martes, 13 de mayo de 2014

Canto de mi mismo / Walt Whitman (Impresiones literarias)

Destaco:

Del prólogo de Mauro Armiño:

(...) Ya vimos las confesiones del poeta sobre su cultura preferida, los grandes clásicos épicos, la literatura más engolada y pomposa (el Antiguo y el Nuevo Testamento, Shakespeare, Ossián, Homero, Esquilo, Sófocles, los viejos Nibelungos alemanes, los poemas antiguos hindúes, Dante, La Ilíada, etc. Estos, según escritos del propio Whitman); pero junto a esto encontramos, amalgamados a veces en el mismo verso el lenguaje de la calle, el argot de los oficios, la palabra del carnicero o del esclavo, resultando de la mezcolanza una lengua vivísima que a veces rechina por esa juntura de vuelo lírico y término callejero.


Algunos dichos de Whitman:

(...) los libros tal como hoy se hacen han alcanzado el grado vigésimo de alejamiento de las verdades; nuestros escritores parecen haber olvidado que al margen de la literatura literaria hay muchas cosas que desear... Hay un punto de la filosofía goethiana que, sin apelación y para siempre, la vuelve incapaz de servir en América y en el próximo futuro; es la doctrina cardinal goethiana según la cual el artista o el poeta debe vivir en el arte, en la poesía, solo, lejos de los negocios, de la política, de los hechos, de la vida vulgar... a la búsqueda de su "alto ideal".

Explica el prologuista:

Esta exigencia de vida real, explícita en ese párrafo, del "aquí y ahora", va a alejarle de todo lo precedente y a convertirle en un islote en su siglo.

Prosigue Whitman:

-La rima que se oye cansa en seguida, la que no se oye es eternamente deliciosa.

- No he recurrido a ninguno de los ornamentos del repertorio, ni a las preciosas historias de amor o de guerra, ni a los excepcionales y altos personajes de la poesía del antiguo mundo; puedo decirlo: nada por amor a lo bello, ni leyenda, ni mito, ni ficción, ni eufemismo, ni rima... He dicho lo que tenía que decir tal como yo lo entendía.



Mis impresiones:

Me parece que en la poesía de Neruda hay un acercamiento con los elementos y el hombre común, que bien pudiera provenir de la experiencia con la obra de Whitman. (Ej: Canto 22):


XXII

Y tú, mar…… También me entrego a ti.
Sé quién eres muy bien.
Desde la playa veo tu mano invitadora que me llama.
Creo que no quieres retirarte sin acariciarme.
Bien. Haremos un viaje juntos.
Aguarda a que me desnude y llévame contigo hasta perder de vista la tierra.
Arrúllame y déjame dormir y soñar en los blandos cojines de tus olas,
úngeme con tu amorosa espuma,
Yo te pagaré con amor.

Mar dilatado de bruñidas lontananzas,
mar de largo resuello convulsivo,
mar que eres la sal de la vida
y la tumba abierta siempre para todos;
mar delicado y caprichoso,
aullido y catapulta en las tormentas,
yo también soy como tú: único y plural.
También yo tengo flujos y reflujos,
también yo llevo en mis entrañas el odio y la paz,
y glorifico a los amigos
y a los que duermen abrazados.

Yo soy quien atestigua la simpatía.
(¿Haré solo el inventario de mis cosas y me olvidaré de la casa que las contiene?)

Yo no soy sólo el poeta de la bondad.
Soy el poeta de la iniquidad también.
Y no me averguenzo.
¿Qué alboroto es ése?
¿Quién discute sobre el vicio y la virtud?
Me empujan el mal
y el deseo de reformar el mal:
pero yo no me muevo.
¿Soy yo un inquisidor?
Yo no soy más que un hombre que riega las raíces de todo lo que crece.



En el canto 23 se aprecia algo de la antipoesía de Nicanor Parra:


XXIII

¡Oh, desenvolvimiento interminable del verbo al través de los mundos!
Mía es la palabra Humanidad,
una palabra vieja y moderna, forjada con el acero de la fe.
Que se cumpla esta palabra ahora o en los siglos venideros,
nada me importa.
Yo vivo en el tiempo absoluto.
Sólo el tiempo es perfecto, redondo, y todo lo completa.
Sí. Sólo esta maravilla desconcertante y mística del tiempo todo lo completa.
Acepto la realidad y no la discuto.
La materia me circunda y me absorbe.
¡Hurra por la ciencia positiva!
¡Vivan las demostraciones exactas!
Traedme coronas de cedro y de laurel.
Honrad esas cabezas:
la del químico,
la del geómetra,
la del gramático,
la del que descifra los viejos jeroglíficos,
la de los marinos que guiaron las naves por mares desconocidos y llenos de peligros,
la del geólogo,
la del que maneja el escalpelo
y la del que gobierna el microscopio.

