo... Pero no; tenías que pasarte toda la jornada sacando fotos y filmando cada cosa que se movía y las que no también. ¡A todo le sacaste fotos! ni el perrito abandonado se salvó de tu captura, ni siquiera la escena aquella en que tuve que orinar tras una roca. ¿Y todo para subirlas a tu Instagram? (espero no aparecer allí, por favor)... ¿Acaso no necesitaste, siquiera un momentito, de tan sólo ver y respirar profundo sin ocuparte de nada más?... ¿Recuerdas cuando me hiciste registrar con el celular la pirotecnia de la noche de un año nuevo? Sucede que me perdí aquel espectáculo por dedicarme -a petición tuya- a no más que filmarlo todo con la cámara de tu celular. De eso ya han pasado varios años, y dime ¿viste alguna vez esas imágenes de nuevo? ¿De qué sirvió grabar aquello?... No te imagino invitándome, cual panorama, a ver por una pantalla los fuegos artificiales de un año nuevo cualquiera que ya ni recordamos. Nunca volvimos a ver dicho registro, ni yo pude disfrutarlo en su momento... Amelia, mi amor, parece que nos estamos volviendo estúpidos. ¡Amelia! ¡Amelia!

- ¡Ay, espera, espera!, disculpa que me perdiera la última parte de tus análisis para ayudarme a comprender "cuán perdida estoy donde justamente más he podido hallarme": viendo mis fotos. Pero Leticia por fin me respondió algo. Déjame preguntarle por qué me mandó cinco emojis llorando, parece que le pasó algo muy grave.

- Con palabras y no con emojis se habría ahorrado tu pregunta y su muy probable premura en que se la hicieras como la respuesta que tu tanto esperabas de ella -remató Guillermo-.Y no pienses en tragedias, si le hubiera pasado algo "muy grave", habrían sido, a lo menos, unos diez los emojis...


JFA



viernes, 18 de septiembre de 2020

A todos los poetas (poesía)

(Dedicada a Guillermo Prado, "el rey de los volantines", y padre de mi recordado profesor de acordeón, Pedro Prado Vicencio, profesor normalista e inspector de la escuela D 69)

Gracias a todos los poetas, incluso quienes jamás han escrito un sólo verso. Gracias a todos aquellos que nos dieron la poesía de su convencimiento cabal de vivirla, aun sin saberse poetas...Y gracias porque, incluso debiendo tanto, muchas veces terminaron pagando la cuenta por todos nosotros.

JFA


Guillermo Prado, "el rey de los volantines", invitado y entrevistado por Nemesio Antunez:




lunes, 6 de julio de 2020

"Carrasco 2" , producción discográfica de Eduardo Carrasco (Quilapayún)

Al escuchar este muy buen trabajo (álbum "Carrasco 2"), lo vi tan completo en sí mismo, que no fue necesario anteponer la trayectoria de Eduardo Carrasco, el fundador de Quilapayún, para "perdonarle" cualquier posible cosa no lograda en materia creativa o artística, o bien para reforzar cualquier conclusión positiva al respecto. Simplemente, todas las características con las que se presenta y se defiende este disco por sí mismo -entre las que se destaca ese particular timbre vocal, propio de los setenta y algo de edad, como así los textos que se resuelven tras una evidente absorción literaria, y un oficio detrás, y auténticas inquietudes personales entre sus temáticas- conforman un todo muy interesante, y en independencia de todo antecedente y continuidad.

La voz, así tal cual, está muy bien. Las canciones y los arreglos están perfectos. El resultado es un concepto total. Esos textos irónicos, humorísticos, y desgarrados si se quiere, han debido valerse, necesariamente, de esta voz gastada. Si le hubiésemos puesto una voz joven, suave, de más "lindo" timbre, hubiéramos destruido el concepto, y se hubiera extraviado en la razón de no ser... 