Para vosotros los aplausos,
las medallas
y las graves dignidades.
Vuestros hechos
y vuestras conquistas
no son de mi dominio,
pero son útiles,
y por ellos entro yo en este mundo de la canción que es mi dominio.
Mis poemas no hablan de las propiedades singulares de las cosas,
hablan de la vida no catalogada,
de la libertad y del misterio.
No se ocupan de los neutros ni de los castrados,
exaltan al hombre y a la mujer bien organizados,
baten los tambores de la rebelión
y se unen a los fugitivos,
a los mártires y a los que conspiran.



En la poesía de Whitman persiste la unión de muchas imágenes o personajes a partir de un verbo o un concepto. Una sucesión de cosas, a veces tan miserables o sencillas o confinadas a lo "inmoral", a las que Whitman les asigna una estrella luminosa, los invita a su mesa... (Ej: Cantos 31, 19, 26, etc.):


XXXI

Creo que una hoja de hierba es tan perfecta como la jornada sideral de las estrellas, y una hormiga,
un grano de arena
y los huevos del abadejo
son perfectos también.
El sapo es una obra maestra de dios
y las zarzamoras podrían adornar los salones de la gloria.
El tendón más pequeño de mis manos averguenza a toda la maquinaria moderna,
una vaca paciendo con la cabeza doblada supera en belleza a todas las estatuas,
y un ratón es milagro suficiente para convertir a seis trillones de infieles.

Descubro que he asimilado
granito,
carbón,
musgo,
frutos,
semillas,
raíces…..
y que todo mi cuerpo está impregnado
de cuadrúpedos
y de pájaros.
He dejado allá lejos, por razones esenciales, las formas inferiores
pero puedo hacerlas volver a mi cuando quiera.
Y es inútil la violencia o la timidez,
inútil que las rocas plutónicas me lancen su fuego cuando me acerco,
inútil que el mastodonte recule y se esconda bajo el polvo de sus huesos,
inútil que el mar se hunda y los grandes monstruos se agazapen en el fondo del agua,
inútil que el águila se albergue en el picacho que rejonea a las estrellas,
inútil que se arrastre la serpiente entre las lianas y los troncos,
inútil que el antílope huya por las veredas escondidas del bosque,
inútil que las alcas de pico afilado naveguen hacia el norte lejano del Labrador…

yo lo sigo rápidamente y subo hasta el nido en lo abrupto del acantilado.


XIX

La mesa está puesta para el hombre.
Aquí está la carne para el apetito natural.
Siéntate.
Que se sienten todos:
el malvado
y el justo.
No desdeño a ninguno.
Que nadie se quede a la puerta.
La manceba,
el parásito
y el ladrón
están invitados;
y el negro cimarrón
y el sifilítico también.
No habrá diferencias
ni privilegios para nadie.
Que se sienten todos.

Esto es el apretón de una tímida mano,
el perfume natural de una cabellera desbordante,
el contacto de mis labios con los tuyos,
el jadeo de mi ansiedad,
el reflejo de mi cara en las alturas y en las profundidades insondables……..
es el deseo premeditado de mezclarme con todos…… y escaparme después.
¿Creéis que tengo algún propósito oculto?
Tal vez lo tenga
porque las lluvias de abril lo tienen
y la mica pegada en el costado de la roca lo tiene también.

¿Soy yo un asombro?
¿Es un asombro la luz del día?
¿Es un asombro la primera estrella roja que tiembla entre las ramas?
¿Asombro yo más que ellas?
Voy a decirte algo en secreto.
Es la hora de las grandes confidencias,
de decir grandes cosas al oído.
No se las diría a cualquiera,
pero a ti sí te las digo. Escucha:


XXVI

Y ahora no quiero sino escuchar.
Ensanchar este canto todo lo que oiga….
¡Que todos los ruidos del mundo se viertan en él!

Oigo
el bullicio de los pájaros,
el sordo rumor de la espiga que se levanta,
el cuchicheo de las llamas,
el chasquido de los leños que cuecen mi comida,
oigo el sonido que más amo: la voz del hombre,
gritos que marchan juntos,
que se mezclan,
que se funden,
que se disgregan…..
oigo los ruidos de la ciudad y del campo,
los ruidos del día y de la noche….
Muchachos que conversan con aquéllos que los aman,
la risa abierta de los trabajadores a la hora de la comida, la nota agria de la amistad deshecha,
los quejidos del moribundo…..
Oigo la voz del juez que pronuncia, con las manos agarradas a la mesa y los labios pálidos, una sentencia
 de muerte,
los gritos de los estibadores que descargan los barcos atracados al muelle,
el estribillo de los que levantan el ancla,
el tañido de la campana de alarma,
los gritos de ¡Fuego!
el zumbido y el estrépito de las máquinas y de los carros de bomberos, con sus luces de colores, que van pi-
 diendo paso;
oigo el silbato del tren que arrastra su carga pesada de vagones;
oigo la marcha lenta que suena al frente de unos soldados que caminan de dos en dos,
(van a hacer guardia ante un cadáver;
hay crespones negros en el asta de las banderas)

Oigo el violonchelo (es el lamento de un corazón adolescente),
oigo el cornetín que penetra agudo en mis oídos y retumba enloquecido en mis entrañas.

Oigo el coro –asisto a una gran ópera--,
ahí está el tenor, fuerte y joven como la creación.
La órbita flexible de su boca vierte sobre mí cataratas de gozo.
Oigo a la soprano. (¿Qué vale mi canción comparada con la suya?)
La orquesta me lleva en giros más amplios que los del planeta Urano,
y saca de mí entusiasmos que yo desconocía;
me levanta y me hace navegar desnudo por mares indolentes cuyas ondas acarician mi cuerpo.
Un granizo amargo y enemigo me azota y pierdo el aliento.
Me siento hundido en un baño dulce de morfina y mi garganta se anuda como si fueses a morir….

Al fin vuelvo otra vez a este enigma de los enigmas que llamamos el Ser.



Javier Farías Águila












La Cosecha. Rabindranath Tagore. (Impresiones literarias)

Al paso de disfrutar profundamente los versos de La Cosecha, quise corroborar la influencia de Tagore sobre las primeras obras de nuestro Neruda. Teniendo en cuenta, además, que el poeta nacido en Calcuta, por lo menos durante los primeros 30 años del siglo XX, era un poeta fundamental para las nuevas expresiones líricas del momento. 

Impresiones:


-El escenario más recurrente es el de la "oscura noche".

- Desde la perspectiva mística, es reiterado el concepto de lo ascético.
- Expone una conciencia social con los humildes.
- La poética acerca del "crepúsculo" (tantas veces referida por Neruda).
- La muerte.


Javier Farías Aguila




lunes, 12 de mayo de 2014

El excomulgado.

Yo no soy lo que tú crees
-me ha dicho el abrumado por su huella-
porque no soy aquella etapa de mi vida...

Más bien seré de todas las etapas una suma,
y habrás de comprenderme y perdonarme
cuando me halle muy al fondo en una tumba.

Javier Farías Aguila








viernes, 9 de mayo de 2014

Ezra Pound. Antología. (Impresiones literarias).

Del libro:
Antología de Ezra Pound (1885-1972)

Destaco:

De:
Toques (fragmentos)

(LXXVIII)

No
hay
guerras
justas.


(LXXXV)

Que no todo provenga de un solo hombre


(LXXXVIII)

Los hombres sin honor caen en servidumbre.


(CXV)

Cuando nuestros amigos se odian entre sí
¿cómo puede haber paz en el mundo?

*Sobre este último, si bien yo lo destaco "de buenas a primeras", la verdad es que se nos desinfla un poco como revelación interesante en tanto vamos elucubrando sus alcances. O bien, en su discreción aparente, es posible también una mala traducción del original para esta Antología...no lo sé, pero, en cuanto al enunciado, se me ocurre además que es muy difícil desprenderse del sentimiento aludido, el odio... 
Sin embargo, sea cual fuere su aspiración o su trasfondo emocional, y sin más ni más de nuestra parte, el poeta aquí ha plasmado una evidencia, la situación objetiva y su condicionante... y una ilusión precaria. Porque el futuro, acaso, deberá la paz del mundo por fin alcanzada, al odio actual. Así como la paz del hombre en su fuero interno, probablemente, sea una consecuencia de su tirria... Y de allí la inconsistencia del "supuesto" mensaje de Pound en estas líneas...
J.F.A.

(Selección: Javier Farías Aguila)



jueves, 8 de mayo de 2014

Eucaliptus.

La poderosa lentitud de las raíces,
la generosa persistencia mutilada,
la serena vigilancia inadvertida...

         El harapo majestuoso de los eucaliptus.
El aroma boticario y quejumbroso de su altura.

Y la fascinación del arcoíris 
sobre su epitelio,
su tallo despojado,
su renuevo.



Javier Farías Aguila











































*Todas las imágenes fueron captadas en la "Laguna de la luz", Curauma, Valparaíso.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Federico García Lorca: "Las reglas de la música"

Del libro:
Federico García Lorca
Vida, pasión y muerte.
Autor: Ian Gibson.