Seguramente, ni Eduardo Carrasco -me atrevo a suponer- habrá tenido algún tipo de aspiración en cuanto a lo potente, fresco e independiente del concepto que obtuvo como resultado, pues, respecto de este material, no se lo habrá tomado más enserio que lo de satisfacer una expresión discográfica más bien particular, es decir, más personal que pública, cuando se hallaba, al momento de grabar, muy cerca de los ochenta años de edad...

Como mención aparte quiero destacar la significativa y bella carátula, dicho así, algo enredado, pero es esto: ¡qué bella imagen de una forma tan humorística del drama de morir, como sea, cantando! 

Eduardo me dice: 

Te agradezco tu escrito. Es muy acertado. La verdad es que yo canto como los pájaros, sin preguntarme mucho por qué lo hago. Te puedo asegurar que aunque cante con un hilito de voz, seguiré cantando. Cada cual hace lo que puede y lo mío finalmente resulta que también es esto. Un abrazo

JFA


Mis temas destacados del disco "Carrasco 2":








martes, 30 de junio de 2020

Efrain Barquero

"Epifanías" (1970) ha sido la única obra que hasta el momento he leído de Efraín Barquero, poeta chileno, Premio Nacional de Literatura año 2008, fallecido a los 92 años de edad, este 29 de junio de 2020. 

De tal lectura he destacado lo siguiente:

Como no hay en la tierra dos hermanos idénticos
en el momento de morir un solo hombre
habita el mundo desde el centro a sus orillas.
(Tema 12)


En la mano de dios son tan inertes las cosas
soy yo el que tiemblo de consumirme sin rostro
soy yo el que me apresuro para sentirme existir
completo en cada noche, vacío en cada día
no soy lo vacío, lo lleno al mismo tiempo
la existencia total, dividida de los frutos
necesito de alguien que comprenda mis actos
que esté siempre ante mi como un turbio sentimiento.
(Si digo árbol)


"Epifanías", palabras más empleadas:
rostros, copa, pez, pájaro, puerta, casa.


Efraín Barquero





domingo, 31 de mayo de 2020

La muerte de Arbina Khatoon y el relato de Rudyard Kipling cien años antes

Hay un par de versiones acerca de la causa de muerte de Arbina Khatoon, una joven india de 23 años, que al momento de perder la vida este 23 de mayo reciente, esperaba mucho menos que viajar por todo el mundo como sí terminó haciéndolo la dramática imagen de su cuerpo tendido, ya sin vida, en uno de los andenes de la estación de Muzaffarpur. 


Por sobre las posibles causas, lo que ha trascendido ha sido la imagen, o más bien la filmación, de la que también es protagonista su pequeño hijo, quien aparece allí infructuosamente intentando despertar a su madre, moviendo con insistencia la manta que la cubría, como tal vez hubo de hacerlo siempre en la cotidianidad de la breve existencia que compartieron, hasta entonces.

Dicen que el motivo de su muerte fue sed, hambre, calor extremo; condiciones que debió soportar a bordo de un tren en un viaje extenuante de dos días (desplazamiento que junto a muchos otros inmigrantes locales, Arbina emprendió en busca de mejores condiciones tras la tragedia económica provocada o profundizada por el Covid 19). Versión desmentida por las autoridades ferroviarias, quienes, según la información con la que dijeron contar, ella padecía desde antes lo que derivó en su deceso. 



Un relato del escritor británico Rudyard Kipling describe, más de cien años antes, una situación similar, también en la India, y que afectaba de manera regular a los pasajeros que sólo podían adquirir el pasaje más barato. Se trata de un párrafo de su obra The man who would be King, la cual me encuentro traduciendo para la editorial chilena LOM, extracto en cuestión que comparto acá a propósito del impacto de las imágenes ya mencionadas, y de su trágico contexto social y humano.


The beginning of everything was in a railway train upon the road to Mhow from Ajmir. There had been a deficit in the Budget, which necessitated travelling, not Second-class, which is only half as dear as Firstclass, but by Intermediate, which is very awful indeed. There are no cushions in the Intermediate class, and the population are either Intermediate, which is Eurasian, or native, which for a long night journey is nasty; or Loafer, which is amusing though intoxicated. Intermediates do not patronize refreshment-rooms. They carry their food in bundles and pots, and buy sweets from the native sweetmeat-sellers, and drink the roadside water. That is why in the hot weather Intermediates are taken out of the carriages dead, and in all weathers are most properly looked down upon.

Todo comenzó a bordo de un tren con destino a Mhow, desde Ajmir. No habiendo podido reunir el dinero suficiente para viajar en segunda clase -cual era la intención original- tuve que hacerlo como pasajero de tercera[1] . Alternativa nada de feliz porque los asientos mullidos u otras comodidades mínimas son inexistentes allí, y además, porque los pasajeros -euroasiáticos o nativos- para un largo viaje nocturno como este, suelen no ser de los más idóneos para hacértelo menos desagradable: se trata de holgazanes que, aunque divertidos, se caracterizan por ir bajo los efectos de una borrachera permanente… Los de tercera no son clientes del vagón aquel donde se puede adquirir algún tipo de tentempié; han de llevar su comida en paquetes o recipientes, y también compran los dulces que siempre traen consigo los nativos. Durante las paradas, para beber, se valen del agua escasa que logran recoger de los canales a la vera del camino. Debido a tal insuficiencia, y bajo la severidad del clima cálido, más de alguno pierde la vida en el trayecto. Sin embargo, nadie se conmueve porque donde sea que terminen su viaje, vivos o muertos, haga calor o frío, los de tercera, simplemente, son menospreciados.






 [1]Equivalente a intermediate. Según documentación acerca 
de la distribución de clases en un tren de pasajeros de 1900.

Javier Farías Águila


sábado, 30 de mayo de 2020

Eduardo Peralta entrevistado por Mario Vargas Llosa

"Hay una búsqueda de superación estética también, porque, precisamente, lo que se trata de luchar aquí es contra toda la mediocridad establecida por un sistema cultural y por unas formas culturales que son transmitidas por los medios de comunicación que son muy obvias, que son muy fáciles, y que son muy alienantes".

"La mejor canción contestataria es una excelente canción".


Eduardo Peralta


viernes, 29 de mayo de 2020

Hoy es la víspera... (entrevista a Silvio Rodriguez)

"Hasta las buenas causas, si uno no las revisa constantemente, crean vicios".

"Mientras más cosas tengas que esconder, mientras más tengas que justificar, más jodido estás".





miércoles, 27 de mayo de 2020

Entrevista a José Seves

La más reciente entrevista a José Seves y el valor de su experiencia artística contada por él mismo: "Inti-illimani fue una escuela en favor de la multiculturalidad... promoviendo un mayor respeto (a través de la música) hacia los indígenas, hacia las culturas anteriores, un poco quebrar esta imposición que ha sido sólo la visión de Europa respecto del mundo".





domingo, 3 de mayo de 2020

Definiendo cultura (Julio Cortázar)

(Reflexiones de Julio Cortázar, extraídas de Esencia y misión del maestro / libro: "Julio Cortazar, papeles inesperados")