Destaco:

(...) Lorca publicó dos artículos más en en la prensa local, y anunció que estaba trabajando en un libro titulado Caminatas románticas por la Vieja España. Uno de los artículos, "Las reglas en la música", tiene especial interés. En él, con una vehemencia digna de don Marín, Lorca afirma que, si en arte las reglas son necesarias para principiantes, después sólo sirven para los mediocres. El verdadero artista trabaja movido por la intuición, no por las reglas y, en lo que a la música se refiere, lo que necesita un compositor, una vez adquiridos los rudimentos de su profesión, es una imaginación original y un corazón apasionado. Nada más. En cuanto a preferencias, Lorca, como buen romántico que es y que declara ser, insiste en que la única reacción aceptable en música es decir "me gusta, no me gusta" (nunca "esto es malo o bueno"), y recuerda a los lectores del diario que Beethoven, en su tiempo, tuvo que enfrentarse con los que se creían con derecho a imponer su particular concepto del buen gusto musical.

(Selección: Javier Farías Águila)




martes, 6 de mayo de 2014

Babosa.

Cuando me busco por debajo de las fronteras adquiridas,
cuando pienso en la lentitud del paso humano tras de sí,
me refugio donde no me salvo más que por un instante.

Aquello no será sino silencio
en la resistencia inútil
del más desesperado de los gritos.

Será desolación lo que también transformación.
Avance de lo que prescinde del individuo.
Y el origen de tus rezos será la formación de un nuevo río 
tutelado por la pluma de un volcán.

¡Pero todos, todos cabemos en la muerte!
(¿el principio de la solidaridad?)

No me queda más que un refugio entre tus piernas
bendita puta del puerto...

Yo quiero lo que pido
y lo pido sin haber llegado a ser
lo que supongo irrefutablemente
sido.

Javier Farías Aguila




viernes, 2 de mayo de 2014

"Bueno. ¿Qué más?", el poema de Armando Uribe Arce, la canción de nuestro disco QUÉ FUE TODO ESTO...



Bueno. ¿Qué más?, el poema:

Armando Uribe Arce asocia el estado creativo con el subconsciente, con un paradigma recóndito. La sequedad de emociones a la que se refiere en este poema que clama por ser, es una desconexión, temporal... Propone no malgastar palabras inútilmente. Propone un paso a través del sueño, la proyección de una puerta en el acto de dormir. Y propone estar o volver allí tanto como no queden dudas. Sólo desde allí la materia prístina, buscada o no, será la erupción genuina, salvaje, verdadera, natural, conmovedora, colosal...para volver a decir.



La adaptación:

No recuerdo bien si esta fue la primera o segunda de las musicalizaciones que hice de los versos de nuestro poeta. La ubiqué como apertura del disco por su introducción un tanto, digamos, "épica", me parece, ¿o es muy épico el adjetivo?... Casi todos los arreglos surgieron a propósito de comenzar a grabarla: los coros, la línea melódica de los punteos en guitarra, el teclado, el bajo, etc. 

La línea melódica de la hermosa intervención de la flauta traversa, ejecutada por el experimentado músico Juan Montecinos Gutierrez (del Grupo Mensaje), la concebí en el trabajo inicial de musicalizar. 

La introducción original era más sencilla, pero vino al caso todo lo que le fui añadiendo en definitiva, y que al cabo cumple la función de sugerir una "expectativa" para todo el resto de los contenidos del disco; al menos ha sido la intención.

Una vez concluida la composición musical sobre el poema completo, pensé ¿qué hacer con una canción que no parece justificarse con una sola estrofa como su extensión total?. Antes que nada intervine, casi de manera imperceptible, el orden de los dos primeros versos en función de la música, pero, por ningún motivo en desmedro de su sentido literario (en ello había que ser extremadamente cuidadoso). Después, desde el punto de vista musical, alteré, leve pero sustancialmente, las formas de repetirlo todo, incluyendo esa flauta traversa que resuelve de manera persuasiva el desarrollo, al centro de la canción, con un delicado quiebre... El teclado que emula las cuerdas (violines, violonchelos) que pensaba como necesario acompañamiento para dicha flauta, de pronto, fue mi gran problema, al final lo resolvió mi amigo Christian Quinteros Massardo con esa armonía que creó y que me recuerda de alguna manera a Brams, ¿qué mejor?... Yo no soy un músico docto por cierto, pero mi ámbito de canción popular se nutre de todo lo que he podido degustar, y con tanto placer.