     Yo encuentro que el fracaso de tantos maestros argentinos obedece a la carencia de una verdadera cultura, de una cultura que no se apoye en el mero acopio de elementos intelectuales, sino que afiance sus raíces en el recto conocimiento de la esencia humana, de aquellos valores del espíritu que nos elevan por sobre lo animal. El vocablo "cultura" ha sufrido, como tantos otros, un largo malentendido. Culto era quien había cumplido una carrera, el que había leído mucho; culto era el hombre que sabía idiomas y citaba a Tácito; culto era el profesor que desarrollaba el programa con abundante bibliografía auxiliar. Ser culto era -y es, para muchos- llevar en suma un prolijo archivo y recordar muchos nombres...
      Pero la cultura es eso y mucho más. El hombre -tendencias filosóficas actuales, novísimas, lo afirman a través del genio Martín Heidegger- no es solamente un intelecto. El hombre es inteligencia, pero también sentimiento, y anhelo metafísico, y sentido religioso. El hombre es un compuesto; de la armonía de sus posibilidades surge la perfección. Por eso, ser culto significa atender al mismo tiempo a todos los valores y no meramente a los intelectuales. Ser culto es saber el sánscrito, si se quiere, pero también maravillarse ante un crepúsculo; ser culto es llenar fichas acerca de una disciplina que se cultiva con preferencia, pero también emocionarse con una música o un cuadro, o descubrir el íntimo secreto de un verso o de un niño. Y aún no he logrado precisar qué debe entenderse por cultura; los ejemplos resultan inútiles. Quizá se comprendiera mejor mi pensamiento decantado en este concepto de la cultura: la actitud integralmente humana, sin mutilaciones, que resulta de un largo estudio y de una amplia visión de la realidad. (p.163-164)

Selección de JFA




miércoles, 15 de abril de 2020

Portada de nuestro nuevo disco "Las noches sin Alma"

Nuestra nueva producción discográfica titulada "Las noches sin Alma" se encuentra disponible, por el momento, solo en formato digital, mediante el sitio de distribución Portaldisc, desde donde podrá ser descargada en cualquier lugar del mundo.

Revisar extractos de cada una de las canciones en el siguiente enlace: http://portaldisc.com/disco_player.php?id=22039

Reseña:
"Las noches sin Alma" es una producción discográfica que consta de 11 canciones interpretadas en guitarra y voz por el cantautor Javier Farías, más 3 temas instrumentales que le pertenecen, uno de los cuales da nombre al disco. Las canciones fueron seleccionadas a partir de la conexión emocional y referencial que Farías ha experimentado con éstas a lo largo de su desarrollo creativo y de su vida misma, y sobre las cuales realizó los particulares arreglos vocales y guitarrísticos plasmados aquí… Se debe mencionar la valiosa colaboración del músico Francisco Millán Rodríguez (del grupo Chacareros de Paine), quien no solo estuvo a cargo del proceso de grabación y mezclas, sino que también fue partícipe con algunas intervenciones tanto en guitarra como teclado.


























lunes, 6 de abril de 2020

Debiéramos sentirnos orgullosos (diálogos)

- Debiéramos, nosotros los seres humanos, sentirnos orgullosos de nuestro nivel; hemos alcanzado la categoría destructiva del meteorito y de la mega erupción -comentaba con ironía don Julio, el vendedor de diarios. 

- Don Julio, dejando de lado nuestras culpas -le dije-, y así como mirándonos desde fuera del mundo, sin pedirnos más de lo que somos, y a propósito de la incidencia de meteoritos y volcanes, ¿es posible que, más allá de nuestras responsabilidades, no seamos sino un objeto, un código establecido, un medio por el cual las leyes naturales, o Dios si se quiere, generen el nuevo colapso transformador de siempre, donde no tendremos más participación que la de fósiles esperando por la pala del futuro?

- Mire, suena muy bonito lo que dice -me contestó-, incluso tiene un poco de poesía, pero propone, por conclusión, algo más bien feo, y hasta peligroso (así que no lo ande divulgando por ahí, alguien podría levantar un templo con eso); de sus palabras se desprende que lo mejor ¿es quedarnos esperando que dicho "código" predeterminado, o Dios, o lo que sea, simplemente hagan lo suyo porque, dicho de otra forma, estaba escrito?... Mire, yo le voy a decir una cosa: estamos acá para escribir continuamente "lo que estaba escrito". No se le olvide nunca.


JFA


martes, 31 de marzo de 2020

Desde Chile, lo que nos ha dejado el guitarrista Nicolás "Colacho" Brizuela

Siendo niños -gestándose, por lo mismo, una conexión emocional y evocativa muy profunda- escuchábamos los arreglos y la ejecución de este guitarrista argentino, sin siquiera saber su nombre todavía, y sin advertir exactamente su guitarra por sí sola al momento de disfrutar aquella totalidad, no obstante hallarse allí con tanta prestancia; pues, como resultado de la complementación perfecta y equilibrada, se trataba de un solo concepto musical junto a la voz de Mercedes Sosa. (Criollita santiagueña o Piedra y camino son un par de bellos ejemplos de la mencionada prestancia, que a mi, en lo personal, me ponen la piel de gallina).

Posteriormente, los estudios y la práctica de la guitarra nos hizo interesarnos aún más por nuestras referencias escuchadas, o bien, al revés: el interés apasionado por la guitarra provenía de tales referencias, entre las cuales estaban esas cuerdas tan expresivas cantando junto a La Negra; y el ímpetu, en definitiva, de querer tocar aquellas piezas musicales de forma idéntica a la de sus creadores y ejecutores originales, nos llevan a conocer el nombre de quien ponía el alma en esa caja en particular: Nicolás "Colacho" Brizuela; uno de los más inspiradores guitarristas latinoamericanos, de quien ha concluido tan brillantemente lo que fue el sentido de su vida más que su vida misma, este 29 de marzo de 2020... 

Lo despedimos con cariño desde Chile, desde donde tal vez ni sospechaba los alcances de su obra musical.
JFA

El siguiente par de canciones corresponden al disco Mercedes Sosa interpreta Atahualpa Yupanqui, donde Nicolas "Colacho" Brizuela estuvo a cargo de las guitarras y sus arreglos:






lunes, 16 de marzo de 2020

Sacerdote Mariano Puga Concha

Era un intelectual de libros y palas. Un pensador de acciones concretas. Un apasionado inteligente. No había más distancia que la de sí mismo cuando hablaba de pobreza material. En su vida no cabía trascender sino con todos; y para llegar dichoso al final de la misma se dispuso a fundir el oro propio con el metal común de los demás... Todo eso fue Mariano Puga en su desarrollo compartido, en su elocuencia tan humana y en su comprensión cabal de lo que verdaderamente merece la importancia.


JFA






jueves, 27 de febrero de 2020

Mujeres

Hay tanta decepción hacia los hombres por parte de las mujeres, que terminaremos completamente solos viéndolas amarse entre ellas... Habrá que darle uso a los estrógenos excasos que portamos para competir, sabiéndonos derrotados de antemano, contra ese poder maravilloso de tan solo ser mujeres frente a uno, o frente a ellas mismas.


JFA


lunes, 24 de febrero de 2020

La fe en el Tercer Mundo / Julio Cortázar (cuento)



A las ocho de la mañana el padre Duncan, el padre Heriberto y el padre Luis empiezan a inflar el templo, es decir que están a la orilla de un río o en un claro de selva o en cualquier aldea mientras más tropical mejor, y con la ayuda de la bomba instalada en el camión empiezan a inflar el templo mientras los indios de los alrededores los contemplan desde lejos y más bien estupefactos porque el templo que al principio era como una vejiga aplastada se empieza a enderezar, se redondea, se esponja, en lo alto aparecen tres ventanitas de plástico coloreado que vienen a ser los vitrales del templo, y al final salta una cruz en lo más alto y ya está, plop, hosanna, suena la bocina del camión a falta de campana, los indios se acercan asombrados y respetuosos y el padre Duncan los incita a entrar mientras el padre Luis y el padre Heriberto los empujan para que no cambien de idea de manera que el servicio empieza apenas el padre Heriberto instala la mesita del altar y dos o tres adornos con muchos colores que por lo tanto tienen que ser extremadamente santos, y el padre Duncan canta un cántico que los indios encuentran sumamente parecido a los balidos de sus cabras cuando un puma anda cerca, y todo esto ocurre dentro de una atmósfera sumamente mística y una nube de mosquitos atraídos por la novedad del templo, y dura hasta que un indiecito que se aburre empieza a jugar con la pared del templo, es decir que le clava un fierro nomás que para ver cómo es eso que se infla y obtiene exactamente lo contrario, el templo se desinfla precipitadamente y en la confusión todo el mundo se agolpa buscando la salida y el templo los envuelve, los aplasta, los cobija sin hacerles daño alguno por supuesto pero creando una confusión nada propicia a la doctrina, máxime cuando los indios tienen amplia ocasión de escuchar la lluvia de coños y carajos que distribuyen los padres Heriberto y Luis mientras se debaten debajo del templo buscando la salida. (Págs.110-111)