Las imágenes para la construcción de este vídeo son todas propias. Lago Rapel (sector el Manzano); carretera a San Pedro, a Pichilemu, a Loica Alto; la Laguna de Aculeo con su dramática sequedad; Isla Negra (a un costado de la casa de Neruda); etc... También hace su aparición la perrita Sibi (hay que nombrarla), que fue una expresiva y cariñosa amiga ocasional, en Aculeo... 

Por ahí, casi al principio, posterior a la secuencia de los álamos agitándose, aparece un polluelo de pato silvestre perdido en las aguas del Rapel, y, no estando este registro originalmente relacionado con el contexto de la canción  -como casi ninguna de las tomas en realidad-  terminó siendo verdaderamente "lo que conmueve y emociona": era una cría de pato perdida llamando a su madre con un piar persistente, desesperado, y tal vez inútil... En fin, fue una anécdota, que en definitiva adquirió sentido, junto a todas las demás imágenes, en un complemento armónico con los versos y la música.

Termino compartiendo algo que me parece muy curioso en este vídeo: en la última estrofa cantada, en el desplazamiento a ras del césped, aparece de pronto una figura en primer plano, una figura que sugiere ser la de una mujer (así lo veo yo) que eleva su torso desde el suelo, como para reincorporarse, en el instante mismo de pasar por ahí la cámara, y que se aprecia borrosa de estar tan cerca del lente. No se trata de un fenómeno paranormal ni nada por el estilo, pero no por ello de menos mérito en cuanto a "magia", que en este caso se ha valido de una hoja caída para crear tal efecto, de naturaleza absolutamente fortuita, y pertinente...

Dejo entonces, junto al vídeo y una secuencia fotográfica relacionada con el mismo, la transcripción original de este poema convertido en canción, la primera que compone nuestro disco QUÉ FUE TODO ESTO... (Los versos musicalizados del poeta Armando Uribe Arce). 

Javier Farías Aguila.



Bueno. ¿Qué más?

Bueno. ¿Qué más? No sé decir      
lo que conmueve y emociona.
Pues no lo diga, es una zona
de silencio total. Dormir, dormir.
Ese es el verbo. ¿Se confunde?
Siga durmiendo hasta que llegue al fondo.

Armando Uribe Arce
del libro: De Muerte.




SIBI... Tiene sus años, es sabia.


La sequedad de la laguna de Aculeo.
Una zona de silencio total.

Otra toma de Aculeo.

SIBI, se quedó dormida sobre mi mano...
Ese es el verbo...

El polluelo de pato perdido.
Lo que conmueve y emociona.

Camino a Loica Alto, VI Región.
...hasta que llegue al fondo.

Lago Rapel, sector El Manzano.


miércoles, 30 de abril de 2014

El falso "rol de preocupación social" de los empresarios, como argumento contra la Reforma Tributaria.

“No somos de derecha ni de izquierda” dijo el presidente de la Asociación de Emprendedores, Juan Pablo Swett, intentando despercudirse de una posición política; y agrega lo siguiente, dejando al descubierto, por evidencia, lo que aún así quiso ocultar a toda costa como el alma de su posición:  “No somos empresarios, pero aspiramos a serlo“…  

Todo lo dice en medio de sus argumentos contra la Reforma Tributaria, estimada por él como perjudicial para su sector, especificando que con la eliminación del FUT le costará más crecer y que en vez de 6 tendrá que contratar sólo 3 personas, dado que no podrá contar con las utilidades re-invertibles, que en esa condición se liberan del pago de impuesto;  es decir, el viejo principio hipócrita y abusivo que ha servido de base institucional para crear las condiciones tributarias vigentes, instauradas por la dictadura de Pinochet, aquello de que "hay que cuidar a los empresarios porque crean puestos de trabajo"… A esta altura senil de la experiencia, no podemos sino inferir  que algunos, además, se aferran desesperados al burdo pretexto para seguir contando, ya sea para su riesgo personal como para su éxito proyectado, con la “subvención estatal” que significa no pagar el impuesto justo de justicia social, a fin de convertirse en los nuevos ricos indiferentes o seguir consolidando su condición de tal: Menos riesgo para la caja empresarial a costa del bolsillo de la inmensa mayoría de los chilenos en esta condición de violenta desigualdad social. 

Se pretende seguir eternamente, o estúpidamente hay que decir, bajo “la intachable moral”, “el buen criterio” y “la buena fe”,  inexistentes, de los grandes empresarios, para seguir determinando la suerte de todo un pueblo…  

Comprendiendo la naturaleza de todo aquel que emprende o agiganta un negocio bajo la norma inmoral cimentada en nuestro país (no es la actividad como tal lo reprochable sino la deformación legal que estimula y acoge sus vicios) ¿vamos a pretender la filantropía de los grupos que tienen un exclusivo interés económico? porque de eso todavía, aunque parezca inverosímil, pretenden persuadirnos con su discurso...  hasta la pregunta se oye muy ingenua, y añeja…  Aún así, con su antifaz y bendiciones requeridas, intentan sostener algunos -los pocos a costa de la inmensa mayoría- “su sueño” de riqueza maquiavélica, y personal antes que nada. Queriendo convencernos y hasta auto-convencerse de una mentira insostenible a la luz de los resultados, que han afectado y siguen afectando a tantas generaciones de chilenos, despreciados por la alcurnia dominante que goza de las protecciones institucionalizadas para su enriquecimiento, sin la más mínima noción de solidaridad.

Aquello de la función social "incuestionable" en sus emprendimientos ha sido la mentira más estúpida que pretenden seguir usando como lubricante para mantenerlo todo tal cual.


Javier Farías Aguila




martes, 29 de abril de 2014

La circularidad.

Propician las rupturas y los desencuentros, y al cabo tienen el desplante de hacerse los ofendidos por quienes les anulan en consecuencia...¿Narcisismo tal vez?... Por más que la neguemos, ha sido nuestra sombra la contrariedad. Arráncate de ti mismo... tanto como puedas acercarte a la reparación... ¿que no vale la pena? pues entonces sigue allí, hay mucho que seguir edificando sobre lo que nada importa, hasta que importe continuar teorizando... Y así la circularidad.


Javier Farías Aguila



miércoles, 23 de abril de 2014

Las "redes sociales" y sus tópicos...

Las "redes sociales" las integran, mayoritariamente, aquellos que emigraron de ser los espectadores asiduos de la televisión, y si no hubo tal migración -sobre todo en consideración de las nuevas generaciones- al menos, que obedecen a un perfil similar. ¿Qué se puede esperar de ese pueblo muy ocupado en la necedad?...

Las "redes sociales" son hipócritas, han rotulado como "un producto bajo en calorías" el propio sentido de la amistad.

Me parece que las "redes sociales" son también uno de los fundamentos de la doctrina imperante, y a prueba de autodestrucción, porque lo que allí se brama respecto de las injusticias sociales, al mismo tiempo, con su uso y abuso, contribuye a mantener incólume la plataforma; la que nos exhibe, además, en la individualización y observación por parte del supremo regente y fundador del neoliberalismo actual (para identificarnos como sus potenciales clientes y más...). Y, en tanto vamos descargando nuestra furia prevista y permitida contra el mismo, lo hacemos siempre en sus tibias y acogedoras manos gigantes, es decir, en las alucinantes y patológicamente recompensantes  "redes sociales" que han creado para nosotros.

En otro aspecto, de dudosa utilidad -porque no se advierte allí siquiera una función catártica- en facebook, por ejemplo, hemos perdido toda prudencia, conscientes o no, de expresarles a todo el mundo, por trasfondo, nuestras carencias, y también nuestra estupidez; de modo que muchas veces queda en evidencia pública "lo mal que estamos de la cabeza"... Carencias que derivan de la íntima experiencia personal, o aquellas que dan luces de nuestro contexto social (aunque las manifestaciones atingentes a esto último, suelen ser, muy a menudo, más bien una "postura preconcebida" en busca de aceptación o identidad acaso). Pero aquí con mi navío comienzo a tomar un rumbo sin certezas: ¡Bienvenidos, psiquiatras y sociólogos o hervideros de la filosofía mayor!...¿o no hay ni méritos para tal?...

Por todo lo anterior, hay que revisar lo que está ocurriendo. Algo huele muy mal en todo esto... Nos han creado un sistema de códigos o nomenclaturas comunicacionales que sólo funcionan en la superficie, sondear allí es altamente impopular y no tiene sentido. Se debilitan, pierden valor, el asombro y la sensibilidad. Y hemos adoptado todo esto con una facilidad increíble (con un éxito total se dirá posteriormente en Wall Street).
Y en nuestro pueblo, el pensamiento...sigue lelo.
La simplificación "entretenida" va de la mano con la pereza del intelecto, donde predomina la cultura del eslogan, de la pedantería, de la búsqueda desesperada de aprobación, de la imagen y su inmediatez, etcétera...

Haciéndose cargo de nuestra naturaleza comunicacional básica, las "redes sociales", inteligentemente, fueron concebidas, nada menos que como una "simbiosis" potente y cautivante, valiéndose de nuestra necesidad en cuanto ciclo circular permanente.

Hay en todo esto una adquisición de cierto podercillo, el que de pronto ha provocado sentimientos de importancia en las personas, y del que se han valido sin más méritos que abriendo "una cuenta" y prosiguiendo, incluso, en custodiarla con fervores de territorialidad (otro signo de patología).

Esta cavilación tal vez parecerá un intento de quemarles "la felicidad" a muchos...

Insertos en las "redes sociales", es ocupación preponderante "estar al día" -emitiendo de manera persistente los gerundios inútiles- y ocupando todos los recursos (selfie y demases) para nada más y nada menos decir o gritar, de manera tan necia, tan simple -de exiguo-, que estamos acá, y sin que nadie lo advierta por hallarse cada cual en lo mismo... 



Javier Farías Aguila.


Nota:
En consideración de los verdaderos amigos, del respeto por el criterio o descriterio de cada cual, y del propio uso que yo mismo le doy -bien o mal- a las "redes sociales", aquí tan sólo me he referido a lo predominante, a las generalidades observadas... Un ejercicio de mirarnos a nosotros mismos. ¿Una expiación?...





martes, 22 de abril de 2014

sábado, 19 de abril de 2014

Gabriel García Márquez, en la noticia de su muerte...

De Gabriel García Márquez recuerdo que, al más leve desvío de atención, me extraviaba fácilmente entre las generaciones interminables de Macondo. Recuerdo Los funerales de la Mamá Grande, el placer de la prosa poética, el ´encantamiento´ de su magia narrativa, el adefesio de los dictadores y el de los invasores del colonialismo... Recuerdo las colas de chancho, las alquimias; mis ansias de leer cada semana sus artículos literarios, luminosos, publicados por revista Análisis durante un período tan lóbrego en nuestro país. Me viene a la memoria también La casa de los espíritus, claramente influenciada por García Márquez (remedo, sería injusto)... Recuerdo el montaje del Grupo Escuela Teatro "Q", basado en su discurso frente a la Academia Sueca, con esa música de fondo tan apropiada: La maldición de malinche, que nuestra amiga Odette Gómez cantaba en esta obra. Y a propósito de canto, leer a Gabriel García Márquez en voz alta, definitivamente, es una experiencia muy parecida a cantar... Leer a Gabo, es un momento fundamental, y también un hermoso paraje de aproximación, de convergencia latinoamericana... Te lo dedico.


Javier Farías Aguila







Un rinconcillo.


Soledad de no tener un rinconcillo,
que permita discusiones elevadas,
así como en Granada fue Segovia, 
fue de Falla, CapdepónFederico...

Javier Farías Aguila






jueves, 17 de abril de 2014

El debate por el 20% de la música chilena.

La ARCHI, Asociación de Radioemisoras de Chile, en relación al debate y proyecto de ley del 20% de música chilena como programación obligatoria en las radios nacionales, se opone argumentando lo siguiente: "La música chilena debe difundirse y fomentarse, no imponerse"... Sin embargo, vemos que de manera categóricamente impuesta, la entidad no está dispuesta a difundir ni mucho menos a fomentar la música chilena. A no ser que se trate de un éxito comercial...

Por otra parte, a la luz del debate, las opiniones son tan diversas como superficiales... 
Algunos como nosotros, que hacemos música, abrigamos, sin duda alguna, ese 20% en favor directo de nuestras aspiraciones personales para darnos a conocer. Pero, además, en nuestra particular visión de lo que significa un verdadero mérito para la difusión de artistas nacionales, presumiblemente seguiremos topàndonos con una vigorosa "cultura mercantil oficial chilena" (la que responde a la dinámica del mercado), vale decir que, de gestarse dicha ley, como legítimos pudieran predominar en la programación aquellos estilos con los que no nos identificamos, como Los Huasos Quincheros, una Miriam Hernandez o un Alberto Plaza, en fin, sólo por nombrar algunos artistas de tal carácter -hijos por esencia- de la industria (no estoy denostándolos)... y bueno, así y todo, ya se estará cumpliendo igual con dicha ley... A esto hay que agregar la preponderancia "eterna" de unos pocos artistas chilenos actuales, que con o sin ley, ya cuentan y contarán con mayor razón con una cobertura desproporcionada (y bajo la misma vieja premisa: Venden, y cuentan para ello con un equipo competente en generar un valor independiente del valor artístico...). He ahí que nos hemos de enfrentar con nuestra consolidada pobreza cultural como nación, cuya oferta se impondrá para seguir forjando una demanda masiva de aquellos exponentes insertos en una maquinaria mercantil. Con esto quiero decir que no nos engañemos... Nuestra economía de libre mercado determina aquí también sus pautas, con o sin el 20%... Si al grupo La Noche, o a Américo, o a Mendez, en virtud de la nueva ley, comienzan a programarlos no 5 sino 20 veces por día en tal o cual radio, en desmedro de un Eduardo Peralta o de un Freddy Torrealba o de un grupo Trifulka, se dará por cumplida igual dicha normativa. Con esto quiero decir que, como músicos nacionales, de aquellos que aspiramos a un mayor peso en los contenidos de nuestro trabajo, nos espera una circunstancia aún adversa, y que ya escapa del ámbito de "el 20%", y en la que, por más que agitemos la bandera de "la música nacional", no necesariamente habremos de vernos beneficiados. Pero, por cierto, por un asunto acaso de fortuita probabilidad que se nos amplíe en términos de difusión en el marco de esta ley, es factible que tengamos un poquito de mayor cabida en las consideraciones de la programación, que de todas formas seguirá imponiéndose en función de los dividendos, no sólo por parte de las radios, sino que también por parte de aquel gigante más seco de alma que es la televisión; ambos, instrumentos absolutos de un negocio sin límites ni responsabilidades culturales. 

Esperemos que la ley, en su complejidad, que se espera abordada rigurosamente en su elaboración final, responda de manera eficiente, por ejemplo, entre otras, a la inquietud respecto del folclor, como así también al "despilfarro" que ha significado tanto proyecto financiado por el Fondo de la Música Nacional, en vista de la indiferencia posterior por parte de los medios.

Y todo esto ¿para qué?, para contribuir tal vez en que, de una vez por todas, Chile comience a dejar de ser un simple grito de "C H I" cuando juega la selección, o cuando se pretende levantar la moral en las tragedias naturales, que son de las pocas instancias en que queremos buscarnos a nosotros mismos, sin poder hallarnos más allá de la arenga popular y emocionalmente exaltada en la ignorancia, en la breve memoria solidaria de nuestro pueblo... 
Queremos propiciar, consolidar y abrazar nuestra identidad en el desarrollo intelectual de la música chilena, mediante el apoyo sustancial de los medios de comunicación regidos por un compromiso superior del estado con la cultura de su pueblo. Para convertirnos también en una suma valiosa de la identidad cultural latinoamericana.



Javier Farías Aguila.




sábado, 12 de abril de 2014

Armando Uribe Arce: No es verdad un creador...

Del libro:
Armando Uribe Arce
Coloquios del oro y el moro.
Conversaciones con Virginia Vidal.

Armando Uribe Arce. En 3era. persona respecto de sí mismo:


Los pensamiento, lo que se le ocurre a dicha persona y escribe como obra suya, les han pasado por la cabeza a muchos del pasado y a más aun contemporáneos suyos. No es verdad un creador, ni en prosa ni en versos. Más bien un supuestamente nuevo divulgador de lo sabido. Un resabio. Igual sería el mundo (¡para qué decir: el universo...!) si este individuo nunca hubiera existido. Pero ya que está aquí, todavía hace como que cumple, aplicándose entremedio de sus perezas; cumple, reclamando, con los "talentos", monedas de cambio de tiempos romanos de Jesucristo que cree que recibió. "Chi lo sa?" Dios, por cierto.

Armando Uribe Arce

(Selección: Javier Farías Águila)




Armando Uribe: Se llenan la boca de las palabras "humanidad", "humanitario", "reconciliación", "justicia", "equidad", "igualdad"...

Del libro:
Armando Uribe Arce
Coloquio del oro y el moro
Conversaciones con Virginia Vidal
Edt. Catalonia

Extracto:

Y aquí, desde 1973-75 hasta hoy, ¿no predominan los tecnócratas, economistas, sociólogos y "comunicadores", considerados "científicos"? Sus ciencias no son exactas ni naturales. ¿Son ciencias? Menos aún serían "humanidades"; lo estiman cosa de novelas, de poesía  -que desprecian en los momentos mismos en que se llenan la boca de las palabras "humanidad", "humanitario", "reconciliación", "justicia", "equidad", "igualdad" (de oportunidades, añaden los más "científicos", con salvedad astuta), "la pobreza que hay que combatir", etc., etc.

Y han traído y llevado al país a ser uno de los doce en todo el mundo en que hay más desigualdades de ingresos entre los privilegiados y "la gente" (decir pueblo está proscrito) desprovista de recursos.

El panorama en nuestro continente es negro, negativo. Si de ello se tiene conciencia puede aplicarse esa antigua y sabia frase: Pesimismo de la inteligencia y optimismo de la voluntad. Estas palabras adoptó Gramsci. A la segunda parte del aforismo, yo la entiendo como: esperanza.

(Selección: Javier Farías Águila)


Fotografía tomada por
Mario Dupré Moreno
(Archivo de JFA)