(Cuento completo, rescatado entre su obra sin publicar en vida, y que forma parte del libro póstumo "Julio Cortázar Papeles inesperados").

Selección JFA



domingo, 23 de febrero de 2020

Peripecias del agua / Julio Cortázar (relato)

Basta conocerla un poco para comprender que el agua está cansada de ser un líquido. La prueba es que apenas se le presenta la oportunidad se convierte en hielo o en vapor, pero tampoco eso la satisface; el vapor se pierde en absurdas divagaciones y el hielo es torpe y tosco, se planta en donde puede y en general solo sirve para dar vivacidad a los pinguinos y a los gin and tonic. Por eso el agua elige delicadamente la nieve, que la alienta en su más secreta esperanza, la de fijar para sí misma las formas de todo lo que no es agua, las casas, los prados, las montañas, los árboles.
(p. 107)

(Extracto del relato Las peripecias del agua. Libro "Julio Cortázar Papeles inesperados")

Selección JFA

martes, 18 de febrero de 2020

Valiendo por todos

(...) alguien en fin que no tenía nombre
que se llamaba metal o madera,
y a quien miraron otros desde arriba
sin ver la hormiga
sino el hormiguero

Pablo Neruda, del poema El pueblo, extractado 
en el libro titulado "El joven Neruda", de Hernán Loyola (p. 37).


Tal es la ironía, que un individuo excesivamente presuntuoso -en un supuesto caso de ser encontrado y protegido como el último ejemplar vivo de su especie- por fin se verá valiendo por todos los demás, pero ya no por él mismo... 

JFA

sábado, 15 de febrero de 2020

"Los gatos" de Julio Cortázar

Del cuento de Cortázar, titulado así, y contenido en el libro "Julio Cortázar Papeles inesperados"destaco, en lo descriptivo y en lo literario, lo siguiente:

Sufría poco, la angustia era más intensa que cualquier dolor, sentía necesidad de emprenderla contra algo; si ese algo hubiera sido Rolando, se habría tirado contra él. Pero no era, y tampoco Marta, tal vez ambos juntos, la entidad que abominaba en ellos desde el momento de su beso. (Pág. 70)
(La referencia es al "beso" entre Rolando y Marta). 

-Yo te creía mi amigo -dijo ella innecesariamente, como para llenar un blanco con una pincelada cualquiera. (Pág. 73)

(...) sintió aflojársele la cintura con una blanda aquiescencia, quedó apoyada apenas en los tendidos brazos de Carlos María, esperando que la doblara hacia él. Y cerró los ojos para verlo mejor, ahora que una mano se apoyaba en sus senos, estuvo ahí un instante y volvió al hombro, atrayéndola al fin violentamente. (Pág. 73)

Selección JFA




jueves, 6 de febrero de 2020

A 53 años de la partida de Violeta Parra

Este 5 de febrero se cumplieron 53 años del fallecimiento de Violeta Parra, y el rigor, el mensaje, la denuncia y la belleza de su obra tienen una vigencia extraordinaria.


JFA

Un homenaje: